Meet me in the afterglow
A Taylor Swift:

Bueno, se ve que cuando escuché “Lover” por vez número ochenta y dos se quedó trabado en la canción 15. Y la vengo escuchando en un loop eterno, esperando que la lista avance y llegue a “Daylight”, pero las canciones no avanzan y yo tampoco.
Te digo que todo el concepto de “Daylight” me parece divino y puedo aportar pruebas para la teoría y confirmar fehacientemente que el amor es como ese atardecer lleno de colores la primera vez que vas a la casa del chico que te gusta y te dice que casi nunca está el cielo así, pero justo ese día están juntos y lo ven así de lindo.
Pero aún cuando ya viste todo lo lindo que puede ser el amor, todavía hay tintes rojos. Rojo brillante, rojo que te cega, rojo que no te deja pensar con claridad y te hace sentir un montón de cosas, y la mayoría no están buenas. Y es una parte muy chiquita, pero está ahí y no te deja disfrutar de nada en paz.
Hay días donde ese rojo se vuelve rosa de nuevo y te sentís mejor. Pero cuando vuelve a ser rojo, vuelve más intenso que antes, con una fuerza que parece que va a acaparar todo y va a seguir creciendo, y te da miedo. Porque ya lo conoces, porque ya lo viviste, porque sabes lo que pasa cuando el rojo se apodera de todo. Sabes que no te gusta, que te pone mal, que terminas lastimando a la gente que querés y en consecuencia, lastimandote a vos misma.
Hace semanas que el rojo predomina en todo, y no lo puedo controlar más. Me quiebro, lloro, me enojo, digo cosas que no debería (o si debería, pero de otra manera, de una menos cruel), me enojo porque se enojan conmigo por decir esas cosas, trato de que la culpa no sea mia, pero siempre es mía. Y una vez que me doy cuenta, me desespero. Porque se que nada es eterno, y que la paciencia y el amor de la gente se desgastan cuando tienen que lidiar con alguien que cada dos horas encuentra un motivo nuevo para tirar todo abajo. Y no es que realmente quiera tirarlo abajo, pero no se como hacer.
La peor parte de todas es cómo hacer para explicarle a alguien que a pesar de toda la mierda que le estas haciendo pasar, no es tu intención que eso le haga mal y que realmente estás tratando de cambiar todo eso. Es imposible. Porque la gente empieza a acumular cosas, y actitudes, y momentos, y eventualmente termina quedándose con una versión tuya que no es la original. O si es, pero vos no queres que sea. Y escucharlo en una canción es muy fácil, pero en la vida real no le podes pedir a alguien que se quede con vos aunque sepas que le vas a romper el corazón.
Supongo que debería haber hecho algo cuando el rojo era todavía una mancha en una esquina de la foto, pero tendemos a creer que cuando las cosas se calman es porque ya se solucionó todo, y en realidad simplemente lo estamos escondiendo porque no queremos aceptar las cosas como son. ¿Cómo yo voy a ser esa persona que siempre odié que fuesen conmigo? Imposible.
Hay días en los que pienso que si en un mismo álbum pusiste “Afterglow” y “Daylight” debe ser porque se puede salir de eso. Llegar a un lugar donde encontrarse y estar bien, con una misma y con el resto. El problema es que no pusiste una canción en el medio que me diga como resolver las cosas, como luchar con todos estos demonios, cómo pintar todo de rosa pastel de nuevo, como deshacer toda la mierda que le hiciste pasar a alguien y lo voy a tener que resolver sola. Y eso es lo que más me asusta.