Religión en nuestra educación.
Ok, vamos a ver si comprendo:
La marcha “Profamilia” (mismo nombre que los preservativos que se vendían a mediados de los 90).
¿Es para manifestarse en contra del programa de educación sexual?
Según el MEP, quién no quiere que sus hijos reciban esa materia puede extender una nota y son exentos de cursar la materia, mismo con religión, entonces, mi pregunta es: ¿en qué les afecta?
A mi entrever, el propósito real de la marcha. Es, meramente que los hijos de aquellas personas a las que Sí les interesa que sean educados y guiados por expertos, con bases científicas en la materia, no puedan hacerlo.
Algunos sectores prefieren que los jóvenes sean educados con: YouTube, Snapchat, Pornografía, ó artículos mal informados. De esos que se puede encontrar uno en Google, o como los de YahooAsk, de esos que son como para sentarse a llorar.
¿De esa forma quieren que los jóvenes se eduquen en torno al sexo?
¿Cómo el YouTuber de los condones?
Aveces me pregunto, si quienes se oponen a esto tienen idea de la existencia del Internet? Digo, la información que no les demos a los jóvenes se las dará alguien más, y no necesariamente de buena forma, o con buen propósito; basta con ver las estadísticas en enfermedades venéreas, abortos ilegales (sí, esa es una realidad, aun cuando usted pretenda taparla con un dedo), abusos sexuales, embarazos no deseados, o en menores de edad.
A todo esto, irónicamente nos responden con un #amishijosloseducoyo Entonces para qué los manda al colegio, por qué coarta el que otros eduquen responsablemente a sus hijos?
De verdad quisiera poder entender, en serio.. Pero no lo logro.
Alguien me decía que hay derecho a disentir, en eso estoy profundamente de acuerdo, yo soy saprisista y mi hermano es liguista, sin embargo nos hemos llevado bien toda la vida, y el fútbol ha sido todo menos un problema. A mí me gusta la música académica, a mis vecinos les gusta Metallica, y el chiqui chiqui, sin embargo nunca hemos tenido conflictos por ello.
Creo que la diversidad de puntos de vista nos ayuda a crecer, si nadie hubiera pensado diferente, difícilmente hubiéramos pasado de la rueda o el fuego. Pero una cosa es, opinar diferente, y otra es imponer doctrinas sobre la libertad y pensamientos ajenos.
Muchos dicen: “sí sectores minoritarios protestan, ellos también derecho” la diferencia para mí, está en que mientras un sector pide equidad, y señala injusticias como: ser discriminados, encarcelados, asesinados, apedreados, despedidos de sus trabajos por sus preferencias sexuales.
El otro sector se siente con derecho a protestar, pero… ¿Protestar ante qué?
¿Porque están en contra de que a Pedrito le gusta Pablo, y lo diga abiertamente?
¿Porque les parece inapropiado que se les diga a sus hijos que la homosexualidad está presente en todas las especies?
¿Porque se haga ver, con bases y fundamento, que Adán y Eva es un mito?
¿Que se diga que NO hay que matonear a fulanito por no calzar en un estereotipo, y que la orientación sexual de la gente no puede ni debe ser un insulto?
¿Protestan porqué se les hable abiertamente a los chicos de los peligros a los que se exponen al no abordar su sexualidad de forma asertiva, o que se informe de metodos de anticoncepción/ prevención?
Con esta marcha lo único que puedo ver, es a un sector “cristiano” que se saca una marcha para protestar ante la posibilidad de que un sector de la población tenga acceso a información. A mis ojos, es como si quisieran que todo el mundo comparta su mismo grado de ignorancia.
“Creo en Jesucristo, pero no creo en sus cristianos.” Dijo Gandhi, en estos momentos siento que difícilmente podría tener más validez.
Son incapaces de protestar cuando se atrasan los salarios de los docentes, ante la falta de mecanismos para la evaluación docente, la urgencia de reformas educativas (si, programas obsoletos. Mientras usted cambia de compu cada 5 años, y su celular cada 2 porque ya caducó, seguimos con el mismo sistema educativo de hace 40 años, y a nadie parece importarle), son incapaces de marchar por centros educativos en mal estado, de protestar ante la brecha entre colegios públicos y privados, la falta de herramientas para inserción laboral y ni que decir del porcentaje de ingresos a universidades estatales, tampoco hablan de la baja calidad de los programas bilingües, o materias como matemática?
Pero se indignan ante un programa que lo único que pretende es hacer debate, romper paradigmas y desmitificar creencias.
De verdad no puedo plasmar mi grado de indignación ante esto, parece como si dicho sector no hubiese leído ni medio libro en su vida, y su única fuente de conocimiento es la palabra de su pastor, o el sacerdote de su comunidad, tal como era en la edad media.

