Contenido, creatividad y brave brands

En una de las estupendas charlas organizadas por Hydra Social Media, Daniel Marote, el CEO de la agencia, explicaba con acierto que más del 80% de los presupuestos de marketing digital y social media se destinan a campañas de publicidad y patrocinio, mientras que sólo el 20% restante es lo que se gasta en la creación de contenido. Asombroso, y más teniendo en cuenta lo omnipresente de la “estrategia de contenidos” de un tiempo a esta parte.

Contenido. Una palabra hermosa y maltrecha que manoseamos sin parar. Lo verdaderamente difícil, el reto auténtico para las marcas sigue siendo definir su contenido. Qué es lo que quiere contar, para quién y de qué manera.

Sin querer dármelas , puedo decir que he hecho contenidos cuando aún no existía ese concepto como algo venerado. Trabajabamos con blogs y esa era la estrategia. Y no resultaba fácil generar contenidos semanales originales y de relevancia para temas tan dispares como automoción, alimentación. marketing o moda. Pero lo hacíamos, con mejor o peor resultado.

Hoy, en cualquier oferta de empleo social media, añaden la creación de contenido en el mismo saco que se mete la gestión de canales, la identificación de influencers o el nivel experto en Google Analitycs. Y eso es un error. El contenido es una cosa muy seria y hasta hace no tanto, era territorio exclusivo de periodistas a tiempo completo.

Hoy en día todos somos contenido. Los usuarios de redes sociales SON contenido en sí mismos. Comparten vivencias, añaden fotos, suben vídeos, seleccionan noticias.

La importancia de la curación y creación de contenidos en social media radica precisamente en ese carácter creativo, sorprendente y útil que hace que una publicación se comparta cientos de veces.

En la calidad del contenido se define si una marca merece que un usuario dialogue a diario con ella. Es el principio del one shot, un disparo o como mucho dos, antes de irme a dialogar a otro sitio si no me convence la conversación.

Si tenemos en cuenta que cada vez odiamos más el spam, los anuncios invasivos, los banners, los odiosos popups… ¿no deberíamos plantearnos desterrar ese modelo desfasado de presupuesto y abrazar de una vez por todas la verdadera transformación?

Sólo un ejemplo oído recientemente en el South Summit de boca del CEO de Wallapop. Su maravillosa campaña en tele (con el genial claim Walla…) les ha hecho crecer en orgánico un 8% este último semestre. ¿Creatividad, conversión, usuarios, datos? Ahí lo dejo para que cada cual piense su sucesión de hechos. (Habría que añadir que Wallapop tenía una importante inyección de grupos mass media muy potentes, tampoco seamos ingenuos)

Queridos CEO, directores de marketing y empresarios, dejad ya de lado vuestras políticas de conversión. Amemos la masa informe de datos del branding y el contenido. Demos algo más de tiempo a las estrategias. Apostemos por lo creativo y lo valiente para obtener el maravilloso crecimiento orgánico, la miel dorada de nuestro trabajo diario.

Prefiero marcas valientes que marcas dormidas y aún hay muchas por despertar. Bienvenidas #bravebrands