Natalicio universal.

Hoy hace unos años (No importan cuantos en realidad), llego un ave al bosque, él no sabia muy bien lo que hacia allí, poco entendia de las cosas que pasaban a su alrededor; esta ave era diferente a todas las demás, era especial: Sus alas eran enormes y de tonalidad amarilla, su pecho era naranja con unos toques dorados, era el ave mas bella de aquel lugar, nunca nadie habia visto algo como él.

Los años pasaban y cada vez se hacía mas y mas hermoso, sus alas amarillas se hicieron fuertes, su pecho se torno mas amplio, era uno de los mas fuertes, poco a poco esta ave a medida que iba creciendo se daba cuenta que era diferente, no solo por su físico si no porque peculiarmente no le gustaba volar, algo que nadie en todo el bosque se imagino, ¿Un ave al que no le gustará volar? ¿Es eso posible? : Las respuesta era Sí, pero no porque esta ave fuera difente o porque quisiera ser rebelde, era porque a esta ave en particular le gustaba caminar.

Cada vez que caminaba él se daba cuenta que podia observar cada parte del bosque con tanto detenimiento, que se hacia casi magico, se dio cuenta un día volando, que por andar en el cielo a grandes velocidades, nunca habia apreciado las estrellas, las nubes, el sol y la luna, los grandes misterios del universo, tampoco podia apreciar cada arbol, cada hoja, cada tallo de flor… Por andar volando. Asi que decidio caminar y observar la tierra y el universo mientras lo hacia, guardaba sus alas y volaba con sus ojos, lento, a su ritmo; Aprendió mucho asi, empezo a conocer las estrellas tanto como pudo junto con el bosque, sabia donde quedaba cada estrella y cada arbol con exactitud, empezo a ver la sincronía de las estrellas y los planetas que en su mente se dibujaban, sin necesidad de abrir sus alas conoció lo que muchos anhelaban: El universo mismo, mas sinembargo no entendìa por que tenia tanta fascinación por ello, sentìa que tenía una unión perfecta con el universo, como si de una u otra forma, perteneciera a él, como si fuese parte de él.

Un buen día, el día de su natalicio numero veinte para ser mas específica sintio mas necesidad de la normal de apreciar el universo, sintio la necesidad de irse a la punta de una montaña que habia conocido cuando tenia trece años, esta montaña tenia por nombre Yellow (Su nombre fue dado porque el brillo del sol con los arboles y la nieve que la decoraban se tornaban de un romantico amarillo), iba allí solo en momentos que sentia importantes, porque algo lo conectaba con ella, quizás era por sus amplias alas amarillas, que aunque no las usaba sabia que significaban libertad y eso era lo que sentia mientras el viento pasaba a medida que el observaba el universo,chocaba con sus alas mientras viajaba sin abrirlas. Cuando llego allí en la tarde, observo el universo: La sonrisa del sol, las nubes naranjas del atardacer, la aparición de la luna. Se paso el tiempo en un santiamén, de la nada se hizo de noche, aparecierón las estrellas, los planetas que solo el lograba ver, y comenzo a sentirse diferente, sentia que estaba mucho mas cerca de aquellas estrellas, sus alas amarillas comenzaron a brillar, su pecho naranja emitia un centello cada vez mas y mas blanco, casi que enceguecía a quien se atreviera a mirarlo, él estaba sorprendido, no entendia que pasaba pero se sentia bien, se sentia libre, feliz, completo; entendió al fin que sus sospechas eran ciertas, no pertenecia al bosque, ni al cielo ( o eso que creemos que es el cielo) , si no al universo, al fin, el día de su natalicio numero veinte al anocher se convirtio en eso que siempre fue: Una estrella.