La casta al poder

Javier Lambán puede ser el próximo presidente del gobierno aragonés siempre y cuando Podemos y Cha se lo permitan. 18 diputados del PSOE frente a 14 de los de Pablo Echenique y 2 de Cha para completar los 34 necesarios para lograr la mayoría. Por delante, doña Luisa Fernanda con 21, a todas luces insuficientes aun sumando los nuevos diputados de Ciudadanos y los omnipresentes del PAR.
Evidentemente, no tienen sentido esos bloqueos que estamos viendo en Andalucía, con dos partidos midiendo sus pasos, sin dar uno adelante salvo para pisar al contrario en perjucio de la ciudadanía, que requiere gobiernos que gobiernen y administren.
Evidentemente, la abstención de todos los partidos daría el gobierno al PP con solo 21 de un total de 67 diputados, situación no deseable pues no se conoce por estas tierras más inmovilismo que un gobierno con Rudi al frente.

Evidentemente, la única solución posible pasa, pues, por pactar con el PSOE. Y vaya aquí un breve historial del candidato socialista.
Javier Lambán, nacido en 1957, estudia magisterio y ejerce como profesor en su pueblo natal, pero en 1983 (a los 26 años, poco le dura la vida académica) pasa a ser concejal por el PSOE y segundo teniente de alcalde en el ayuntamiento de Ejea de los Caballeros. Cuatro años después, a la oposición y, una vez retomada la alcaldía, primer teniente de alcalde y diputado en la Diputación Provincial de Zaragoza de la que es presidente durante 13 años (y todos sabemos o intuimos lo que significa ser presidente de una Diputación, entidades en las que el amiguismo, compadreo y nepotismo son monedas habituales a la hora de dotarse de altos y no tan altos cargos).
Para completar su bagaje político, secretario provincial del PSOE en Zaragoza entre 2001 y 2012, alcalde de Ejea de 2007 a 2014 and finally, secretario general del PSOE de Aragón.
32 de sus 58 años ocupando sillones, 18 diputados (el peor resultado de su partido en Aragón en toda la historia democrática) que le pueden dar el cargo que jamás pensó, en la actual situación política de zarandeo al bipartidismo, podría alcanzar.
Gracias, si así lo quiere, a Podemos. Que para no querer saber nada de la casta, no empieza con muy bien pie, desde luego, aupando al cargo a uno de sus máximos representantes locales.
El desenlace, próximamente.
En Twitter, @ricardo_bosque