Cómo el control de versiones cambió mi vida.

Estamos viviendo tiempos emocionantes

Este artículo fue publicado originalmente en inglés. Si prefieres leerlo así, puedes hacerlo desde aquí:

2017 tuvo un buen comienzo en el desarrollo de herramientas para el diseño de producto: Figma fue la nueva estrella (y competidor directo de Sketch) en cuanto al diseño de interfaces al permitir consultar el código directamente desde diseño; Brand.ai nació para permitir administrar fácilmente los sistemas de diseño™ y exportar todo a Sass, iOS, Android y más.

Recientemente Airbnb publicó Lottie, una herramienta que construye animaciones complejas en After Effects y, mediante un plugin, las exporta para Android, iOS y aplicaciones React Native.

The time is now

Son tiempos revueltos. Los diseñadores aprenden de los devs y los desarrolladores aprenden de los designers. Uno de esos procesos y prácticas propias de los desarrolladores y que más falta nos hace incorporar es el control de versiones.

Cuando los diseñadores trabajamos con Sketch, generalmente usamos símbolos. Este sistema funcionaba muy bien cuando sólo era un diseñador el que modifica un archivo. Después comenzamos a usar bibliotecas enlazadas para situaciones de múltiples diseñadores trabajando en múltiples archivos que comparten assets, pero ¿qué pasa cuando un equipo necesita trabajar en paralelo sobre una misma funcionalidad? En esos casos, siempre surgen las mismas preguntas una y otra vez.

  • ¿Cuál es el archivo definitivo?
  • ¿Qué cambios del feedback se han realizado y quién los hizo?
  • ¿Estoy mirando el archivo correcto?

Por todo esto, es muy importante llevar un histórico para registrar todos los cambios. Si utilizamos un control de versiones, no necesitaremos preocuparnos por los cambios que se realicen, podremos compartir cuanto hayamos trabajado, se podrán aplicar feedback de manera conjunta y al mismo tiempo, no habrá posibilidad de perder ningún archivo, etc…

Don’t be afraid and embrace the ‘Git’

¿Por qué deberíamos iniciar una nueva aventura para desarrollar herramientas específicas para diseñadores cuando los desarrolladores llevan trabajando así durante años? He probado varias herramientas de control de versiones para Sketch como Kactus o Plant, pero para mi la mejor opción hasta ahora es Abstract, el Github para diseñadores.

Imagino que como muchísimos otros diseñadores sólo conocía Github de oídas y términos como pushear, pullear o commitear me sonaban como Klingon. Así que Abstract me dio la flexibilidad y simplicidad de Git sin aprender los comandos de git.

La verdad que hizo mi flujo de trabajo más simple y más poderoso al mismo tiempo porque:

  • Diferentes personas podían trabajar simultáneamente en el mismo archivo.
  • Todo el equipo puede trabajar en diferentes features de un proyecto a través de las ramas, y luego mergearlas fácilmente al Master siempre que sea necesario.
  • La forma de revisar los conflictos (visuales y no visuales) y decidir cuál es la correcta es muy fácil. Y si hemos metido la pata, volver a cualquier versión anterior es posible.
  • La comunicación en los equipos con comentarios de trabajos WIP o sugerencias (incluso tiene integración con Slack) es ágil.
  • No he vuelto a tener miedo de sobrescribir ningún archivo, perder ningún cambio o saber cuál es la versión definitiva.

That’s all folks

Estamos en un punto de inflexión para redefinir los procesos de trabajo para los diseñadores digitales y el control de versiones debe estar en nuestro workflow de trabajo.

Así que si. El control de versión ya está aquí, y está aquí para quedarse.


Cobarde pecador!

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