La historia del logo de Aerolab

Cómo creamos a nuestro barrilete mágico y cómo fue su evolución a lo largo de los años.

La identidad y el logo de una empresa van de la mano. Uno puede intentar moldear la filosofía y la cultura, pero lo cierto es que ésta termina definiéndose por sí misma. Es como un pequeño niño que aprende a caminar solo y que no podemos prever hacia dónde va.

Desde que el barrilete de Aerolab inició su vuelo en 2011, nuestra identidad atravesó varios cambios. Hoy, luego de cientos de aventuras y experiencias de aprendizaje, llegamos a un nuevo momento en la vida de Aerolab.

Teníamos la necesidad pararnos hacia afuera y demostrarle al mundo que crecimos, pero que nuestro espíritu de startup sigue vigente. Que maduramos, pero seguimos estando igual de locos.

Para nosotros siempre fue muy importante que nuestro nuevo logo tenga su propia personalidad, que hable y se comporte de cierta manera, que tenga historias para contar. Por eso, le encomendamos el rediseño de la identidad a nuestro equipo de ilustradores. Sabíamos que ellos podían darle vida a nuestro marca, brindarle ese toque de humanidad que siempre buscamos imprimirle a los productos que desarrollamos para nuestros clientes.

“El día que les planteamos a nuestros ilustradores Gustavo y Carla que queríamos rediseñar el logo, les dijimos que nuestra idea era que Aerolab siga siendo una marca joven, divertida y descontracturada, pero que al mismo tiempo muestre cierta seriedad y madurez”, contó Agustín Linenberg, CEO de Aerolab.

What? Aerolab’s logo is evolving!

Cuando hicimos la primera versión de la identidad de Aerolab, nos centramos en el concepto de traer las ideas devuelta a la tierra. Para reforzar esa imagen, decidimos jugar con la metáfora del barrilete.

El primer logo consistía en un rombo rígido, con una línea recta y una tipografía estándar. A nivel diseño, la característica más llamativa de ese logo era que el barrilete no tenía una ubicación fija. Podía volar y el hilo podía extenderse a donde quisiera y eso no generaba ningún ruido visual.

La primera versión del logo de Aerolab buscaba resaltar nuestra meta de anteponer la calidad por sobre todas las cosas. Queríamos ser originales desde la concepción y remarcar todo el esfuerzo creativo que habíamos puesto en la construcción de nuestro nombre y nuestra marca”, señaló Agustín.

Un año después, llegó el momento del primer gran rediseño. Elegimos una tipografía hecha a mano y un barrilete más aerodinámico. Buscábamos mostrar el costado más divertido y relajado de Aerolab.

Al mismo tiempo, comenzamos a explorar diversos colaterales de la identidad, hicimos stickers, afiches, tazas y remeras de Aerolab. Queríamos poblar nuestra espacio de trabajo con elementos que demostraran nuestro amor por lo random.

“Teníamos claro hacia dónde queríamos ir, con qué tipo de clientes queríamos trabajar, cuáles eran nuestros referentes y qué tipo cultura queríamos transmitir. El segundo logo ya no era algo que vivía sólo en el éter de lo digital, tenía una presencia física que llenaba de personalidad nuestro lugar de trabajo”, remarcó Agustín.

El nuevo logo de Aerolab

Uno de los cambios más notorios que realizamos para el nuevo logo fue la decisión de acortar la cola del barrilete, abandonar el color azul y reemplazar la tipografía manuscrita por una más geométrica y completamente custom.

Consideramos que no hacía falta que el logo estuviera tan cargado, y que el costado divertido de Aerolab podía simplemente representarse con el movimiento de la cola del barrilete.

“Para el nuevo logo buscamos mejorar rombo del barrilete y agregarle una leve inclinación hacia la derecha para que dé la sensación de que está volando hacia adelante. Para nosotros era muy importante que el logo conserve el alma de la versión anterior, porque no queríamos que las personas que ya conocían la marca se encontrasen con algo completamente nuevo”, detalló Gustavo Zambelli, lead of Illustration.

A veces se genera la falsa creencia de que la marca de una empresa tiene que contar todo lo que esa compañía es. En realidad, un logo es sólo una representación de la identidad. Es el primer acercamiento a algo mucho más grande que está detrás. Al rediseñar el logo de Aerolab, nos propusimos crear una identidad que sea minimalista, simple y limpia, y que al mismo tiempo pueda contar quiénes somos.

“Hoy seguimos mirando hacia adelante, pero tenemos la habilidad de mirar para atrás y ver todo el camino que recorrimos. Cuando empezamos, sabíamos qué era lo que queríamos hacer, aunque no teníamos muy claro cómo. Con el paso del tiempo, fuimos definiendo hacia dónde queríamos ir y de qué manera podíamos hacerlo. Si bien todavía no tomamos conciencia de qué tan lejos podemos llegar, sabemos hacia dónde estamos apuntando y tenemos la madurez necesaria para afrontar esos desafíos”, concluyó Agustín.

Edición: Guillermo Vidal Quinteiro

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