No te unas al lado oscuro: AcaNoHayLuz ahora es de código abierto

Por qué decidimos abrir el código de AcaNoHayLuz, una aplicación que muestra dónde hay apagones en tiempo real.

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La semana pasada subimos el código de AcaNoHayLuz a Github. Este mapa colaborativo, que fue creado en 2013 por Aerolab y Celeste Acosta, permite reportar los cortes de energía en la Ciudad de Buenos Aires y otras ciudades del país. Nuestro objetivo es que cualquier persona pueda acceder al código, editarlo, remixarlo y experimentar con la plataforma.

¿Cómo surgió AcáNoHayLuz?

Apenas unos días antes de Navidad de 2013, el calor en la Ciudad de Buenos Aires era insoportable. La temperatura llegaba a los 37 ºC casi todos los días. Como era de esperarse, los aires acondicionados no daban abasto. La ola de calor hacía mucho más obvia –y molesta– la crisis energética que el país transitaba desde hacía varios años. El Gobierno le echaba la culpa a las empresas de energía, acusándolas de no invertir lo suficiente en infraestructura. Las empresas de energía, al mismo tiempo, culpaban al Gobierno por el congelamiento de las tarifas y alegaban que esto les impedía lograr el margen de ganancias necesario para realizar las inversiones requeridas.

Izq: Roberto, Celeste y Agustín. Centro: la interfaz de AcaNoHayLuz. Der: la plataforma usada en una reunión de comité de crisis por el Gobierno.

A medida que este pase de facturas entre el Gobierno y las empresas de energía continuaba, los apagones se hicieron cada vez más masivos y se empezaron a dar, casi aleatoriamente en distintas zonas de la ciudad. Manzanas enteras se quedaban sin luz y de pronto barrios enteros quedaron a oscuras.

“La incertidumbre y falta de información eran casi tan deprimentes como los apagones”, contaba Celeste Acosta (Celestineia) en enero de 2014. Celeste, creativa y project manager, vino a Aerolab con una idea sencilla pero muy poderosa: ¿qué tal si cualquier persona pudiera registrar si tiene electricidad en un sitio web? Esta información luego podría usarse para generar una visualización en tiempo real del alcance, gravedad y duración de los apagones a lo largo de la ciudad. En su sitio web, Celeste cuenta más del origen de la idea.

Para llevar a cabo esta idea, Celeste se sumó a Agustín Linenberg y Roberto González, CEO y CTO de Aerolab, y Lucas Del Río, que trabajaba como diseñador en Aerolab en ese entonces. Juntos crearon AcaNoHayLuz.com.ar. En Aerolab creemos en que “hecho es mejor que perfecto”, y en que, cuando hay una situación urgente, actuar rápidamente nos acerca a tener un prototipo sobre el que podemos iterar y mejorar.

En palabras de Agustín: “empezamos el 20 de diciembre, trabajamos rápido y lanzamos en Nochebuena. Por ese entonces ya había personas sin luz hacía una semana y empezaron las protestas en la calle. Difundimos mucho en Facebook y Twitter y en unos días teníamos unos 100 mil visitantes únicos.”

La respuesta de la gente fue impresionante: apenas el sitio se puso en línea, las personas incorporaron la herramienta y la empezaron a usar concientizar sobre lo masivo de la situación. Esto sirvió para aclarar públicamente lo que estaba sucediendo con los cortes de luz en el país. Incluso si las empresas y el Gobierno tenían la misma (o mejor) información que AcaNoHayLuz, esta información no era pública. Los ciudadanos estaban en la oscuridad respecto de una situación de urgencia y desesperación. Hay una muy buena crónica, en inglés, sobre lo que sucedió en este artículo de Matt Chesterton en ZDnet.

Innovación cívica y código abierto

En los últimos años aparecieron sobrados ejemplos de apps cívicas y otros desarrollos con los que ciudadanos comunes pueden hacerse cargo de problemas que, en algunos casos, son asuntos de política pública o simplemente son asuntos que a los gobiernos no les interesan –o no tienen capacidad de atender. En 2012, el New York Times publicó un interesante artículo acerca de la aparición de este tipo de proyectos ante desastres como el Huracán Sandy, que azotó la costa este de EEUU ese mismo año.

Argentina –y en particular Buenos Aires– es incluso ejemplo para la región, con proyectos como Tabula, una app para recuperar datos estructurados de PDFs escaneados, Tomalo y usalo, una app para encontrar lugares de distribución de anticonceptivos, o Democracy.OS, una iniciativa de software basada en en concepto de democracia líquida.

Todos estos proyectos fueron desarrollados por incansables ciudadanos como los que estuvieron detrás de AcaNoHayLuz. Pero para que un desarrollo tecnológico tenga un impacto verdaderamente durable debe ser de código abierto. Como vimos decenas de veces, cuando un proyecto abre su código para que ojos curiosos puedan entender, criticar y –sobre todo– mejorar, entonces es que la naturaleza memética del software puede desenvolverse en usos y aplicaciones inesperadas.

Esto es lo que humildemente quisiéramos lograr al liberar el código de AcaNoHayLuz como proyecto en Github. Esta decisión no fue fácil de tomar: luego de larguísimas discusiones nos dimos cuenta de que no tenía sentido quedarnos sentados sobre un código que hace tiempo no era mantenido, que había resultado de un puñado de horas de programación y decisiones de diseño. Y que, aunque este código no representa los estándares de calidad de los proyectos que se hacen en Aerolab, realmente capturaba algo en lo que creemos: que la tecnología puede empoderar a los ciudadanos para enfrentar problemas cotidianos.

Confiamos en que a partir de este pequeño acto puedan florecer mil AcaNoHayLuz, quizás en la forma de forks al proyecto. Quizás la plataforma no sea remixada en una app para la visualización de apagones, sino en una plataforma para visualizar alguna de las potencialmente infinitas ideas que pueden surgir de las personas cuando les damos algo en lo que puedan meter sus manos ;)

AcaNoHayLuz es liberado bajo Licencia MIT. Podés leer más acerca de la crisis de energía de 2014 [1] y [2]. Las citas fueron tomadas de este artículo.