Participantes de 17 países de Latinoamérica y El Caribe se reunieron en México DF, en octubre 2015.

10 aprendizajes clave para un emprendedor

En febrero de este año, me invitaron a postular al programa VVGrow, un programa de aceleración empresarial que desarrolla la organización Vital Voices con el propósito de empoderar y fortalecer a las mujeres que están emprendiendo algún negocio.

por: Lucía Cardozo, socia fundadora de Agencia deBroca

El programa es altamente competitivo, más de 700 mujeres de Latinoamérica y el Caribe, Sudáfrica, y del Medio Oriente aplicaron a este espectacular programa que dura 1 año. Los organizadores entrevistaron a más de 90, y finalmente seleccionaron a 67 emprendedoras de alto impacto.

Además, tuve la oportunidad de ser la primera paraguaya en participar de este foro, por lo que la emoción al quedar seleccionada fue doble.

La primera parte del programa, consistió en 18 webinars semanales, llamadas intercambiadas con mentores y con otras participantes, y muchas horas post-laborales estudiando en la plataforma web “Harvard Manage Mentor” y haciendo los ejercicios de práctica.

Descripción sobre el VVGrow, uno de los programas de la organización Vital Voices.

Finalmente, este mes llegó por fin el momento de viajar a México DF para el módulo presencial, o “in-person training”.

Nos advirtieron de antemano que el cronograma iba a ser intenso, pero al principio no les creí. Al 2do día mi expectativa fue superada, y ¡finalmente me faltó el tiempo hasta para respirar aire puro! Estas son algunas de las cosas que aprendí en los 5 intensos días del #VVGrow:

“Invertí en las mujeres. Mejorá el mundo” #VVGrow

1. Sobre el crecimiento

Cuando me postulé al programa, sentí que al leer el término “crecer” dentro del ámbito empresarial o emprendedor, lo asociaba directa y exclusivamente a la idea de rentabilizar mi negocio. Inclusive pensé: “Ok, Lucía este programa nos va a ayudar a hacer de esto una fortuna”.

Yaneek Page, mentora del módulo “Business for Growth” me enseñó que hay miles de maneras de crecer, y que las opciones no necesariamente se limitan a engordar la billetera. ¡Lloré de alivio cuando esas palabras salieron de su boca! Es tan feo obsesionarse con lo material, pero bueno, frecuentemente el mundo nos tienta a caer en eso.

2. Las etiquetas

Es también muy frecuente asociar a las personas con etiquetas o descripciones, nos dejamos llevar por los estereotipos y prejuicios. Las etiquetas no necesariamente son malas o despectivas, pero sí me di cuenta que no siempre revelan la realidad.

En los distintos coffee breaks invertí tiempo en conocer a varias de las emprendedoras, compartimos historias personales y experiencias. Me asombré al ver cómo se desplomaban los prejuicios que yo sola me había puesto hacia otros. Una colega, a quien veía seria formal, resultó ser una persona súper sarcástica y chistosa.

Aprendí a preguntar, en vez de asumir de qué se trataba el negocio o emprendimiento de cada una, y a la vez aprendí que podés estar en otra industria o sector, pero las mujeres pasamos por los mismos dilemas y tenemos muchas preguntas o incógnitas comunes.

3. Las fronteras

Sí, muchas veces escuché que el mundo de hoy no tiene fronteras gracias a Internet y bla bla bla. Pero en serio, re-aprendí que la vida es un regalo, y soñar alto sobre lo que hacemos con ella no tiene fronteras.

4. El servicio

Este programa es patrocinado por JW Marriot y por Exxon Mobil pero este no es un post pagado por ellos (aunque ya quisiera jaja). Simplemente voy a decir que aprendí que el servicio puede ser ¡perfecto!.

Los mozos, los recepcionistas, el concierge, los botones, todos nos atendían con la mejor sonrisa y predisposición. El cheff y los ayudantes de cocina se merecen un capítulo aparte; nos malcriaron con las comidas, de sabor perfecto y llenos de creatividad. Cada coffee break era temático (¡y teníamos dos al día!).

Creo que este es un caso ejemplar de cómo la cultura corporativa de una empresa sí puede permear y hacer que su estrategia de Responsabilidad Social sea honesta, inseparable de sus valores, y tangible ante sus steakholders.

Los organizadores nos hicieron saber que no eramos un simple “evento sponsoreado” por ellos, no. El General Manager venía diariamente a ver cómo estábamos, nos acompañaron los revenue managers y las encargadas de Eventos, todos ellos también ofrecieron sesiones de mentoría. Un lujo en todo sentido.

5. Las finanzas

Es el módulo donde más aprendí, sin dudas. Empecé el programa sintiendo que yo simplemente nunca iba a entender nada de números, finanzas, contabilidad o ni siquiera de matemáticas (por algo estudié comunicación).

El entrenamiento en persona me permitió hablar “a calzón quitado” con Carol Mwazi, mentora de Finanzas, y ella amablemente me convenció de que no es necesario ser máster en finanzas, simplemente hay que saber manejarlas, interpretarlas y usarlas a nuestro favor para tomar decisiones cada vez más inteligentes.

Aprendí que nunca voy a poder estar exenta de toparme con un Estado Financiero, un Balance, un reporte de Posición, de Cash Flow, de muchos otros informes que periódicamente nos sirven para corregir errores y aumentar nuestra productividad con los recursos.

6. El liderazgo

Cuántas veces leímos libros y discursos repletos de frases trilladas sobre el liderazgo. Cuando empezó el in-person training, José Bolaños el entrenador de Liderazgo nos pidió que con una pose imitáramos a la Madre Teresa de Calcuta. Inmediatamente todas nos pusimos hombros abajo, cansinas y con la mirada perdida.

Luego, antagónicamente nos pidió que imitemos a Oprah, y más de una hizo la pose de Super Woman. Una vez pasada la risa causada por esta pose, caímos en cuenta de que ambas mujeres son símbolo de poder y liderazgo, a pesar de tener personalidades tan opuestas.

Cada líder es diferente y es importante que reconozcamos esto. Lo importante es ser honesto con uno mismo, reflejar quiénes somos y no tratar de imitar un sólo modelo de liderazgo. El líder no nace líder, se va haciendo y se preocupa por conocerse cada día mejor para fortalecer sus talentos.

7. La sensibilidad de las mujeres

El programa VVGrow no es un programa espiritual ni ideológico. Sin embargo, me llamó la atención que sin hacer esfuerzos exagerados, al 4to día de lindos aprendizajes, personalmente me di permiso para el desahogo ante un exceso de emociones.

Jamás pensé que se podían sentir emociones tan intensas y comunes con gente a la que conociste en sólo 5 días. El vínculo que generó el programa va mucho más allá de un business networking. Es increíble. Y cabe destacar que la menor de las participantes tiene sólo 24 años y la mayor tiene 54, la edad nunca fue un factor determinante.

8. Marketing

Detrás de todos los contenidos que iba leyendo a lo largo de los módulos online, el de marketing fue el que me hizo sentir un poco segura porque pensaba que lo iba a dominar sin ni siquiera escucharlo.

Nuevamente, me recordaron que uno nunca termina de aprender. En el módulo con David Gómez aprendí que la propuesta única de valor es súper importante no sólo para los potenciales clientes sino también para los colaboradores, ya que me ayudó a recordar el para qué hacemos lo que hacemos.

Además aprendí tips y estrategias para robustecer la comunicación desde la perspectiva del marketing, porque finalmente todos (sin importar si vendés un producto o un servicio) necesitamos comunicar para vender.

“Contá tu historia. Hacélo fuerte. Hacé que las cosas pasen”. David Gómez, mentor de Marketing.

9. El potencial de los emprendimientos

Paraguay es un país pequeño con casi 7 millones de habitantes. Nuestra economía, según datos del Ministerio de Industria y Comercio, está sostenida en gran parte por pequeñas y medianas empresas. Somos nosotros, los emprendedores o las pequeñas empresas las que movemos diariamente la economía y podemos causar un gran impacto en nuestras comunidades.

El camino para crecer es lento, pero con seguridad nos trae recompensa a futuro. La disciplina y la sistematización de nuestros procesos es clave, organizar efectivamente nuestras finanzas, enfocar nuestros objetivos, evaluar nuestras acciones y metas sin cumplir, corregir y aprender de los errores.

10. El desarrollo del equipo

¡Compartir!, esta es la clave y es mi compromiso.

Hay tanto que podemos empezar a socializar en nuestros equipos, y también con otros que no están dentro de nuestras empresas. Necesitamos ser cada día más abiertos, más generosos con la información, menos mezquinos y más colaborativos.

¿Y vos, qué estrategias recomendarías para crecer? Dejános tus comentarios.