James Comey, Michael Flynn y Donald Trump.

5 CLAVES PARA ENTENDER EL CASO TRUMP vs. COMEY

Con información de Bloomberg, Reuters, New York Times y AP.

El tema del momento alcanzó su punto cumbre este jueves. El exdirector del FBI, James Comey, compareció ante el Senado estadounidense para tratar la posible intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, la investigación al exconsejero de seguridad nacional, Michael Flynn, y su sorpresiva salida de la dirección del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Comey, quien fue despedido el pasado 9 de mayo, afirma en su declaración que Trump le pidió dejar la investigación a Flynn y que le fuera leal, lo que para Comey era buscar una relación clientelar.

Para entender todo este embrollo en el que ya está metido Donald Trump a menos de medio año de mandato hay que tener claras estas 5 claves:

1. HILLARY CLINTON Y LOS MAILS

El FBI, en 2015, abrió una investigación contra la entonces candidata presidencial, Hillary Clinton, por supuestamente utilizar de manera indebida su correo personal para tratar asuntos de seguridad nacional entre 2009 y 2013, cuando se desempeñó como secretaria de Estado.

El caso fue cerrado cuando empezó la campaña rumbo a la Casa Blanca, donde Clinton y Trump eran los aspirantes. Sin embargo, el 28 de octubre de 2016, justo unos días antes de las votaciones, la investigación se reabrió.

James Comey, todavía director del FBI, expreso en una carta a ocho presidentes de comisiones del Congreso que «en conexión a un caso que no tiene relación, el FBI supo de la existencia de correos electrónicos que parecen ser pertinentes a la investigación». Una semana después, Comey anunció que revisó los correos y seguía pensando que Clinton no debería ser investigada, pero el daño político ya estaba hecho.

Este caso lo puso en el ‘ojo del huracán’ y cuestionó su credibilidad, debido a que las encuestas favorecían a candidata del Partido Demócrata. Semanas después de las elecciones, Clinton culpó a Comey por su derrota en las elecciones.

2. INTROMISIÓN RUSA

La primera gran crisis del gobierno Trump surge después de que Hillary Clinton insinuara que Rusia se había entrometido en las elecciones estadounidenses. En febrero de este año, el consejero de seguridad nacional, Michael Flynn, renunció luego de conocerse que ocultó al vicepresidente, Mike Pence, su discusión con el embajador ruso sobre las sanciones de su país a Rusia.

El 20 de marzo, Comey y su equipo confirmaron que investigaban los nexos rusos en los comicios donde el candidato republicano obtuvo el triunfo. El director no informó en ese momento si la pesquisa había generado alguna evidencia de que los allegados de Trump habrían concertado planes con los rusos durante una campaña marcada por hackeos de correos electrónicos, que según los investigadores tendrían como objetivo ayudar a que Trump derrote a la demócrata Hillary Clinton.

«Les prometo algo», subrayó Comey en ese entonces, «seguiremos los hechos hasta donde nos lleven».

3. EL DESPIDO

El 9 de mayo, aproximadamente mes y medio después de que Comey anunciara la investigación del caso ruso, el presidente Trump lo despidió.

En un comunicado, Trump dijo que esa acción «marcaría un nuevo comienzo» para el FBI. La Casa Blanca dijo que «el presidente Trump actuó con base en las recomendaciones del vicefiscal general, Rod Rosenstein, y el fiscal general, Jeff Sessions» y que la búsqueda de un nuevo director comenzaría de inmediato.

Según el periódico The New York Times, el mandatario estadounidense dijo que de este modo quitaba una gran presión a su gobierno. «Acabo de despedir al jefe del FBI. Estaba loco, un lunático», mencionó Trump, según el Times, citando un documento que le leyó un funcionario. «Me enfrenté a una gran presión por lo de Rusia y por eso se ha ido», fue el argumento de Trump.

Pero, ¿qué ocurrió con Comey? El exdirector del FBI se enteró de su despido a través de los medios de comunicación. Él estaba dando una plática a sus empleados en Los Ángeles cuando los noticieros dieron el anuncio. Días después, Comey publicó una carta dirigida a sus compañeros y a los estadounidenses, donde afirmó que estar al frente del Buró Federal de Investigaciones había sido el honor más grande de su vida.

Aún después del despido, el líder interno del Buró, Andrew McCabe, afirmó ante el Senado que el caso del presunto hackeo ruso seguía en pie y rechazó que la reputación de su antecesor fuera mala.

Tras la medida sorpresiva del presidente Donald Trump, la Casa Blanca dijo que Comey había perdido la confianza de los agentes y de la opinión pública en general. «Eso no es cierto», dijo McCabe en respuesta a la pregunta de un senador. «También puedo decirle que el director Comey gozaba de amplio apoyo dentro del FBI y lo goza aún hoy».

4. MICHAEL FLYNN

El exconsejero de seguridad del gobierno de Trump presentó su renuncia en febrero, quien justificó su decisión luego de haber brindado reportes incompletos de sus conversaciones con el embajador ruso.

«Desafortunadamente, a causa de la velocidad de los eventos, sin querer di un reporte al vicepresidente y a otros funcionarios con información incompleta sobre mis llamadas telefónicas con el embajador ruso», explicó en el texto.

Desde ese instante, Flynn y los rusos estuvieron en la mira de Comey y su equipo. Días antes de su despido, el jefe del FBI había solicitado más recursos para continuar con la investigación. La posible obstrucción de la justicia del presidente Trump, tendría como centro del caso a Flynn.

5. LA COMPARECENCIA

James Comey denunció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió que desechara la investigación del FBI al exconsejero de seguridad nacional, Michael Flynn, en medio de la pesquisa sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

En un testimonio escrito publicado este miércoles, Comey sostuvo que Trump le dijo en una reunión en febrero en la Casa Blanca: «Espero que vea la forma para dejar pasar esto». El testimonio de Comey, subido al sitio de Internet de la Comisión de Inteligencia del Senado, señala que Trump lo llamó el 30 de marzo para decir que él no tenía nada que ver con Rusia y le preguntó qué se podría hacer para «despejar la nube» respecto a la investigación del FBI.

En esa conversación telefónica, según Comey, le informó a Trump que el FBI no lo estaba investigando personalmente, a lo que el presidente habría insistido varias veces «necesitamos que eso se sepa».

Algunos expertos legales dijeron que el comunicado de Comey podría ser usado para mostrar que Trump es responsable de obstrucción a la justicia. «Muestra que el presidente hizo todo lo que pudo para poner fin a la investigación a Flynn», sostuvo Andrew Wright, profesor de la Escuela de Leyes de Savannah.

Comey también afirmó que Trump le dijo en una cena el 27 de enero, una semana después de que el republicano asumió la presidencia: «Necesito lealtad, espero lealtad». Durante la cena, el presidente le preguntó si quería seguir como director del FBI y sostuvo que quedó preocupado por la posibilidad de que el mandatario estuviera tratando de crear «algún tipo de relación clientelar».

El exjefe del FBI testificó este jueves en persona en una audiencia muy esperada en la Comisión de Inteligencia.