Protestas contra el gobierno en la Av. De los Shyris — Quito

DIVIDE ET IMPERA

por Alejandro Fabara Torres, publicado en Diario LA HORA

Divide y vencerás” así Julio César, el emperador romano, logró mantener el gobierno de uno de los imperios más grande que la historia ha conocido. No es tan complicado como entender que la fuente de su poder y estabilidad radica en enfrentar a los unos contra los otros.

Ricos contra pobres, blancos frente negros, ateos versus creyentes, policía contra pueblo, gobierno frente a opositores, verdes versus amarillos, los de arriba y los de abajo, los de la derecha con los de la izquierda, los de ayer contra los de hoy, los de adentro y los de afuera, sanos contra enfermos, los de la marcha versus los de la contramarcha. En fin, enfrentar colectivos o echar a la sociedad encima de algún grupo específico es una estrategia política y psicológica más antigua que la misma civilización, como la conocemos hoy.

No necesitaban de expertos psicólogos, estrategas políticos o incluso secretarías de la comunicación. La evidente naturaleza humana que se muestra dócil para quienes con una mezcla de poder y carisma es suficiente para configurar esta forma de gobernar. Dicha maniobra puede recibir un sin número de adjetivos, pero jamás será un accionar casual, fortuito o inocente. No es exclusiva, todos saben cómo sacar provecho de ella. No les hace falta sutileza, es premeditada y se promueve desde los medios de comunicación, las redes sociales y los discursos oficiales. Siguen logrando que los ciudadanos sean quienes levanten el dedo y acusen a otros ciudadanos.

Aprendieron bien que “el pueblo unido jamás será vencido” y no les queda de otra que buscar su descomposición. Estos últimos años no hemos vivido más que eso. Confrontados los unos contra los otros, insultándonos en redes sociales, gritándonos en las calles con camisetas de colores distintos, lanzándonos piedras y usando la violencia. ¿Nos vamos a dejar manipular por los discursos? o ¿Qué tal si nos unimos y vencemos?