PÉNDULO POLÍTICO

por Alejandro Fabara Torres, publicado en Diario LA HORA

100 días le han bastado a Lenín Moreno para que un 77% de los ecuatorianos califiquen como positiva su gestión como presidente. Esa aprobación le ha servido como plataforma para poner sobre la mesa de debate temas importantes como la transparentación de la deuda, los anuncios de ajuste fiscal, el diálogo con el sector productivo, las proformas presupuestarias 2017 y 2018. Por último, el reciente anuncio de una consulta popular si «alguien quisiera obstruir la verdad o poner en riesgo la institucionalidad del país».

Lenín Moreno prefiere acudir al pueblo para que señale los caminos de su gobierno antes que retroceder por las críticas de sus mismos compañeros de partido y del ex presidente Correa, quién en contra de ese 77% que aprueban la gestión de Moreno, califica estos 100 días como «puro show». Estas declaraciones profundizan aún más la división interna de Alianza País. La vinculación del vicepresidente al proceso penal que investiga el caso Odebrecht ya agrietó las relaciones dentro del movimiento, y este nuevo anuncio de consulta popular lo hace mucho más.

Asambleístas como Doris Soliz y Franklin Samaniego no están de acuerdo con una consulta popular para eliminar el Consejo de Participación ciudadana, porque dicen que afecta a la estructura del Estado y eso requiere de una Asamblea Constituyente. Aunque no pensaban lo mismo cuando se trataba la reelección indefinida. Mientras la oposición, en su mayoría, ya anunció el apoyo al presidente para viabilizar la consulta. Los temas a tratar son los que se debaten, a más del Consejo de Participación, estarían la reelección indefinida y las leyes de comunicación y plusvalía.

Lo irónico del nuevo escenario político es que quienes defendían a capa y espada las consultas populares como las que se dieron para enmendar la constitución o sobre los paraísos fiscales, ahora ven como inoportuna esa posibilidad. Y quienes pelearon en contra de esas consultas hoy aplauden dicho anuncio. Queda demostrado una vez más que la política es como un péndulo. Todo depende de qué lado del poder estas y en qué momento.