Oliver Hart y Bengt Holmström, ganadores del Premio Nobel de economía 2016.

TEORÍA DE LOS CONTRATOS

por Alejandro Fabara Torres, publicado en Diario LA HORA

La Teoría de los Contratos ha dado a sus autores el premio Nobel de Economía 2016. Oliver Hart, británico profesor de la Universidad de Harvard y el finlandés Bengt Holmström, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts, han aportado a la academia un examen de qué se puede hacer para mejorar la eficiencia de los contratos.

Su estudio es un análisis de cómo se contrata y cuáles son sus efectos, en especial en el mundo empresarial. A la Teoría de los Contratos le preocupa si los trabajadores de las cárceles o los profesores deben tener un sueldo fijo o variable. Se pregunta si los hospitales deben ser de gestión privada o pública. También explica cómo se debería pagar a los directivos de una empresa, para generar beneficios a los accionistas y conseguir un mayor valor a largo plazo.

Luego de una breve revisión de la Teoría de los Contratos salta a la vista que el objetivo principal es evidenciar que es necesaria una situación contractual en que todas las partes ganen. Entienden claramente que la economía actual funciona y se dinamiza gracias a los contratos. Tanto un seguro, un préstamo o los empleos necesitan de un contrato, además no es una revelación que la mayoría de las instituciones de la sociedad se basan en contratos, como el matrimonio, la constitución o los derechos de propiedad intelectual. Es incuestionable la relación de la economía con el derecho.

Este estudio ha influenciado muchísimo a la hora de decidir qué políticas públicas pueden ser privatizadas y diseñar el cómo. Hart, en su modelo, no especifica si es mejor un servicio gestionado de forma privada o pública, sino en qué condiciones debe ser prestado por tal o cual gestión. «No es lo mismo un servicio de recolección de basura que una prisión» así Hart introduce en el debate la necesidad de distinguir cómo hacer estos contratos asegurando el equilibrio entre eficiencia de costo y calidad máxima. En Estados Unidos las cárceles fueron privatizadas basándose en los estudios del hoy Premio Nobel de Economía.