Buenos Aires, Argentina — Foto: Emergente

Argentina: Unidas y Organizadas

El #8M hizo temblar la tierra. El mundo paró y las calles fueron nuevamente conquistadas por las mujeres. El intento de criminalizar la protesta se combate con mayor oganización.

Texto: Emergente
Fotos: Emergente y Cobertura colaborativa #8M

La lucha feminista convoca cada día más cuerpos y voluntades y se transformó en una fuerza capaz de hacerle frente a los escenarios más adversos. El 8 de marzo del 2017 fue un día histórico, quienes estuvimos ahí sentimos la fortuna de haber presenciado algo inédito y al mismo tiempo, saberlo como parte de una proceso que nos precede y que se cobró vidas y potencias en el camino. Porque fue en los abrazos de las mujeres, lesbianas, trans y cis que marchamos, con nuestro fervor y con nuestro cuidado.

Buenos Aires, Argentina — Foto: Lulu Magdalena
Buenos Aires, Argentina / Rosario, Argentina — Foto: Emergente

“Sí se puede, sí se puede, hacerle un paro a Macri, se lo hicimos las mujeres” en el marco de tres jornadas de movilización, el paro internacional de mujeres no sólo acató consignas internacionales sino que puso en evidencia problemáticas nacionales, demostrando que la fuerza de las mujeres es intransigente a gobiernos de turno, grandes empresarios y medios de comunicación.

No sólo las calles que separan el Congreso de Plaza de Mayo fueron escenario de esta manifestación, también lo fueron los espacios de trabajo: muchas mujeres pararon, otras participaron de los ruidazos haciendo evidente que la pugna se da en la vida cotidiana, acción que se replicó en todo el país.

Monumento a la Bandera, Rosario, Argentina — Foto: Emergente
Tucuman Marcelo Brodsky Visual Action / Neuquén, Argentina — Foto: Flor Castello para Emergente

En las calles, convivieron gremios, agrupaciones, partidos políticos y organizaciones de base, hubo intervenciones en la calle y sororidad entre quienes marchaban, mujeres mayores, adultxs, jóvenes y niñxs. La foto se replicó en el mundo: fueron más de 50 países los que se movilizaron, siendo América Latina la región con mayor adhesión. Las mujeres logramos parar el mundo.

En Buenos Aires, el discurso de cierre fue claro como la convocatoria, se desglosaron punto por punto las consignas que nos reunían, aplaudidas con emoción. Se exigió, entre otras cosas, la liberación de Milagro Sala, luchadora privada de su libertad ilegítimamente, y se mencionó también la lucha de lxs compañerxs de AGR Clarín.
Sin duda, el broche de oro fue escuchar a Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadura, y unirnos todas en un grito que la incluía a ella y a tantas otras generaciones.

Buenos Aires, Argentina — Foto: Emergente
Neuquén, Argentina — Foto: Flor Castello para Emergente/ Plaza de Mayo, Argentina — Foto: Emergente

Fue un 8 de marzo extraordinario. Pero como dijo Pía López, periodista y miembra del Colectivo Ni Una Menos, “no nos iban a perdonar.” La policía hizo razzia en los alrededores de la plaza, por pizzerías y calles y se llevó veinte personas, a las que golpeó y maltrató. La noche terminó para muchas activistas en veredas de comisarías, esperando noticias de las detenidas.

No, no nos iban a perdonar. Pero el canto sigue retumbando: a Macri el paro se lo hicimos las mujeres. Y aun llorosas de cansancio podemos decir que una felicidad profunda nos recorre.

Plaza de Mayo, Argentina — Foto: Emergente
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