Bienvenidos a “Canta con Inteligencia”

adora con tu mente

Durante mucho tiempo canté canciones que realmente no entendía; aprendí términos y repetí oraciones que escuchaba en la congregación. Imitar es fácil. Ocultar tus dudas es muy sencillo. Cuando eres “el nuevo” llegas a un mundo donde todos parecen saber lo que hacen: todos tienen una excelente relación con Dios, todos oran y leen la Biblia, todos hablan de cosas muy espirituales. Lo más fácil es mezclarse con la multitud, empezar a hablar como los demás.

Entonces, tu creciente habilidad por imitar se confunde con crecimiento espiritual. Te llaman a servir en un ministerio y así pasan las semanas, los meses, los años. Tu vocabulario se amplía, pero no necesariamente tu entendimiento.

Estoy segura que no soy la única que ha vivido de esta manera. Así estuve mucho tiempo en mi congregación, hasta que Dios abrió mis ojos y me hizo ver lo que antes no veía. Poco a poco empecé a comprender mejor la Escritura. Las verdades del evangelio brillaban con cada vez más fuerza y se hacían cada día más hermosas. Dejé de vivir por costumbre y comencé a hacerlo por convicción.

Foto: Josué Rodríguez

El primer y más grande mandamiento incluye adorar a Dios con nuestra mente. Y aunque en teoría lo sabemos, por alguna razón, muchos de los músicos en las congregaciones suelen olvidarse de esa parte en la práctica.

Nos encanta tocar el alma y mover las emociones, pero muchas veces fallamos en darnos cuenta de que si todo esto no está fundamentado en una verdad que se comprende con la mente, no va a haber frutos.

¿Qué tanto de lo que cantamos entendemos realmente? Decimos que Dios es bello, hermoso, digno, majestuoso, perfecto, y cientos de adjetivos más, pero cuando nos preguntan por qué no sabemos qué decir. Le pedimos que nos inunde pero no sabemos de qué; le decimos que queremos nos muestre su gloria, pero no sabemos qué se supone que tenemos que ver; queremos que nos consuma con su fuego y luego que mande lluvia, y no sabemos si prender una fogata o sacar un paraguas.

Foto: Josué Rodríguez

Platicando con gente que sirve en la alabanza, me di cuenta que muchos estaban interesados en crecer en el área de adorar a Dios con su mente. Cada vez más personas están entendiendo que la idea de “soy músico, no teólogo” es una tontería, y una tontería extremadamente dañina para la Iglesia. Así que decidimos hacer algo al respecto.

“Canta con Inteligencia” es un grupo de lectura para todos aquellos que busquen entender cada vez mejor las verdades de la Palabra de Dios. Nos reunimos una vez a la semana para comentar acerca de una libro, lo que estamos aprendiendo en la Biblia, y para orar unos por otros. Fuimos hechos para estar y crecer en comunidad, así que creemos que esto será muy enriquecedor para nuestras vidas y ministerios.

¡Te invito también a ti a compartir con otros lo que aprendes! Reunirte de vez en cuando para comentar acerca de un libro y orar no requiere muchos recursos, la dinámica puede ser tan sencilla como reunirse en una casa a charlar y tomar café. Y, si vives en Obregón, estás más que invitado a unirte a nosotros.