Frases Favoritas: “The Secret Thoughts of an Unlikely Convert”, de Rosaria Butterfield

Honesta, inteligente, y divertida.

No suelo leer autobiografías, pero desde que conocí a Rosaria Butterfield puse su libro en mi lista de deseos de Amazon. Una noche de insomnio decidí comprarlo, y en cuanto lo empecé no pude soltarlo.

Rosaria es honesta, inteligente, y divertida. Nunca pensé que subrayaría tanto una autobiografía. Puedes ver todos mis highlights en Goodreads, pero aquí te comparto algunos de mis favoritos. El libro está en inglés, así que la traducción es propia. Una disculpa de antemano por si me quedo corta.


“Donde todo el mundo piensa lo mismo nadie está pensando mucho”.

“Esta palabra —conversión— es simplemente demasiado mansa y demasiado refinada para capturar el choque de tren que experimenté al encontrarme cara a cara con el Dios vivo”.

Los cristianos todavía me asustan cuando reducen el cristianismo a un estilo de vida y afirman que Dios está del lado de aquellos que se ocupan de las reglas del estilo de vida que han inventado o que pretenden encontrar en la Biblia”.

“Estar equivocado y responder a la corrección con resiliencia es una virtud más alta que encubrir tus errores”.

“El arrepentimiento requiere mayor intimidad con Dios que con nuestro pecado. ¿Qué tan mayor? Alrededor del tamaño de una semilla de mostaza”.

Si mi vida fuera la única evidencia de que Cristo está vivo, ¿alguien estaría convencido?”.

“Las únicas personas que no pertenecen al aula, a la biblioteca, al laboratorio o a enseñar desde el podio son las que temen la confrontación con declaraciones de verdad inconmensurables y que buscan la seguridad por encima de la producción y la excavación de ideas”.

¿Cómo ponemos a Cristo en el centro? Al mantener intencionalmente todas las cosas cautivas a Cristo, cada momento de cada día”.

“Cuando el miedo gobierna tu teología, Dios no se encuentra en ningún lugar de tu paradigma, no importa cuántos versículos bíblicos le pongas”.

“El ministerio de la misericordia siempre se reduce a esto: puedes ayudar, pero solo Jesús puede sanar”.


One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.