Hablo mucho sobre libros. Son parte importante de mi vida diaria y realmente creo que deberían ser parte de la vida diaria de todas las personas.
Eso no quiere decir que creo que todo el mundo debe leer 50+ libros al año.
“Leer muchos libros no es importante. Leer buenos libros es muy importante. Y leerlos bien” (John Piper).
Hace unos días, John Piper publicó un episodio de su podcast en el que explica cómo empezar a armar una buena biblioteca teológica. Si te interesa el tema (y sabes inglés), puedes escucharlo aquí.
Pero, vayamos a lo más fundamental. ¿Por qué armar una buena biblioteca teológica? ¿Por qué leemos? Cerca del final del episodio, Piper nos lo explica:
Si pudiéramos vivir mil años y experimentar miles de relaciones en miles de ocasiones, lugares y culturas que se ofrecen a sí mismos, tal vez no necesitaríamos libros para ser sabios. Pero nuestras vidas son cortas, y Dios ha sido misericordioso en dar muchos lugares, muchas veces, muchas culturas y muchas ideas destiladas en libros (John Piper).
No se trata de impresionar a nadie. No se trata de llenar nuestra cabeza con información. Se trata de ser sabios, de saber caminar por esta vida. Leemos para abrir nuestros ojos a otras perspectivas; para abrir nuestros corazones a las experiencias de otras personas. Los libros nos ayudar a tener más empatía, a ser más perceptivos e inquisitivos, y —sí— también nos dan más conocimiento.
Por eso leemos.
Así que la próxima vez que tomes un libro en tus manos, hazlo con esto en mente: Leemos para ser sabios.


