¿Quieres leer más? Consíguete un cronómetro

Mi mejor consejo es uno bastante sencillo.

“Quisiera leer más, pero la verdad es que no tengo tiempo”.

Quizá crees que, para ser un lector serio, tienes que apartar al menos una hora diaria, hacer una taza de café, encontrar un sofá bonito, abrir las cortinas (tiene que ser un día nublado, claro), traer una manta, y subir una foto a Instagram.

No lo negaré, me encanta cuando puedo tener la sesión de lectura “perfecta”. Pero la mayoría del tiempo las cosas son muy distintas. Aquellos que aman la lectura leen en el autobús, mientras comen cereal, en el baño, mientras esperan en una fila, y en toda clase de situaciones nada instagrameables.

Debemos admitir que el tiempo se nos escapa en muchas tonterías. Si contamos los “minutos muertos” que desperdiciamos revisando el móvil o en cualquier otra cosa improductiva, los resultados seguramente nos asustarían.


Si quieres desarrollar el hábito de la lectura, lo mejor que puedes hacer es detenerte y aprovechar los tiempos cortos que de otra manera se irían en nada.

Se dice que la velocidad de lectura promedio es de 200 palabras por minuto. Supongamos que lees 15 minutos al día… ¡en un año serías capaz de leer más de un millón de palabras! Eso podría representar más de 13 libros al año. Considerando que el mexicano promedio lee 3.8 libros al año (cifra que honestamente me parece demasiado alta), invertir 15 minutos representaría un excelente avance.

Pero supongamos que tu vida es tan ocupada que ni siquiera tienes 15 minutos diarios para disponer a la lectura. ¿Tendrás 10? ¿O 5? ¿Tal vez 3? Leer un minuto al día es mejor que leer absolutamente nada. Invertir 60 segundos diarios a la lectura te permitiría quizá leer un libro completo este año… uno cortito, pero un libro al fin.


En lo personal, procuro leer al menos 30 minutos al día. Para lograrlo utilizo dos aplicaciones:

La primera se llama Streaks y me permite llevar un registro de mis “rachas” de lectura. Esta aplicación me permite registrar cuántos días seguidos consigo leer al menos 30 minutos. Tener un registro me da ese empujón que a veces necesito para sentarme a leer para no perder mi racha.

Para contar el tiempo utilizo una aplicación que se llama Forest. Forest me permite bloquear mi teléfono durante un tiempo determinado mientras estoy leyendo o haciendo cualquier otra cosa que requiera mi atención ininterrumpida.

Forest me ayuda a detenerme por al menos 30 minutos, mientras que Streaks me sirve para ser constante y perseverar aunque ese día no esté muy animada para leer.


Si me preguntas cómo leer más, este es sinceramente el mejor consejo que tengo para ofrecerte: consíguete un cronómetro. Este mundo se mueve a mil por hora, y no solemos ser conscientes del mucho fruto que unos pocos minutos bien invertidos pueden traer.

Aparta un tiempo diario —no importa qué tan corto— para leer. Los minutos se acumulan y verás que cada vez será más fácil que tu mente se concentre en la lectura.

Leer un minuto es mejor que no leer nada el día de hoy.


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