La importancia de estudiar con diligencia las Escrituras para no ser engañados

— Y [el diablo] llevó [a Jesús] a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: «A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; y, en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra». (Lucas 4:9–11)

La cita que el diablo le está dando a Jesús es de la Biblia, está en el Salmo 91:11–12. El diablo trataba de engañar a Jesús torciendo el significado de las Escrituras como lo hacen cientos de predicadores falsos hoy.

— Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: «No tentarás al Señor tu Dios». (Lucas 4:12)

El Señor Jesús, sabiendo que el diablo le trataba de engañar torciendo las Palabras de Dios, también le respondió con la Biblia, pero con una interpretación correcta de la misma. Le citó Deuteronomio 6:16.

Por esta enseñanza bíblica tan clara debemos estudiar teología. Cristo nos enseñó que ante todo ataque contra Su preciosa Palabra, debebos responder correctamente por la misma Palabra. Pero no podremos interpretar perfectamente la Biblia, como lo hizo el Señor Jesús, a menos que nos dediquemos seriamente a estudiarla.

Así como el diablo tentó a Jesús, queriendo desviarlo de la voluntad de Dios mediante la tergiversación de las Escrituras, así hacen demasiados predicadores falsos y sectas hoy en día, y la única manera de interpretar correctamente las Escrituras (porque hay una sola interpretación correcta) es estudiar la Biblia con diligencia, estudiar teología con la ayuda del Espíritu Santo, sacando provecho de todo recurso de sana doctrina del cual dispongamos, ya sea en la iglesia, en libros, en internet, etc.

Entonces debemos estudiar seriamente la Biblia porque «el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios» — 1 Timoteo 4:1

A menos que tomenos en serio el estudio de la Biblia, seremos engañados como Adán y Eva, quienes eran perfectos, y aún así creyeron las mentiras del diablo y no las verdades de Dios.

«Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren». — 1 Timoteo 4:13, 16

Obedezcamos la Palabra de Dios. Tomemos en serio el estudio de la Biblia. El Dios de toda gracia nos ayude.