¿Cómo participar?


Por Lic. Vanina Montes de Oca

El término ciudadano tiene diferentes acepciones de acuerdo al contexto en el que se halle, pero en estas líneas analizaremos la frase “Ser ciudadano significa participar activamente en la vida democrática”.

Comenzamos preguntándonos si esto es así y si es realmente el único canal por medio del cual un habitante puede empezar a involucrarse, y la respuesta a esta pregunta es que no. El problema radica en que aunque posee a su alcance varios canales de participación, la habitante continua inmerso en una apatía cívica.

El ciudadano puede participar en las diferentes redes de la sociedad civil, por ejemplo en una ONG (Organización no Gubernamental), en un club de barrio, una parroquia, un centro de recreación. Con solo dedicar algunas de sus horas a colaborar en estos lugares está siendo un ciudadano activo y comprometido.

Asimismo, y para volver a la pregunta inicial, todos ejercemos nuestra ciudadanía al momento de ir a votar. Ese es el día en el que todos ejercitamos nuestro derecho y obligación más importante. En nuestro país, todos los mayores de 15 tenemos dicho deber, aunque comienza a ser obligatorio a partir de los 18 años. Votamos cada dos años a partir de haber sido incorporadas las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias, mejor conocidas como PASO.

Otra de las formas que tenemos es la participación dentro de un partido político. Estos son organizaciones civiles a través de las cuales el pueblo ejerce su derecho a participar en el gobierno del Estado.

Cabe resaltar también que existen instancias de legislación ciudadana, tales como la consulta popular y la iniciativa popular.

La consulta popular es un mecanismo que utilizan los poderes del Estado (Ejecutivo y Legislativo) para conocer la opinión del pueblo en asuntos particulares. Encontramos dos tipos:

- Vinculante: es convocada por el Congreso, se refiere a un proyecto de ley y el resultado obliga al Gobierno.

- No Vinculante: puede ser promovida por el Congreso o por el Poder Ejecutivo y no tienen un impacto directo en la decisión final.

Por otro lado, la iniciativa popular da la posibilidad a los ciudadanos de presentar proyectos de Ley sin ser representantes legislativos. Requiere además recolectar una importante cantidad de firmas de al menos 1,5 % del padrón electoral nacional y debe representar como mínimo a seis distritos electorales.

El desafío es que cada vez más habitantes puedan comenzar a participar por medio de los diferentes opciones que ofrece la sociedad civil y no solo al momento de ir a votar.

Lic. Vanina Montes de Oca
Fundación Argentina Ciudadana