Astec
Published in

Astec

¿Qué Viene Después del Open Source? Servicios de Internet en la Era de las Criptorredes

Cómo las criptorredes pueden ser catalizadoras de una nueva era de innovación en servicios de Internet abiertos…

Esta es una versión traducida y adaptada del texto “What Comes After Open Source?” publicado por Denis Nazarov el 21 de enero de 2019.

Antes de la ubicuidad de los servicios de Internet (motores de búsqueda, mapas, social, e-commerce), el software se componía de herramientas de productividad (procesamiento de texto, hojas de cálculo, edición gráfica).

La naturaleza abierta del código abierto permitió a estas herramientas beneficiarse de la innovación combinatoria y evolucionar rápidamente.

Hoy, los servicios de Internet utilizan herramientas de software (como bases de datos) como bloques de construcción, pero también proveen una nueva funcionalidad: son dinámicas, sociales y colaborativas de una forma en que no lo son las herramientas.

La dependencia de un servicio de un estado lo vuelve fundamentalmente diferente de una herramienta. Un servicio de software, cuando está instanciado, crea un reservorio para un estado persistente. Empieza vacío y se va volviendo más útil a medida que se lo llena de datos, usuarios o ambos.

El modelo de negocio de los servicios de internet se basa en la monetización de estados. El estado es una ventaja competitiva que se defiende manteniendo los servicios propietarios y cerrados.

Pero esto restringe la innovación combinatoria porque no permite a los desarrolladores externos beneficiarse de la composabilidad de los servicios existentes y de sus datos subyacentes.

DNS, el directorio telefónico de Internet, es uno de los mejores ejemplos de cómo un servicio abierto tuvo por resultado la creación de un ecosistema de amplia innovación. Pero como los incentivos son incompatibles, en la actualidad no hay servicios de Internet abiertos que se acerquen a la complejidad o utilidad de los servicios cerrados.

Y aquí es donde llega cripto.

Las criptorredes se basan en código open source, pero también instancian servicios globales que dependen de un estado abierto. El estado abierto es un requisito crítico para la verificación criptográfica y provee la base para la confianza en las blockchains. Además, los tokens crean un nuevo modelo de incentivos para sostener criptorredes que está alineado con su naturaleza abierta.

Condiciones para la Innovación

La innovación combinatoria es un proceso cultural de invención por el cual ideas existentes se combinan de maneras novedosas para crear nuevas ideas. El resultado se vuelve a poner como input en el proceso para generar nuevas ideas ad infinitum. A medida que más ideas son exploradas, más posibilidades se presentan.

Pensemos en la analogía de un jardín: un jardín saludable requiere espacio para crecer, luz, riesgo frecuente y un jardinero atento. Estos mismos requisitos también son importantes para la innovación combinatoria: se necesita un entorno saludable donde pueda crecer un conjunto diverso de productos y servicios.

Primero, una comunidad de inventores interconectada a través de tecnologías de la comunicación (lenguaje, escritura) para que las ideas puedan fluir amplia y eficientemente. Una cultura de compartir ideas permite que las creencias sean desafiadas y refinadas (método científico, revisión por pares), para que las mejores ideas lleguen a la cima.

La participación en un mercado global de ideas (capitalismo) genera los incentivos para que los inventores compitan, fomentando la innovación.

Estos son sistemas complejos. Y la tecnología compleja naturalmente conduce a la modularidad. Los especialistas subdividen y conquistan esa complejidad para mejorar los bloques de construcción, creando una competencia fractal.

El software es el ambiente máximo para la innovación combinatoria en todas sus dimensiones: Internet es la red de conexión máxima. La cultura open source continuamente refina los módulos de código. Y miles de millones de usuarios con dispositivos interconectados constituyen un mercado sin precedentes.

Herramientas de Software: el Control en Manos del Usuario

En un aspecto, las herramientas de software no son diferentes a los productos de la era industrial. Como una herramienta de manufactura, llevan a cabo una función particular, útil en para sí misma.

De hecho, en sus primeras etapas, el software producía mejores versiones digitales de las herramientas de procesamiento de información de la sociedad industrial:

Con el tiempo, a medida que las computadoras se fueron volviendo más económicas e interconectadas, surgió un nuevo servicio con nuevos modos de comunicación, colaboración e interacción. Se cambiaron los modelos de producción y distribución “top-down” (de arriba hacia abajo) de las industrias de medios y esto tuvo fuertes implicancias sobre el poder y el control.

Todos los servicios de software como herramienta tienen algunas características clave:

  • Son autocontenidos. Corre el código y hará lo prometido. No hay dependencias externas. El software de procesamiento de texto, por ejemplo, tiene tanta utilidad por sí mismo que se construyeron compañías enteras para vender computadoras con este único propósito.
  • Ofrece una utilidad de jugador único. Como un martillo, no necesitas a nada ni nadie para usarlo.
  • El usuario es el operador. Hay un fuerte sentido de propiedad del servicio por parte del usuario. Es tu herramienta privada, y no un servicio que contratas de un tercero.
  • Las copias son intercambiables. Si te olvidas tu laptop, puedes pedir la de un amigo y retocar tus fotos en su instancia del Photoshop.

No es sorprendente que el modelo de negocio inicial del software como herramienta fuese la venta de licencias. La piratería emergió naturalmente ya que las herramientas eran útiles, pero el código también era fácil y barato de compartir. La piratería, en cierto sentido, es un componente natural al proceso de innovación combinatoria ya que la propiedad intelectual es una barrera al flujo de ideas.

La comunidad open source creó rápidamente alternativas de código abierto de la mayor parte del software propietario, libre de usarse y modificarse. Como la idea del software como herramienta es sinónimo de su utilidad, cualquiera puede crear una versión alternativa y libre desde cero (aunque las alternativas open source frecuentemente eran inferiores a los originales propietarios).

Luego, a medida que la conectividad se volvió masiva y la Web empezó a ganar popularidad, el foco de la innovación en software se movió de las herramientas de productividad digital hacia la programación de la comunicación e interacciones entre computadoras.

El software se orientó hacia ofrecer nuevas capacidades colaborativas, multijugador, dinámicas y sociales, a la vez que producía los bloques de construcción para la nueva generación: los servicios de Internet.

Código vs. Estado

Para entender esta evolución, es importante distinguir entre la lógica (código) de un programa y su habilidad de de recordar (estado).

En los primeros tiempos, el software por naturaleza funcional (un input conducía a un output). Una historia en tu mente se traduce a un documento digital con la ayuda de un procesador de texto. Una foto escaneada se corta y el texto es editado con software de procesamiento de imágenes.

La habilidad de recordar eventos anteriores o interacciones de usuario (estado) era primitiva y mínima. El input de estado sólo venía del único usuario de un programa. Los servicios de Internet trajeron una gestión de estado más sofisticada, permitiendo al software ofrecer una nueva utilidad sin precedentes en la historia.

Servicios de Internet: los Usuarios Renuncian al Estado

La computación personal está basada en la idea de que el usuario corre una instancia de un programa en su computadora. Pero Internet es una nueva clase de software basada en el concepto de un servicio compartido que corre en un servidor remoto.

En lugar de “una computadora, un programa”, donde muchas instancias idénticas de software son corridas por individuos independientes, un operador del servidor (o empresa) corre una única instancia de un programa en su servidor (o centro de datos). Mucha gente se conecta a ese servicio e interactúa con él sobre Internet.

Muy importante: en lugar de ser el usuario el que mantiene su propio estado, el servicio mantiene el estado en nombre del usuario.

Esto tiene grandes consecuencias. El poder se aleja del usuario y emerge una nueva fuerza de consolidación y control. Irónicamente, una red de comunicación descentralizada como Internet fue responsable de producir algunos de los servicios más centralizadores de la historia.

Veamos la definición genérica de “servicio”:

Un sistema que provee a una necesidad pública como transporte, comunicación o servicios públicos como agua y electricidad.

Los servicios son categóricamente diferentes que las herramientas.

Los servicios mejoran con la escala, tanto por las economías de escala (un concepto industrial) y por la nueva noción de efectos de red. Los servicios quieren ser globales y singulares. Tienen vidas largas y continuas, y operan autónomamente. Como en los servicios del mundo real, la falla de un servicio de internet es una catástrofe para los usuarios que dependen de él.

Para los usuarios, hay más valor en conectarse a un servicio existente que en construir uno ellos mismos. Esto hace que los servicios de Internet se conviertan naturalmente en monopolios.

Los servicios pueden desplegarse en centros de datos, habilitando a aplicaciones correr a una escala que habría resultado imposible en una computadora personal. Rastrear información en toda la red sólo es posible por un servicio bien fondeado y con la arquitectura correcta.

El Estado Da Superpoderes a los Servicios

Un usuario puede interactuar con un servicio para satisfacer una necesidad personal, por ejemplo, encontrar cierto website con la ayuda de una palabra clave. El servicio satisface esa necesidad devolviendo una lista de resultados. Pero una consecuencia adicional de la acción del usuario es que el servicio mejora su estado global.

En el caso de la búsqueda, la acción del usuario actualiza el ranking global del website buscado, mejorando los resultados para todos los otros usuarios en el futuro. Incluso cuando los usuarios estén usando el servicio por una razón egoísta, el servicio se vuelve más inteligente y más útil para todos.

A lo largo de la vida de un servicio, la utilidad de su código empieza a diverger de la utilidad de su estado.

El estado se va volviendo más valioso de manera exponencial. El código, aunque crucial para la operación estable y la evolución de un servicio, se vuelve menos importante y necesario de defender.

No es sorprendente que la mayoría de los servicios de Internet estén construidos con componentes open source. Cualquiera puede intentar copiar un servicio o incluso reinstanciar el código actual.

Pero un servicio existente con más usuarios tendrá un estado más útil, y será más deseable para los nuevos usuarios. Esto crea un feedback loop donde más usuarios crean más estado, creando un servicio más útil que atrae a más usuarios y más estado.

Del Open Source a los Servicios Abiertos

Como escribió mi socio Chris, estamos presenciando una gran consolidación de los servicios de Internet en unas pocas corporaciones. Años de estado acumulados por compañías innovadoras produjeron servicios tremendamente útiles (búsqueda, mapas, social, e-commerce), pero una mayor innovación combinatoria está fuera de los límites para desarrolladores y emprendedores externos. Reconstruir los servicios desde cero en los mismos términos en una etapa tan avanzada del proceso es imposible.

A medida que evolucionan las criptorredes, es probable que provean fuertes incentivos a desbloquear mayor estado y crear servicios abiertos en muchas áreas dominadas actualmente por los servicios cerrados. Los servicios abiertos empoderados por las redes de cripto van a presentar una oportunidad sin precedentes para la innovación de una nueva generación de desarrolladores y emprendedores.

Gracias a Jesse Walden y Chris Dixon por revisar versiones anteriores de este post.

--

--

Un blog sobre tecnología, innovación y transformación digital. Fintech, legaltech, blockchain e inteligencia artificial. Cómo los emprendedores utilizan las nuevas tecnologías para transformar las viejas industrias.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store
Federico Ast

Federico Ast

Ph.D. Blockchain & Legaltech Entrepreneur. Singularity University Alumnus. Founder at Kleros. Building the Future of Law. @federicoast / federicoast.com