Mariner of the Seas, Jeju in South Korea

Esta es la vez que fracasé. But that’s OK.

El 2 de agosto de 2016 recibí un correo electrónico con el asunto ‘Let’s schedule an interview!’, el primero de decenas de correos electrónicos que intercambié con representantes de Steiner Transocean LTD. Este primer contacto resultó de mi fracaso en el intento de estudiar un posgrado en el extranjero y culminó en mi renuncia al trabajo mejor pagado que tendré en toda mi vida.

Aquellos que han convivido conmigo saben que durante mi educación médica descarté por completo aplicar a los programas de especialización médica por diversas razones. Gracias a esto, decidí desviarme de la norma y estudiar una maestría en el extranjero, Alemania es el país que llamó mi interés, principalmente por razones personales, más que académicas. Desde entonces, preparé y moldeé mi carrera para este fin. Después de haber sido seleccionado para formar parte en el programa de MSc in International Health de la Universidad Charité en Berlín, todos mis intentos por conseguir financiamiento fueron en vano y me vi obligado a cancelar estos planes. El impacto que esto tuvo en mi autoestima y estado de ánimo fue inesperado e inimaginable, así que me empecé a preocupar por cosas que antes no eran prioridad para mi. Una de ellas, mi estabilidad económica.

Así es como poco a poco acepté que debía buscar un trabajo para solventar mis necesidades, obtener experiencia y dejar de perder el tiempo la mayor parte del día. Los primeros intentos fueron decepcionantes y poco estimulantes, consultorios médicos, compañías de seguros, etc. El 28 de julio encontré un anuncio en Facebook.

MediSpa at Sea, earn money, gain hands on clinical experience in growing field of medicine, and travel to exotic locations.

Así que me dije: ¿por qué no?, envié mi curriculum y unos días después tuve mi primer entrevista de tres por Skype antes de viajar a Miami para una semana de entrenamiento en aplicación de Botox, Dysport, Restylane y tratamientos con Thermage.

El trabajo consiste en formar parte de un Spa en algún crucero viajando alrededor del mundo y hacer tratamientos de rejuvenecimiento facial sin cirugía. Todas las ganancias son basadas en comisiones, no hay sueldo fijo, en promedio 4000USD mensuales. Pretty cool, huh?

Newly certified physicians in Aesthetic Medicine by Steiner Transocean, Florida

Al fin el 10 de septiembre salí hacia Miami para iniciar mi entrenamiento de una semana. Hasta este punto todos los gastos los he cubierto yo, vuelo, hospedaje (el cual obtuve gratis) y todo lo necesario para vivir durante una semana en el extranjero, incluyendo una visa C1/D, necesaria para desembarcar en puertos estadounidenses mientras eres parte de la tripulación de un barco o avión. El lunes 12 de septiembre inicié el entrenamiento junto con otros 6 médicos, 3 mexicanos — Monse, José y Gerardo — y 3 venezolanos — Claudia, Ignacio y Jorge — todos ellos súper amigables y rápidamente establecimos una buena relación. Durante esa semana aprendimos cómo promocionar, vender y aplicar diferentes tratamientos estéticos. Esa semana pasa rapidísimo y todos moríamos por saber a dónde iríamos, pues no sabes en qué crucero embarcas hasta el último día de entrenamiento. Finalmente, la noticia. Formaría parte de la tripulación del Mariner of the Seas en Jeju, República de Corea, el 22 de septiembre. ¡Simplemente no lo podía creer! Nunca me pasó por la mente ese lugar.

Después de 23 horas de viaje, tres vuelos — uno de ellos en el avión más grande del mundo— , 4 aeropuertos, un viaje en taxi y otro en autobús, llegué al puerto de Jeju, una isla al sur de la República de Corea. Una vez ahí, esperé un par de horas a que el Mariner of the Seas llegara al puerto. Al momento de embarcar el gigantesco crucero de 311m de largo, con capacidad para 3,114 huéspedes y 1,185 tripulantes, todo es un caos, pues hay mil cosas que hacer antes de que el barco pueda zarpar, entrenamiento de seguridad, revisar que tus documentos médicos estén en orden, recoger la llave de tu camarote, encontrar tu camarote (más difícil de lo que suena), conocer al gerente del Spa, aprender el camino a tu zona de seguridad en caso de emergencia, familiarizarte con el equipo y tu cuarto de tratamiento. Simplemente te sientes perdido y das mil vueltas antes de encontrar el lugar que necesitas encontrar. Pero nada de esto importa, al final subes al Spa para iniciar tu primer día de trabajo, tal vez dando un seminario o un tour por el Spa o dando tu primer consulta como Medi-Spa at Sea. Algunos logran vender un tratamiento durante el primer día, otros no, pero es seguro que lo logran en algún momento y el dinero llegará solo, la gente gasta descontroladamente en los cruceros.

Airbus A380, Korean Air
Incheon airport

Dos días, tres días, una semana pasa rápidamente y hay algunas cosas a las que debes de acostumbrarte como vivir en un lugar en extremo pequeño, comer en los comedores de la tripulación o, en el caso de los Medi-Spa, en el bufete de huéspedes. Los horarios de trabajo son, regularmente, de 8:00 a 21:30 con descansos para comer en los días de mar y en los días de puerto el trabajo inicia poco antes de que el barco zarpe. Algunos días es pesado, pero en realidad no es difícil acostumbrarse.

Un día normal para mi abordo del Mariner of the Seas consistía en levantarme a las 5:30, tomar un refrigerio en mi cabina, ir al gimnasio a las 6:00, bañarme y vestirme, a las 7:30 tomar el desayuno en la cafetería y a las 8:30 estar en el Spa. Una vez ahí, daba un par de consultas, revisaba mi correo electrónico, caminaba un rato por el barco para intentar atraer clientes, daba un seminario, otro par de consultas, comía alrededor de las 13:00, daba un segundo seminario, otro par de consultas y cenaba al rededor de las 19:00. Después de esta hora el Spa está muy tranquilo y comúnmente me quedaba cerca de la recepción para atrapar a las pocas personas que pasaban por ahí. Si estaba muy tranquilo, simplemente leía. El día acababa entre 21:30 y 22:00.

Mariner of the Seas, Deck 11

Mis primeros días los pasé en la temporada china del Mariner of the Seas que consiste en visitar Shanghai — como puerto principal — y otros destinos en República de Corea y Japón. Debido a esto, la mayoría de los huéspedes eran de origen chino, sin hablar una pizca de inglés. Así que contaba con un asistente personal que hacía la función de intérprete y agente de ventas. Debo confesar que esto era, en extremo, desesperante, pues mi percepción era que no tenía control sobre mis consultas. Con el paso del tiempo la sensación de aislamiento por el idioma y falta de control se fue disipando hasta que me sentí cómodo. Tres semanas después de iniciar esta aventura, la ruta del Mariner of the Seas me llevó a Singapur, Hong Kong, Tailandia, Malasia y Vietnam, lugares que nunca pensé que conocería. Aunque todos ellos se encuentran cerca uno del otro, las diferencias culturales son evidentes. Si tuviera que elegir mi lugar favorito entre los países que conocí, diría que Japón y Singapur es a donde me gustaría regresar para conocer a fondo. Japón es un lugar tranquilo, amable, cálido, en donde sus habitantes dicen arigato para todo mientras inclinan un poco su cabeza. Las calles japonesas están llenas de esculturas y hay una atmósfera espiritual. En contraste, Singapur es una ciudad ultra moderna en donde el lujo no puede esconderse, cualquier plaza comercial, calle, edificio, estación de tren transmite esa sensación.

Japan — Vietnam — Singapore
Singapore — Malaysia — Thailand

Todo esto suena bien, pero por alguna razón nunca me sentí satisfecho. Las primeras dos semanas son difíciles, pero logré adaptarme a la rutina en el barco y aún así había algo que no me hacía feliz. ¿Qué era? Ni yo lo sé exactamente, pero sé que fue la mezcla de muchos factores, cambios en el estilo de vida y ciertas situaciones que no iban con mis valores. Si te interesa saber más detalles tendrás que preguntarme personalmente.

Al final no me arrepiento ni de haber aceptado el trabajo ni de haberlo dejado. Aunque no es para mi, trabajar en un crucero es algo que todo aquel que tenga la oportunidad debe hacerlo, no te quedes con las ganas, puede ser que sea tu trabajo ideal.

Ahora me concentro en encontrar un trabajo en México y en asegurarme de conseguir una beca para mis estudios en Alemania, pues la universidad aceptó guardar mi lugar para el periodo de invierno en 2017. Sin duda, esta experiencia me ayudó a darme cuenta de las cosas que en verdad me importan, satisfacen y, más importante, qué es lo que quiero en mi vida.

Cada una de las personas que conocí marcó mi vida para siempre, las chicas del Spa — Yalan, Anni, Ye, Xixi, Ishani, Salisia, Jingying, Ke, Xiao — , el estilista — Hongyun — , los entrenadores personales — Ajiao y Wei — , la gerente del Spa — Lijuan — , mi asistente — Chenyi — , Diana — HR Specialist colombiana— , Katia — encargada de multimedia y que vive a unas cuantas calles de mi en la colonia Roma a la cual espero volver a ver cuando termine su contrato — y muchos más, incluidos clientes y pasajeros que insistían en tomarse fotos conmigo.

Néstor & Yalan in treatment room 10 onboard the Beautiful Mariner of the Seas

Mi consejo para todos aquellos médicos mexicanos que no saben qué hacer con su vida después de no haber obtenido un lugar en el ENARM o que simplemente no han decidido el siguiente paso en su carrera es que no se preocupen, lo peor que puede pasar es que ya son médicos y eso es algo que menos de 1% de la población mundial puede decir. Tampoco se preocupen por el dinero, una vez que lo tengan, se darán cuenta que sus preocupaciones no desaparecen y si hay algo que los hace infelices no se solucionará con dólares.

Así es como fracasé como Medi-Spa at Sea y no me arrepiento de ninguna de mis decisiones en el camino. Tal vez tu historia sea diferente, inténtalo, puedes convertirte en la historia de éxito y tener tu práctica de medicina estética a bordo de una ciudad flotante.