Cómo dejar de pedir disculpas

Por Catalina Corredor Gaitán
“Perdón” es una de las palabras que más veces pronunciamos las mujeres al día y no siempre es porque de verdad lo sintamos ¿No te ha pasado que te encuentras disculpándote por todo? ¿Incluso por cosas que no eran tu responsabilidad? Tal vez seas como yo, que terminas pidiendo “perdón” al mesero por traerte la orden incorrecta,“perdón, esto no es lo que pedí”.
A pesar de que a los hombres les puede ocurrir lo mismo, la palabra “perdón” suele ser más usada por las mujeres. Algunos estudios señalan que esto se debe a que nunca podríamos ser directas sin parecer groseras, y el uso de esta palabra nos hace ver cordiales. En cambio, cuando un hombre pide lo que quiere es considerado un hombre decisivo, “con pantalones”.
Otra razón por la cual se usa con frecuencia esta palabra, es por la baja autoestima, un deseo excesivo de agradar o un miedo a la desaprobación. Pero la realidad es que debemos ¡dejar de disculparnos! A menos claro, que hayas cometido un error, en ese caso, si es necesario hacerlo.
De lo contrario, no hay nada de malo en saber que es lo que quieres y luchar por ello. No te hace grosera, te hace valiente. Ten tus propias reglas y lánzate. No le cedas a nadie el poder que te pertenece únicamente a ti, y menos disculparte por tenerlo.

Vivimos en el siglo XXI, algo que debería significar avance, y de cierta forma lo hace. Actualmente hay más mujeres en puestos de poder, dueñas de compañías, doctoras y abogadas, pero aún así seguimos disculpándonos. La pregunta es: ¿de qué nos estamos disculpando? Estamos en todo nuestro derecho de levantar la voz, de luchar por lo que queremos, de empoderarnos.
Es importante enseñarles a las niñas desde pequeñas que deben ser fieles a quienes son, de saber que fueron hechas para cosas muy grandes, y que son capaces de alcanzarlas. Ser mujer va más allá de tener implementadas ciertas prácticas, por ejemplo, el saber cocinar y tener el gusto de hacerlo. Está bien que no te guste cocinar y no debes disculparte por eso. Sal de tu zona de confort, usa tus dones y talentos, y haz lo que a ti te guste hacer.

