Luces y sombras del “Bear Market”.

Si la percepción del tiempo habitualmente es caprichosa y volátil, cuando uno ha invertido en criptomonedas esta sensación se acrecienta exponencialmente. Parece que han pasado eones desde diciembre del año pasado, y para los que apostaron por atesorar valores y la mayoría de equipos y mineros este año se está convirtiendo en un “vía crucis” en toda regla.

Veréis, hay algo bueno que da el ir teniendo una edad, y es la experiencia y el haber vivido situaciones que se repiten a lo largo de los años. En concreto vamos a centrarnos en la analogía de la crisis del 2007 con respecto a las turbulencias que está sufriendo el espacio Crypto.

Cuando la crisis arrancó en concreto en España, veníamos de una situación de bonanza económica pocas veces recordada en este país: había tanto trabajo que uno podía permitirse el lujo de cambiar varias veces al año sin ningún problema con ofertas de sueldo y proyectos mejores, acceso ilimitado al crédito, hipotecas al 100% mas gastos… Todo iba sobre ruedas… hasta que pinchó la burbuja.

El crecimiento del principal motor de la economía española fue dinamitado por el sistema bancario; De repente y sin previo aviso, los bancos dejaron de financiar a las promotoras y constructoras, y en cuestión de un par de meses todo quedó paralizado. Básicamente por la falta de liquidez para afrontar pagos, quedando todos los proyectos paralizados aun siendo rentables. Ademas, la misma banca que ofrecía créditos hipotecarios de una semana a otra dejó de conceder créditos de todo tipo, aun presentando todo tipo de garantías. Esto fue sin duda el tiro de gracia del sector que dio prosperidad durante mas de una década a este país.

En el espacio crypto los tiempos son infinitamente mas rápidos, pero las situaciones son las mismas. Venimos de un diciembre exuberante, una situación de entrada de capital de manos (en su inmensa mayoría) de gente con poca o nula experiencia financiera que no quería perderse el “milagro”, y que depositaba su dinero en proyectos de dudosa calidad y nulas garantías.

Paralelo a esto, no había ningún tipo de regulación, ni control de ICO´s, los exchanges eran libres de hacer y deshacer a su antojo… Pero todo fluía, todo crecía y nadie veía el peligro inminente.

Los equipos que vieron como llovía maná del cielo y como sus token llegaban hasta la luna percibieron sumas astronómicas de dinero. Los mineros viendo el incremento desorbitado de transacciones invirtieron sin dudarlo en maquinaria de minado, haciendo prácticamente imposible encontrar una tarjeta gráfica en el mercado.

He aquí el punto de inflexión, el drama estaba servido.

Veréis, por circunstancias y volviendo a la crisis en la España del 2007, muchas de las pequeñas y medianas empresas invirtieron en activos y pasivos con plazos de amortización de cinco y diez años, con el objetivo de cubrir la demanda de servicios de las grandes constructoras y promotoras: Maquinaria, naves industriales, flotas de vehículos, terrenos. Todo ello a crédito, por supuesto, porque muy pocos de ellos hubieran podido afrontar ese gasto en efectivo (este detalle es crucial, las pequeñas empresas se endeudaron sin tener en cuenta el Cash Flow y el ROI de su negocio en un escenario desfavorable). En cuanto hubo un par de meses de retraso y cierre de sus clientes, muchas de estas empresas se encontraron con una deuda astronómica, y una estructura que ya no podían mantener y mucho menos financiar. Fue la ruina de la inmensa mayoría de ellos.

Volviendo al espacio Crypto, nos encontramos símiles (por desgracia). Los mineros crecieron sin control sin esperar una corrección tan duradera. El sistema bancario no financia un solo dolar a nada que tenga que ver con criptomonedas aun siendo rentable, y el circulante que las empresas obtuvieron en ICO o venta privada y que estaba atesorado en forma de bitcoin o ethereum pasaron a valer de media un 80% menos. Sin embargo, los pasivos y activos siguen pagándose en FIAT(equipos, oficinas, sueldos, servicios, luz, impuestos), con lo que nos encontramos de nuevo ante un drama financiero: cero ingresos, cash flow evaporado y gastos en fiat constantes que en la situación actual no pueden mantenerse).

Añadir que los gobiernos se han puesto manos a la obra con la legislación del espacio crypto, poniendo unas normas cada vez mas estrictas para los equipos y dificultando enormemente la entrada de capital en el mercado (prohibición del uso de tarjetas de crédito para comprar criptomonedas, el famoso Know Your Customer para acceder a cualquier ICO o Exchange, etc).

Y por ultimo, la percepción del pequeño inversor del espacio de las criptomonedas, que ve como algo aterrador, sin normativa y desplomándose durante casi un año.

Como conclusión, tenemos un mercado convulso con la mayoría de accionistas atrapados con cuantiosas perdidas, empresas de minería quebrando y equipos con token devaluadas mas de un 90% y sin posibilidad de financiación. El panorama en términos objetivos es desolador.

Ahora es cuando aporto la parte positiva a esta debacle.

Tenemos claro por fundamentales que este espacio tiene un futuro brillante. La tecnología Blockchain está siendo adoptada a marchas forzadas no solo por grandes corporaciones y empresas, sino por los actores institucionales.

Ademas, las grandes fortunas y VC están presionando para que se genere un marco normativo adecuado para su desembarco en el mercado, ya sea vía ETF, Fondos Indexados o cualquier otro vehículo financiero al uso.

El plazo temporal marcado hasta la fecha para el desembarco de ese capital es Marzo de 2019. Mientras, en Suiza, arranca un vehículo financiero llamado ETP referido a BTC en gran medida. Y seguimos a la espera de BAKKT, que retrasa su desembarco al espacio Crypto hasta el 24 de enero si no hay problemas.

Mientras, la naturaleza propia de los ciclos económicos hará su trabajo. Quien aguante este envite hasta el nuevo Halving saldrá sin duda reforzado en todos los sentidos. Y de cara al pequeño inversor y futuros inversores, tras el periodo “invernal” y la imposición de nuevas normativas de prevención contra el fraude y exigencias de garantías a los distintos actores de este mercado, el mercado será mas atractivo y razonable.

Para finalizar, esta crisis en términos absolutos no solo era deseable sino necesaria para una futura adopción masiva. Ahora solo nos queda a los inversores esperar pacientemente la llegada del nuevo Halving, y a los emprendedores del espacio crypto que deseen arrancar ahora se les ha brindado una ocasión estupenda: Pueden aprender de los errores de otros para no tropezar con ellos en la siguiente corrección.