¿Emprender es como escalar una montaña?

Me da miedo la gente que lo tiene todo claro, lo confieso. Llevo ya 18 años en este apasionante mundo de las startups, y cuanto más tiempo pasa, más sensación de no saber nada tengo, más dudas me generan las metodologías-para-todo y menos claro tengo que haya una solución única, una forma “correcta” de hacer las cosas…

Por eso, cuando alguien me cuenta su plan detallado a cinco años para su startup, no puedo evitar pensar si soy el único que no se “entera”, o si hay algo que no sé (¿quizás me dieron una bola de cristal defectuosa?). Pero en mi fuero interno creo que en esto de crear negocios escalables y con gran potencial de crecimiento no es posible pintar un mapa. Que las bolas de cristal no funcionan.

No porque los fundadores no tengamos la capacidad de “ver el futuro” e intentar transformar el presente en ese futuro, sino porque el diablo está en los detalles. En la ejecución… y ahí no hay mapa que valga. Ya sabes:

Visión sin ejecución es alucinación (Jeffrey E. Garten)

Y en mi rol de inversor me pasa lo mismo: en Startupxplore analizamos decenas de proyectos cada mes, y aunque es clave tener una visión a largo plazo, las compañías que “saben” qué va a pasar y que por tanto quieren levantar rondas para más de 18 meses me generan dudas

No porque no sea buena idea asegurar que haya dinero en la caja (una de las 3 funciones del CEO de una startup), sino porque me parece muy complicado predecir qué va a pasar en un periodo tan largo, plagado de hipótesis por validar, mercados que no conoces tan bien como crees y donde seguramente ya hay competidores establecidos. Además quizás no es la mejor estrategia para conseguir inversión para tu startup: igual estás asumiendo mucho riesgo, diluyéndote demasiado… o quizás tenga mucho más sentido partir la ronda en dos y hacer la segunda parte en ese mercado que piensas abrir.

Por eso, cuando Mark Suster dijo aquello de que “emprender se parece más a escalar una montaña”, algo resonó en mi interior. No sólo porque soy un enamorado de la montaña y de prácticamente todos los deportes que allí tienen lugar, sino porque me parece un símil mucho más acertado, que representa el auténtico sentido de emprender: esto no va de coger un mapa conocido de una montaña con una serie de riesgos claramente etiquetados, sino de explorar lo desconocido.

Cuando te dispones a escalar una montaña, sobre todo si es una nueva montaña que nadie ha escalado aún (guiño guiño) y en la que no sabes a qué distancia está la cima, no tiene sentido que intentes planificar al milímetro el 100% de la ruta y aprovisionarte para lo que túu crees es el mejor camino a la cima… especialmente porque NO SABES QUÉ HAY MÁS ALLÁ DEL PRÓXIMO REPECHO

Por eso lo más sensato (creo) es analizar en detalle qué necesitamos para alcanzar el próximo campamento base, el siguiente hito relevante de nuestro negocio en el que hayamos conseguido despejar suficientes hipótesis de nuestro modelo de negocio, y por tanto podamos mirar qué hay más allá.
Además, implica otras ideas colaterales interesantes:

  1. Disfruta el camino: Dado que no tienes visibilidad de qué hay más allá, y es algo que no está en tu mano… deja de preocuparte tanto de algo que no puedes controlar (el tiempo en la cima, cómo está el terreno…etc) y empieza a disfrutar el camino.
  2. Reúne un buen equipo: Si quieres tener éxito no vas a poder hacer esto sólo… busca compañeros de cordada en los que confíes y que se complementen contigo.
  3. Planifica lo justo: Dado que no hay mapas de la zona que vas a abordar, igual vale la pena que no te obsesiones tanto con tu plan de negocio y le dediques más tiempo a explorar y validar que estás en el camino correcto (hipótesis)
  4. .. pero asegúrate de tener los recursos necesarios: El que no haya mapas supone adoptar un enfoque diferente, pero no justifica que no hayas dedicado tiempo a aprender a escalar y que no cuentes con el equipo necesario.
  5. Aprende de otros montañeros: De forma similar al punto anterior, aunque sin duda su experiencia no es 100% transplantable a la montaña que vas a escalar tu, sin duda te va a aportar

Esta metáfora creo que engloba toda la sabiduría del lean startup sin caer en su a veces peligroso dogmatismo. Y por supuesto tiene la misma aplicación en lo tocante a invertir en startups, ya que inversores y VCs deberíamos utilizar esta filosofía. Por eso, en mi opinión es mejor levantar un ronda que te permita cubrir los recursos necesarios para llegar al siguiente “campamento base” (más un margen de seguridad), y una vez ahí reevaluar cual es la mejor forma de atacar la cima (a través del próximo campamento base).

¿Y si reevaluas tu business plan y en lugar de ejecutar una visión (seguramente no contrastada al 100%) lo planteas como una sucesión de rutas hacia “campamentos base” en tu escalada a la cumbre?

¿QUÉ OPINAS?

Originally published at El Blog de Javier Megias.

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