Masada, en el Desierto Judeano con vista al Mar Muerto. Gran parte de Israel es desértico sin embargo lograron desarrollar una economía altamente competitiva.

5 aprendizajes sobre el ecosistema Israeli

El Estado de Israel fue fundado hace nada más 70 años. Hoy cuenta con poco más de 8 millones de habitantes y tan solo 22.145 km2 de superficie (casi equivalente al departamento de San Pedro, Paraguay). Aproximadamente el 50% del territorio es desierto (el resto cuenta con pocas lluvias y una sola fuente de agua dulce — El mar de la Galilea). Por si esto fuera poco están en medio del vecindario más explosivo del mundo (fronteras cerradas con Siria y Líbano, abiertas con Egipto y Jordania).

Sin embargo, cuenta con un PIB per capita de 37mil USD, comparado con los USD 4mil de Paraguay, 14mil de Chile, o 15mil de Uruguay. En su corta historia acumula 11 premios Nobel.

Cuenta con invenciones de las que se enorgullecen como el pendrive, el tomate cherry, el riego de precisión, el primer procesador Intel, la función autocompletar de Google, la pillcam y su startup más famosa, Waze (adquirida por Google por 1.300 millones de USD en 2013).

La historia de éxito de Israel (en términos de desarrollo económico) fue escrita en los últimos 34 años, posterior a lo que fue su peor crisis económica en 1984 donde la hiperinflación superó 450%. Para lograr la recuperación hicieron una profunda revisión a su modelo de desarrollo y un giro de timón que desembocó en lo que hoy conocemos como Startup Nation (apodo que fue popularizado desde 2009 gracias al libro escrito por Dan Senor y Saul Singer).

Tuve la oportunidad de visitar Israel y aprender sobre su ecosistema de emprendimiento e innovación gracias a una beca para participar del programa de especialización en sistemas de apoyo al emprendimiento organizado por la Agencia Internacional de Cooperación para el Desarrollo — MASHAV. Con esto buscan compartir la experiencia de Israel con países Latinoamericanos para contribuir a su desarrollo. En un humilde intento de resumir mis aprendizajes sobre el ecosistema Israeli les dejo estos 5 puntos.

1. Cultura de Supervivencia

La principal fortaleza de cualquier organización, y especialmente en las startups, son las personas. Sin una educación de calidad sería muy difícil lograr generar startups que compitan y triunfen en el escenario global. Israel apostó por la educación de su gente desde su fundación. Es una obviedad pero no se puede dejar de mencionar porque hace parte de la infraestructura fundamental para el desarrollo de su ecosistema de innovación.

Un detalle, la educación es gratuita y obligatoria desde los 6 a 18 años, los padres son responsables de cumplir con esta obligación y existen inspectores de educación que lo corroboran.

El Stanford University del Ecosistema Israelí

La mayor demostración de la apuesta de Israel por la educación tiene que ver con sus universidades. Una de las mejores herencias que recibió del Imperio Otomano fue el Technion- Instituto de Tecnología de Israel, fundada en 1912 y potenciada por los israelíes desde 1947. Es la piedra angular del ecosistema en términos de los aportes de la academia- profesionales de primer nivel en las áreas de ingeniería, medicina, química, biología, etc. y una vocación por integrar sus esfuerzos en investigación con el sector privado (esto porque parte de su financiamiento proviene de la venta de conocimiento al sector privado).

Camara para reducir impacto de bombas que se encuentren en la vía pública de Jerusalem. No se usan desde fines de 1990 pero siguen presentes como un duro recordatorio de las amenazas a Israel.

Otro subproducto del entorno hostil en que se fundó y se encuentra Israel es que esto generó una sociedad con una baja aversión al riesgo. Al convivir con la posibilidad de una guerra con los países vecinos, casi cualquier riesgo empresarial parece insignificante.

Algunos argumentan que la obligatoriedad del servicio militar (en general desde los 18 a los 22–23), y la calidad del mismo, genera una juventud mucho más predispuesta a emprender. La explicación — Jóvenes reciben mucha responsabilidad a temprana edad, esto les da mayor autoconfianza. Es un argumento debatible pero a considerar.

Por ultimo, Israel no es solo Israel. La identidad judía esta por encima de la nacionalidad. Es decir, existe una gran afinidad entre los judios que están en el resto del mundo y los judios israelíes. Esto les fortalece a la hora de intentar abrir mercados. Además, permite que exista una suerte de polinización cruzada entre los entornos más avanzados de startups e inversión en Europa, EEUU e Israel. Esto se ve concretamente con los profesionales que van a trabajar en Google, Facebook y otras multinacionales y luego regresan a Israel a fundar sus propias startups, también se ve con muchos de los fondos de capital de riesgo que llegan a Israel luego de contar con experiencia en Silicon Valley.

2. Inversión multisectorial en Innovación

Según el Indice de Competitividad del Foro Económico Mundial, Israel se ubica en la posición 24 de 138. En este mismo indice, Israel es Nro. 2 en Innovación.

Esto no es casualidad ya que existe una política de Estado que permitió una inversión sostenida en el tiempo y de altísima calidad en el sector de Investigación y Desarrollo (o Innovación).

Fuente- Foro Económico Mundial

La Autoridad Israeli para la Innovación cuenta con un presupuesto de 450 millones de dólares al año para promover la innovación. Pero esto, hace apenas el 14% del total de inversión de I&D. Para comparar, en Latinoamérica la mayoría del gasto de I&D viene directo del gobierno (60%), en EEUU casi el 30% proviene del estado.

La estrategia de usar los fondos públicos para incentivar la inversión de otros sectores ha sido muy exitosa. En esencia, el Estado no regala dinero, lo presta. Si las startups tienen éxito deben devolverlo, en caso de que fracasen no hay compromiso. Además co-invierten, nunca juegan solos, trabajan con el sector privado y logran identificar en que startups invertir por medio de incubadoras y aceleradoras acreditadas.

3. Entorno de Venture Capital con mayores niveles de inversion per capita del mundo.

El Venture Capital o capital de riesgo es el combustible de las startups. Por definición una startup es un emprendimiento, una organización, que busca un modelo de negocios viable (Steve Blank). Por lo tanto es de gran ayuda para financiarlas. La lógica de la inversión de riesgo es que hay que darle suficientes recursos a las startups para que puedan encontrar un modelo de negocio viable. Esta “apuesta” rinde sus frutos una vez que la empresa despega, gana valor de mercado y logra el famoso “exit”- la venta a un nuevo inversor o bien la oferta publica en la bolsa (Initial Public Offering- IPO).

Fuente- The Econmist

Lo atractivo del Capital de Riesgo es que cuando aciertan pueden tener retornos de 10x o 100x. Cuanto antes en el proceso de desarrollo de la startup se invierte, mayor el beneficio para el valiente inversor. El riesgo se reduce poniendo los huevos en varias canastas y esperando que una de las apuestas rinda frutos suficientes para cubrir las perdidas en las otras inversiones y dejar un jugoso retorno al inversor. Claramente la industria del VC es mucho más compleja que esto pero me limito a esta descripción por ahora.

Israel tiene el beneficio de ser el país con mayor inversión de capital de riesgo per capita. Esta es una pieza clave en los ecosistemas de innovación más exitosos del mundo. Tal vez esto explique la razón por la cual tienen cerca de 5.000 startups en este momento!!!

4. Pymes no dejan de ser importantes. Son el mayor empleador.

La lucha por conseguir más startups no tiene que ver con una decisión excluyente, es decir, en simultáneo dan mucha importancia a Pymes que son quienes generan la mayor parte del empleo (como en casi todo el mundo). Las startups generan apenas el 6% del empleo en Israel, las Pymes generan el 53% de los empleos.

El valor de las startups tiene que ver con generación de mayores niveles de productividad, sin embargo, sin Pymes no podrían emplear a la mayoría de su población. En resumen, el PIB, las exportaciones, todo puede crecer casi exponencialmente con startups exitosas pero las Pymes siempre serán fundamentales para que el beneficio llegue a la microeconomía, a la gente de todos lo niveles socioeconómicos.

5. Emprendimientos nacen globales.

Por último pero no menos importante. Los emprendedores israelíes, tanto de startups como de Pymes tienen una sola certeza, DEBEN VENDER AL MUNDO. Como no pueden vender en la región, y su mercado interno es muy limitado, la única opción es vender al Mundo. Esto aplica para hi-tech y productos agrícolas. No pueden vender ni sus naranjas a países vecinos así que en pocas palabras, no les queda otra. En el fondo, la necesidad hace al maestro.

Con esto cierro la primera entrada al respecto. En una próxima entrada espero abordar el tema de qué podemos hacer para incorporar parte de la experiencia Israelí a nuestro país. Si tienen dudas, comentarios, o correcciones, por favor no dejen de hacerlas.

Fuentes —