Yoda, famoso mentor del cine

Un mentor: alguien que aporta realidad, no expectativas

¿Qué significa ser mentor y cómo funciona?

Toda persona que comienza un emprendimiento arranca el proyecto con ganas pero poco a poco van surgiendo distintas dudas y dificultades que resultan difíciles de superar si no se tiene experiencia emprendiendo. De hecho, según estadísticas de la organización Vivo Emprendiendo, toda idea fracasa en sus primeros prototipos en un promedio de 3.8 veces antes de su éxito final.

Estas dificultades son la base de una profesión que cada vez está siendo más requerida en el mercado global y local: la mentoría. La Red de Mentores de Madrid, define a esta como una práctica donde una persona facilita el desarrollo de la otra a través del intercambio de sus propios recursos, conocimientos, valores, habilidades, actitudes y competencias.

El proceso de aprendizaje es recíproco, porque la persona que recibe la guía del mentor o mentora desarrolla conocimientos que le ayudan a alcanzar sus metas, mientras que el mentor tiene la oportunidad de conocer nuevas perspectivas, realizar otros planteamientos, conocer inquietudes y ampliar su visión personal y profesional.

¿Qué tan importante puede ser una buena mentoría?

Según un estudio realizado por la plataforma chilena Crece Mujer, un 70% de los emprendimientos que cuenta con un mentor o mentora sobreviven el doble de veces en el tiempo que aquellos que no lo tienen. Además aseguran que llevar a cabo un taller de intra mentoría puede brindar a sus colaboradores motivación y herramientas que les permitan producir más y con mayor calidad.

Según un artículo realizado por el portal Universia España, la mentoría permite que se genere un ambiente establece donde las capacidades de las personas se desarrollen al máximo y así puedan llegar a cumplir sus metas y objetivos.

¿Cuál es la diferencia entre mentor y asesor?

Leonardo Maldonado (Chile), emprendedor centrado en la promoción de la innovación y emprendimiento, quien además partició y propulsó la primera experiencia TEDx en América Latina y realizó en Paraguay un taller de mentores para la mesa de trabajo “Karaku emprendedor”, nos explica la diferencia entre una mentoría y un apoyo experto:

“Existen dos tipos de mentorías: las del mentor experto en algún dominio técnico (finanzas, ventas, legal, recursos humanos, etc…) y las de un mentor en emprendimiento. En el segundo caso, el desafío consiste en que el mentor pueda asesorar al emprendedor asumiendo que no es en ningún caso un experto en el negocio del mentoreado.” — Leo Maldonado

Por eso, Leo también recalca que es importante siempre tener en cuenta la diferencia entre la opinión del mentor y la “verdad” en donde nos dice que “ Independiente de la experiencia que tenga el mentor su opinión será siempre eso: una opinión. Sin embargo dada la confianza depositada en el por el emprendedor, muchas veces ambos tendrán la tentación de confundir las opiniones del mentor con verdades absolutas. Es por lo tanto una parte central del rol del mentor el mantener al centro de la conversación de manera permanente el hecho de que su opinión es sólo eso, el fruto de su experiencia personal y nada más”.

¿Qué se necesita para ser mentor?

Para ser mentor o mentora, lo que más se necesita es, primero, tener una actitud emprendedora, que permita poner en práctica tu empatía con la persona que estás ayudando a llevar a cabo su proyecto.

“Un mentor tiene que tener ganas, pero sobre todo tener la capacidad de hacer ver a quienes se inician en esto de emprender que no todo es color de rosas, que hay realidades que no ven pero están allí y pueden hacer la diferencia entre el éxito y fracaso.

“Nuestro principal aporte es la realidad, no las expectativas”. — Josefina Bauer

“Se necesita tener experiencia propia, ya sea buena o mala, pero tener un camino recorrido que pueda hacer más fácil el recorrido de otra persona”. Nos afirma Josefina Bauer, mentora de Koga

Cualquiera puede ser mentor o mentora, siempre que sea una persona inspiradora pero realista. Capaz de motivar constantemente a las personas que deciden emprender y teniendo un trato humano con los mismos, que permita la generación de un vínculo de confianza.

Jose también nos comenta que “ser mentora me dio la oportunidad de conocer gente maravillosa, de volver a emprender y la certeza de que en Paraguay hay ideas increíbles capaces de cambiar las cosas”. Pero rescata principalmente que le dio “la oportunidad de dar, de compartir lo que sé, lo que víví y sigo viviendo dentro de mi empresa”.

En américa latina, algunas plataformas muy conocidas para acceder a una mentoría son MicroMentor, Mentoring Chile, Club de mentores y Mentores de Impacto.

¿Y qué esperan quienes emprenden de ellos?

Ximena Mendoza, emprendedora social e impulsora de la iniciativa Mboja’o, nos muestra el “otro lado” de esta dinámica. Basándose en su propia experiencia como proyecto incubado y acelerado con el acompañamiento de mentores y herramientas de Koga, nos afirma que lo que más se espera de un emprendedor que es “sea un apoyo y acompañe cada una de las etapas de ejecución del proyecto”.

“Es importante recalcar que el mentor no es un experto en emprender, pero te puede dar conocimientos de sus vivencias que hagan más fácil el trayecto”. Ximena Mendoza

“Desde lo que viví, la mentoría me sirvió porque, si bien ya tenía armada la idea en mi cabeza y había comenzado a realizarla, conté con la ayuda de mentores que me ayudaron a atar varios cabos sueltos que me daban vuelta a la cabeza. Siempre es bueno contar con alguien que pueda darte otra perspectiva que quizás no estás viendo”, comentó Ximena.

La mentoría es una práctica que solamente puede aportar beneficios para el crecimiento propio y personal y es por eso que estamos desarrollando una Red de Mentores, de la que vos también podes ser parte. Postulá o recomendá a alguien que conozcas para ser parte del proceso de formación de un emprendimiento que pueda cambiar la realidad.


Redactado por: Guadalupe Acosta