Alimentos tóxicos para perros y gatos


El metabolismo de nuestros peludos es diferente al nuestro, es por ello por lo que debemos conocer qué alimentos no están indicados para nuestras mascotas, ya sea porque les resulta muy tóxico, tóxico o simplemente carecen de la “maquinaria bioquímica necesaria” (como enzimas) para su correcta asimilación y digestión. En este post os informamos de los alimentos más perjudiciales para nuestras mascotas:

Chocolate

Su ingestión supone un riesgo para los animales de compañía, tanto perros como gatos, y la gravedad de la intoxicación depende mucho de la dosis, es decir, de la cantidad ingerida en relación al tamaño del animal y de la pureza del chocolate.

El principio activo que produce la intoxicación es la teobromina. Los síntomas suelen aparecer a las pocas horas pero pueden tardar hasta un día completo en manifestarse tras la ingestión (lo cual hace más difícil identificar el origen del problema si el propietario no ha visto comer el chocolate a su mascota); incluyen vómitos, dolor abdominal, excitabilidad, inestabilidad al caminar, respiración acelerada, temblores musculares, convulsiones o aumento de las ganas de beber y de la micción. Una cantidad de 1,3g/kg de chocolate de cobertura sería suficiente para provocar signos de intoxicación en un perro. Así, para un perro medio de 20kg de peso, bastarían 24 g de chocolate de cobertura para que aparecieran signos de intoxicación, mientras que de chocolate con leche, de mucha menor concentración de teobromina, haría falta 4 veces esa cantidad.

Café

La cafeína así como la teobromina presente en el café son las responsables de la toxicidad en perros y gatos.

Como en el caso del chocolate, puede causar trastornos importantes a nivel nervioso y cardiaco, como inquietud, respiración rápida, palpitaciones o convulsiones, así como vómitos y diarreas.

Pasas (y uvas)

Puesto que las pasas de uva son secas y por lo tanto más concentradas que la uva, parece que son relativamente más tóxicas que las uvas. La dosis tóxica estimada de uvas es 32 gramos de uvas por kilogramo de peso corporal y para las pasas es 11–30 g/kg. Cuando aparecen, los síntomas comenzarán con vómitos en casi todos los casos, pérdida de apetito, diarrea, dolor abdominal o aletargamiento.

Xylitol

Se usa como un edulcorante sin calorías, sustitutivo del azúcar, aunque también está en la naturaleza en pequeñas cantidades en algunas frutas y vegetales. En estos alimentos naturales no reviste problemas por la pequeña dosis. Los primeros síntomas aparecen aproximadamente una hora tras su ingestión y consisten en letargia, debilidad, depresión, convulsiones o inestabilidad al moverse. Lo más peligroso es que puede llegar a producir un fallo hepático, incluso tres días más tarde de la ingesta.

Cebolla, ajo, puerros y cebolletas

Estos alimentos consumidos de forma continuada o en grandes cantidades producen anemia hemolítica debido al tiosulfato que contiene. Las personas podemos digerirlo, pero los perros y gatos no porque carecen de las enzimas necesarias. Los síntomas que nos pueden alertar de una intoxicación por tiosulfato son vómitos o diarrea. Un perro tendría que comer el 0,5 % de su peso para intoxicarse consumiendo cebolla. Los ajos, al tener una menor proporción de tiosulfato para producir efectos tóxicos tendría que consumirse en mucha más cantidad.

Algunos frutos secos

como nueces de macadamia o cacahuetes. Actúan sobre el sistema nervioso y sobre los músculos, produciendo vómitos, debilidad, diarrea e incluso fiebre. Estos signos pueden observarse con la ingestión de tan solo 2–3 gramos de nueces de macadamia por kilo de peso corporal.

Berenjena cruda, tomate verde

Son alimentos ricos en solanina. La solanina es una sustancia muy tóxica, incluso en pequeñas cantidades. Se trata de un glucoalcaloide cuya toxicidad se debe a que es un inhibidor de la acetilcolinesterasa por lo que su ingesta produce alteraciones en el sistema nervioso, alteraciones oculares y gastrointestinales que se manifiestan con temblores, diarreas o dilatación pupilar.

Sal

Aunque la sal como tal no podemos considerarla tóxica si es importante comentar que su uso reiterado o utilizado en exceso si puede producir efectos adversos en nuestras mascotas. ¿Cómo? Por un lado un exceso de sal (en elevadas cantidades) puede producir un desequilibrio electrolítico en su organismo. Esto se traduce en aumento de la cantidad de agua que bebe así como un aumento de la frecuencia de las micciones, alteraciones renales y de la “homeostasis o medio interno”. No obstante, tanto el sodio como el cloro son considerados minerales esenciales en alimentos para perro y gato. Las deficiencias de sodio y cloruro dan como resultado problemas con la transmisión de las señales nerviosas, presión arterial baja, inquietud y aumento del ritmo cardíaco. Como referencia, un perro sano de 15 kilos no debería consumir más de 100 mg de sodio en un día, aunque esto variará en función de la etapa de la vida del animal.

Por último y como curiosidad para nuestros lectores, es conocido el uso de la sal en grandes cantidades para provocar el vómito, este uso debe hacerse en situaciones de excepcional emergencia (como la ingesta de un raticida) siempre que no haya cerca un centro veterinario . Como hemos visto la sal altera el metabolismo de nuestros peludos y por ello su uso con este fin debe ser restringido.

Huesos cocinados

El problema de dar a nuestras mascotas huesos cocinados es que el hueso, al ser cocinado, pierde casi todo el colágeno que poseía y por tanto elasticidad. Un hueso cocido se astilla muchísimo más que un hueso crudo y por tanto es mucho más peligroso. Las astillas de hueso pueden ser un problema grave ya que pueden quedarse clavadas en paladar o perforar esófago, estómago o intestinos provocando incluso la muerte del animal si no es intervenido a tiempo.

Carnes saladas o embutidos

La gran cantidad de sal y grasa de estos productos, hacen que no sean nada recomendables para nuestras mascotas, además, algunos de ellos llevan cereales en su composición y por tanto, deberíamos evitarlos.

Huevos crudos

Puede impedir la absorción de vitaminas del grupo B debido a la avidina, que es una proteína que impide la absorción de la Biotina (vitaminas del grupo B) en el intestino. La avidina se encuentra en la clara del huevo y se desnaturaliza con el calor, por ello, es mejor dar cocinada la clara de huevo a nuestras mascotas.

Leche

Tanto los perros como los gatos carecen de Lactasa, la enzima necesaria para digerir la lactosa de la leche, por ello, a pesar de no ser un alimento tóxico como tal, si no más bien una intolerancia, debemos evitar dar leche a nuestras mascotas si no queremos que tengan problemas digestivos. Ocasionalmente podemos darles un poco de yogur o queso, ya que estos alimentos tienen mucha menos lactosa, pero siempre en pequeñas cantidades.

A parte de todo esto, cuando le ofrezcamos algún alimento a nuestra mascota, debemos tener en cuenta la relación tamaño/cantidad que le ofrecemos. No podemos ofrecerle la misma cantidad que tomaríamos nosotros, ya que para nosotros puede ser poco, pero para ellos significa muchísima más cantidad.