Como la lluvia. José Emilio Pacheco.

Nada es eterno…

El primer libro que tuve en mis manos de José Emilio fue: Como la lluvia.

Recuerdo que lo compré por la contraportada donde habla sobre como un poema permaneció sepultado durante dos mil años bajo el muro de Pompeya. Frente a una pared derrumbada, la poesía permanecía, los versos, resistentes en su fragilidad.

La obra reúne cinco libros diversos y complementarios entre sí:

  1. Los personajes del drama
  2. Como si nada
  3. El mar no tiene dioses
  4. Celebraciones y homenajes
  5. Los días que no se nombran.

José Emilio presenta poemas narrativos y fusión de géneros, precisión y velocidad, secuencias y ciclos, reinvenciones y meditaciones profundas.

Naturalidad decantada en la música de la palabra, le dicen así algunos.

Publicado a los 70 años del autor, integra trabajos del poeta entre 2001 al 2008, curiosamente, un periodo de tiempo con muchas curvas en mi vida personal. No puedo evitar hacer el enlace de tiempos y espacio, sintiéndome cobijada por el libro. Como la lluvia es una cosa deliciosa, una puerta al desafío del tiempo y a sabores mezclados entre continuidad e innovación.

Este libro lo recomiendo si uno se siente con ánimo de descubrir más allá de las imágenes y armar en su cabeza pequeños documentales con fotografía de maravillosa calidad. Las palabras del maestro José Emilio, no hacen nada menos que llevarnos a lugares donde cómo si fuéramos testigos, nos adentran a verdades de cosas sencillas, tan profundas como la brevedad del tiempo.

Pág. 84:

Nada es eterno. Brillan los soles y en el mar se hunden. Arde la luna y se desvanece más tarde. La pasión de amor se termina también como la lluvia… se acabaron los versos. Como la lluvia.