MOBY DICK de Herman Melville

Starbuck, marinero y consejero…

Editorial Porrúa, primera edición; colección “Sepan Cuantos…” No. 506

Es imposible que el club de lectura no le dedique unas cuantas palabras al libro que inspiró el nombre de la casa anfitriona que nos facilita las instalaciones; el libro que narra la historia (basada en hechos reales) que ha permitido navegar a miles de personas en el vasto mar de la imaginación, acompañando a los protagonistas en una de las aventuras marítimas más excitante y famosa de todos los tiempos. Catalogada (no desde siempre) como un clásico dentro de la literatura e inspiradora de películas, series televisivas, documentales e, incluso, una ópera, que le han permitido insertarse en en la cultura popular, Moby Dick, nos presenta la batalla épica entre el hombre y la naturaleza, e igual de épica es la lección que nos deja.


Así, con el nombre del testigo (mas no el protagonista) de las aventuras que inician en la isla de Nantucket, y que terminan en las regiones más recónditas del océano, nos adentramos en el mundo de los marineros que se dedican a la caza de ballenas. Pero no de cualquier ballena, sino de la gran ballena blanca Moby Dick, un cachalote albino de 24 metros de longitud y 60 toneladas de peso: un verdadero monstruo marino.

Ismael, deprimido y sin ningún motivo para vivir, según él mismo nos confiesa, decide que es mejor enrolarse en una tripulación ballenera, que quitarse la vida. Para ello, pide su aceptación como marinero en el prestigioso barco ballenero “El Pequod”, nave al mando del no menos famoso capitán Ahab, viejo lobo de mar, conocido en el gremio como fiero marinero capaz de vencer las más terroríficas tormentas y ventiscas marinas, así como valiente hombre que no retrocede, ni cede, ante ningún monstruo que habite en las profundidades de los mares.

Así nos presentan la personalidad del capitán Ahab, viejo lobo de mar.
“No quiero tener hombre alguno en mi bote que no tenga miedo a la ballena…un hombre sin miedo por completo es un compañero mucho más peligroso que un cobarde”. ~Starbuck~
El famoso establecimiento, toma su nombre del personaje Starbuck

Y así, bajo el mando del tenaz Ahab, el Pequod se hace a la mar con una tripulación multicultural y que habla distintas lenguas , pero coordinados y listos atrabajar en equipo, como un solo hombre, gracias al liderazgo del primer oficial, Starbuck, marinero sabio, prudente y sensato, al cual el capitán Ahab le consulta sus más profundas dudas sobre la empresa que están a punto de llevar a cabo. La travesía acuática es el pretexto perfecto para que Ismael, nuestro narrador, realice una descripción detallada de todos y cada uno de las partes que integran el bote y, a su vez, de todos los instrumentos utilizados en el peligroso oficio. No es de extrañar que se utilicen palabras que son propias de la jerga marina, e incluso, otras que a nosotros nos llegan como “groserías” . De igual forma, el recién marinero, nos termina por presentar al resto de la tripulación, siempre dando una pequeña explicación de sus historias y cargos en la nave. Las descripciones, hermosas, detalladas, poéticas e impresionantes, de los distintos lugares y animales que son avistados durante la aventura no pueden faltar, como tampoco puede faltar la narración de los encuentros y batallas con criaturas un poco más pequeñas que el principal objetivo de Ahab: El Leviatán.

No han navegado mucho cuando se da el primer avistamiento del endiablado y colosal monstruo. Ismael, después de describirlo, nos revela el verdadero motivo del capitán Ahab para cazar al enorme animal, motivo que no está al tenor de los beneficios económicos que reditúan la extracción de los diferentes fluidos del cachalote (aceite, grasa, esperma, etc.) para la elaboración de artículos, sino que el verdadero motivo del fiero capitán se sostiene por el sentimiento de venganza, malévola, crispada y envenenada venganza. Años atrás, en una de las aventuras marinas de Ahab, éste ya había tenido oportunidad de enfrentarse a la ballena blanca; enfrentamiento colosal, funesto y trágico para el capitán, ya que el maldito cachalote, con sus enormes mandíbulas repletas de dientes , con 49 centímetros de tamaño, arrancó de un solo tajo la pierna de Ahab. El fiero marinero juró no descansar hasta encontrar al maldito animal y darle caza, para poder lograr su anhelada venganza.

El único motivo que Ahab tenía para cazar a Moby Dick, era para satisfacer su sentimiento de venganza.
“Todos mis medios son sanos, mi motivo y mi objetivo, locos”.~Ahab~
Imagen cortesía: www.avidly.org

El cielo se encapotó. Los sonoros y ensordecedores truenos y los destellantes relámpagos fueron confundidos por la blancura y el aterrador sonido emanado del espiráculo del descomunal animal, al saltar sobre la embarcación para dejarse contemplar, en toda su naturaleza, por la tripulación del Pequod. Pero los mástiles resistieron, la quilla se abalanzó y los hombres mostraron valor, por las palabras de ánimo y coraje que vociferaba el capitán Ahab, ya fuera de sí, con la frente elevada en temperatura y los ojos tintos en sangre, jurando, perjurando e injuriando al Leviatán. Iniciaba así, en el vasto y alejado mar, la batalla épica entre un hombre y un animal, batalla que ha quedado registrada en los anales de la historia, de forma magistralmente narrada, para que las generaciones venideras la disfruten leyendo y reflexionen sus consecuencias.


Ismael, narrador de la historia, hace una pequeña reflexión sobre el fanatismo.

Excelente novela de aventuras marítimas, batallas épicas entre hombre y ballenas, todo narrado con una prosa muy elegante y muy marina (jar jar jar). Y claro, desborda alegorías políticas, religiosas, étnicas, etc. ; en cuanto a aquéllas religiosas, es conveniente tener rápido acceso a una Biblia, ya que muchos son los capítulos en los que se hacen referencias al Buen Libro, y nunca falta la ocasión para que los personajes citen palabras de algún versículo del mismo, como por ejemplo el Leviatán, del libro de Isaías; la aventura de Jonás y la ballena, y un sin fin de pasajes sagrados que los tripulantes del Pequod no dejan de citar.

Si ya has leído el libro, me encantaría conocer tus impresiones e interpretaciones del mismo. Sírvete a dejar tus comentarios aquí mismo, para poder charlar, entre caracteres, de la emocionante novela Moby Dick.

Ahí nos leemos…


Moby Dick en la cultura popular.

Disculpa, ¿cuál es tu nombre?
La empresa especializada en venta de café, toma su nombre del personaje “Starbuck” de Moby Dick.(img. cortesía elle.mx)

La novela y personajes de Moby Dick se han posicionado de distintas formas en la cultura popular .

Gregory Peeck, en el papel de Ahab, “Moby Dick” 1956 (img. cortesía IMDB).

En el séptimo arte, son varias las películas que se han basado en la historia de la novela, como por ejemplo, la rodada en el año de 1956, con el mismo título de la novela, Moby Dick, dirigida por John Houston y protagonizada por Gregory Peck, en el papel del capitán Ahab.

En el año 2015, el director Ron Howard lleva a la gran pantalla In the heart of the Sea, película que relata la historia (basada en hecho reales) de la embarcación del Essex, la cual fue atacada por un cachalote de gran magnitud. La historia de estos hechos, ocurridos en 1820, inspiraron a Melville la trama de su novela.

“In the Heart of the Sea”Trailer(2015)

En el ámbito operístico, la historia de Moby Dick llega por medio de las partituras de Jake Heggie y del libreto de Gene Scheer, basado en la novela de Melville. La ópera consta de dos actos y fue estrenada en el año 2010 en la ciudad de Dallas, por la compañía de ópera de ésa ciudad.

La televisión también ha tenido ecos de la historia del gran cachalote. En el año de 2004, la longeva y satírica serie animada, The Simpsons, en el episodio número 10 de la décima quinta temporada, hace una pequeña referencia a Moby Dick cuando Marge Simpson se dispone a escribir una novela que tiene como contexto la caza de ballenas y , al igual que en la novela de Melville, el personaje principal de la novela de Marge, tiene un encuentro con una ballena que produce serias consecuencias.

Marge, para escribir su novela, se inspira en una pintura que muestra cierta escena de “Moby Dick” (The Simpsons, Fox 2004).

Existe cierta semilla de marihuana que lleva por nombre “Moby Dick”:

Img. cortesía Dinafem