
Suerte Que Hayamos Perdido Todo

Hace ya tiempo que pasaron los carnavales
la policía con sus perros
la Guerra Civil
el Segundo Imperio francés.
Pasó el circo con sus elefantes tristes
se acabó el holocausto
mataron al Ché.
Los gritos de liberación pasaron también
inaudibles
casi desapercibidas
como un aullido
un llanto un cantar de voces
voces
que a mi parecer
se parecen a la voz de mi madre.
Hace tiempo ya que se fueron los faisanes,
que volaron lejos en mi dirección,
compraron el Excélsior,
abandonaron la Plaza de Mayo,
cerró la isla
y se abrieron 90 millas.
Las luces siempre o casi siempre,
languidecen cuando llueve
después de Stalin, de Fidel
del malecón,
Alameda en Monterrey,
las almas paséandose en Phnom Penh.
¿Quién nos avisó
que donde hace falta
la paz se terminó?
La tierra se hizo vieja
el agua cae del cielo casi por costumbre
los mangos saben a miel
la carne se volvió un lujo
el animal un medio
la television una silla rota
y la gente un mar de llanto vivo
y sordo.
Pasó la Guerra Fría
el dólar subió
se erigieron muros por hombres
para hombres.
Hace tiempo que la democracia es casi pan,
piedra de iglesia que me hunde
prostituta de mala caña.
Pasó una mujer
que nos salvó a todos
y nadie nos avisó.
Ay, hermano…
— ¡cómo pasa el tiempo! — me dijiste
y ahora lo sé.
Fíjate nada más,
tanto calendario echado atrás
mira bien,
fíjate nada más:
que pasó el tren
la Segunda Guerra Mundial
que pasó el Atleti a la final
¿y ya ves…?
suerte que hayamos perdido todo.
Suerte que hayamos perdido todo.


