Colombianización

Teatro La Concha — Nadia Granados (COL)


Texto: Laboratorio de Escritura Sobre Teatro — Teatro El Ágora
Natalie Adorno, Carolina Riascos, Andrés Montes y Angélica Gardeazabal

Fotos: Contamos Lo Que Pasa
Leo de la Parca y Angélica Gardeazabal


UNA VIDA DE COMBATE

“Considero mi trabajo como un modo de comunicación popular, disidente y en desobediencia frente a un sistema opresor y criminal que nos gobierna en Colombia y en todas partes, que le llamaríamos imperialismo.”

L a noche del viernes 7 de septiembre Nadia Granados presentó Colombianización, su obra más reciente, en el Teatro La Concha de Cali. Una provocación que exacerba imágenes de la violencia extrema y las inigualables invenciones para perpetuarla. Explora la asfixia de su cuerpo a través de objetos y materiales que atraviesan la historia en el marco de una política de muerte que ha gobernado a las poblaciones. Tierra, sangre, agua, aire, dinero, fama, pornografía, éxito.

Juega con los sentidos construyendo una propuesta que transgrede su cuerpo y el del público, como en una de sus acciones, a través del olfato estallando globos llenos de sangre de cerdo desde el interior de una bolsa de plástico transparente. Olor que entra por las fosas nasales al punto de provocar náuseas. Reacciones de estupor entre la audiencia aún cuando la indiferencia es una de las bases de nuestra sociedad sometida por el horror, resignada a lucir la camiseta de una selección que representa un país empapado en sangre.

Vivimos sumergidos en un realismo mágico donde las oficinas de sicarios y los jardines infantiles comparten la misma casa, los falsificadores de dólares de talla internacional viven en el barrio de la tía. Los mercenarios ingresan a una discoteca no precisamente para bailar sino para repartir bala. Te enteras que la novia de tu primo planea robos a bancos po r las noches. Hay lógicas de la violencia que sólo son comprensibles en el marco nacional. Estas historias hacen parte de la memoria personal de una de nuestras integrantes, Carolina Riascos, y son una muestra mínima en relación a la cantidad de acontecimientos violentos que ocurren a diario.


Este fragmento es producto de un momento de la vida real del sábado 8 de septiembre, mientras estábamos en el proceso de escritura colectivo como parte del laboratorio del Festival Brújula al Sur 2018.

Conectando memorias personales al interior de nuestro colectivo de escritura, vamos a darle paso a la voz de Natalie Adorno quien tiene un vínculo personal con la artista desde hace casi quince años y nos ofrece una mirada sobre el recorrido de Nadia Granados y su formación para serlo.

“En noviembre de 2004 conocí a Nadia la Fulminante rumbo a la Guajira siendo ella estudiante de artes plásticas en la Universidad Nacional sede Bogotá, nuestro destino fue la comunidad de Tabaco. Íbamos como observadoras y defensoras de derechos humanos a conocer la situación de afectación del territorio e infracciones al Derecho Internacional Humanitario de una comunidad afrodescendiente cerca del Cerrejón, una de las minas de carbón a cielo abierto más grandes del mundo. Llegamos al lugar gracias a un Colectivo de Abogados responsable de procesos jurídicos frente a los derechos de comunidades en condición de vulnerabilidad. Uno de los recuerdos que tengo de ella, en ese viaje, es pintando con niños.

Más adelante, a inicios del 2009, la recuerdo en Brasil, Belém do Pará, en la desembocadura del río Amazonas, caminando desnuda por los senderos de la universidad donde se estaba desarrollando la novena edición del Foro Social Mundial, evento que congrega movimientos de la sociedad civil contrarios al neoliberalismo y al imperialismo, comprometidos con la construcción de una sociedad planetaria orientada a una relación de sostenibilidad entre los seres humanos y la Tierra. (1)

Al recordar estos dos momentos puntuales, caigo en cuenta que son tan solo unos ejemplos combativos en los que me he encontrado con Nadia pero sin duda, es una artista integral que desde su formación siempre ha sido una activista política que trabaja con las comunidades y convive con la gente para entender mejor la complejidad de un país violento como Colombia aunque no se centra únicamente en su madre patria como su obra performática lo muestra. “

Imagen del archivo personal de Natalie Adorno

Referencias:
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1. https://www.alainet.org/es/active/28603