Buenas prácticas en un Dôjô Bujinkan.

Toni García -Bujinkan Dôjô Gijón-

El DÔJÔ es considerado UN LUGAR SAGRADO. Contribuya, por tanto, a su mantenimiento si así se lo pidiese el instructor, o incluso por propia iniciativa si se diera el caso.

Salude al entrar y salir del Dôjô, aunque no haya nadie delante, es su propio respeto el que está fomentando. También debe hacerlo al empezar y terminar de practicar con un compañero.

Cuando llegue tarde a clase permanezca al borde del tatami con la mano alzada, pies juntos, cinturón bien atado y preparado para saludar (Ritsurei) e incorporarse a la clase cuando el profesor le dé permiso. Una vez dentro del tatami diríjase al altar y realice el “saludo tradicional” usted solo. Nunca debe interferir con su cuerpo en el saludo de sus compañeros o profesores. Si necesita pasar debe hacerlo por las espaldas de la persona que está saludando o se apresta a hacerlo. Procure asistir siempre limpio al entrenamiento. Siempre debe entrar al DÔJÔ bien uniformado y el KEIKOGI limpio.

Procure ir al baño antes de comenzar la clase, es mejor para su organismo y evitará así molestar y hacer perder el tiempo a su compañero. De todos modos pida permiso “siempre” para salir del tatami por cualquier motivo: beber agua, ir al baño, náuseas o curarse una herida. Si se encuentra mal o se lesiona, aunque sea levemente, informe SIEMPRE al instructor. NO abandone NUNCA la clase sin informar al profesor y procure quedarse a ser posible hasta EL FINAL DE LA MISMA.

Intente HABLAR lo menos posible DURANTE LA CLASE, sólo lo estrictamente necesario o si se le pide proceder. Esté siempre atento al entrenamiento, es una falta de respeto mirar hacia otro lado, pasearse, tener la cabeza baja, bostezar, estar sentado de forma extravagante, etc. Escuche siempre con atención las explicaciones del profesor aunque ya las sepa o conozca la técnica. En general, NO muestre desgana en cualquier aspecto. Cuando sea llamado por el profesor, acuda rápido, no se pasee. Trate siempre al mismo y a sus compañeros con el respeto que usted esperaría de ellos como cortesía común.

Cuando se entrena, UKE (quien ataca) y TORI (quien realiza la técnica), ambos deben realizar el ataque y la defensa que el instructor ha mostrado anteriormente. No confunda la libertad de movimiento con el libertinaje. Si el Sensei está explicando una técnica usted debe realizar esa técnica, TORI debe atacar como se ha mostrado durante la explicación y UKE debe aplicar la técnica lo más correctamente posible. TORI y UKE trabajan juntos y debe existir compenetración y colaboración, pues lo que se está estudiando e investigando es una serie de movimientos. Si no hay conexión entre TORI y UKE nunca llegaremos a la comprensión. No tendría sentido que, si el Sensei explica una técnica, se realice otra completamente distinta. Eso no es Henka (variación), eso es una técnica distinta. Cuando sepa realizar la técnica base, puede realizar Henka. Por lo tanto, el Henka, debe entenderse como una variación que no pierde la esencia de la técnica base que se está estudiando.

“Quiero que entrenéis lentamente y cultivéis la calma interna”
Hatsumi Soke Bujinkan.
Hatsumi Sensei aplicando Ganseki Nage

El motivo por el cual se pide entrenar lentamente es porque, si se quiere adquirir nuevas habilidades, primero se debe empezar despacio. Es normal, a un niño no se le pide que corra si antes no ha aprendido a caminar. En el Budo Tai Jutsu pasa lo mismo: no pretenda construir una casa empezando por el tejado. Si entrena rápido, sin conocer los movimientos que previamente debería haber entrenado lentamente, aparecerá la fuerza bruta y la pérdida del control. Entre el ataque y la finalización no habrá técnica.

En el Budo Tai Jutsu hay infinitos detalles en cada técnica y la lentitud hace que los pueda asimilar. Hay un dicho en el mundo del atletismo que dice: “Entrena lento para correr rápido”. En Bujinkan se aplica exactamente igual.

“Entrena. despacio, sólo la gente estúpida entrena rápido.”
Nagato Shihan.
Nagato Shihan en Ichimonji no Kamae

Hatsumi Sensei, cuando dice que hay que entrenar como un niño de tres años, se refiere exactamente a la mentalidad que un niño de esa edad tiene desarrollada. He tardado en entender el concepto de qué es lo que busca Hatsumi transmitir en sus Dôjôs diciendo esas palabras. Ahora que soy padre y tengo un hijo que cumplirá en agosto los tres años, veo que un niño de esa edad no está viciado, es una esponja absorbiendo información, aunque no la entienda, disfruta de cada momento y no tiene maldad ninguna. Se le ve un alma pura, una mirada bondadosa y sin malicia.

Cuando llegue al Dôjô deje fuera todos tus problemas, no entre viciado, abra su mente, deje su ego en la puerta y empiece de cero. No cuestione el arte ni las técnicas, recuerde que han sido probadas en lucha real, en batallas sangrientas y si se han podido transmitir con el paso de los siglos es precisamente porque han funcionado y a día de hoy también funcionan. Si cuestiona una técnica porque la ve irrelevante o poco efectiva en una lucha real, debe cuestionarse usted y no la técnica.

Nunca verá competiciones en Bujinkan, y quien lo haga está incumpliendo las normas internas que dicta Hatsumi, fundador de Bujinkan y Soke de las nueve disciplinas marciales. En el momento que acepta un combate competitivo, acepta unas reglas y pierde totalmente la esencia de Bujinkan. Nuestra meta no es ganar una Copa ni un diploma.

Recuerde que estas normas de comportamiento tienen la finalidad de alcanzar la excelencia de nuestro Dôjô y cumplir con las normas que el mismo Soke Hatsumi dictó desde el Honbu Dôjô de Japón (Cuna de Bujinkan).

Shidoshi Carlos Vázquez aplicando luxación desde Ichimonji a Shidoshi Ho Adrian y Toni. Pequeños detalles que son decisivos.

Si se siente agotado físicamente y no puede continuar, comuníquelo a su instructor y colóquese en posición de seiza sin molestar a los compañeros y relájese durante unos minutos. Si puede continuar levántense y siga entrenando.

Si, durante la práctica de las diferentes técnicas, siente dolor de gran intensidad golpee el tatami con la palma de la mano y diga HITAI.

Ponga su teléfono móvil “en silencio” o apáguelo durante la clase.

En caso de encontrarse en el Dôjô esperando para su clase procure hablar en voz baja, respete el lugar en el que se encuentra y a los compañeros que están entrenando.

Cuando practique con un cinturón negro, hágalo lo mejor que pueda, pero no se sobrepase en sus acciones y respételos. Recuerde que ellos tienen en cuenta su menor grado y están intentando ayudarle, no están mostrando toda su capacidad al realizar las técnicas con usted. Nadie tiene que demostrar nada a nadie y el progreso en las Artes Marciales es el fruto de la cortesía y el apoyo mutuo.

Respete el cinturón como símbolo de su esfuerzo, él representa su esfuerzo en la práctica Marcial.

Durante la clase utilice su propio material, procurando tener todos sus utensilios ordenados y debidamente identificados con su nombre, evitará confusiones. Cuando utilice algo que no sea suyo, procure dejarlo en el lugar y forma que lo encontró; es lo menos que debe hacer ya que entrenó gracias al material de otro compañero/a. Por tanto, sea responsable.

Nos vemos en el Tatami.