Las ideas mueven al Mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos.

La cita que encabeza el título de este post es de la gran Elizabeth Taylor y creo que viene muy bien para describir lo vivido este mes de Diciembre en el gran seminario del Maestro Pedro Zapatero.

Al describir algo que hayas vivido, nos referimos, casi siempre, a las percepciones visuales. Es fácil de realizar, ya que nuestro lenguaje, con su vocabulario, está diseñado para ello; pero sin embargo, ¿cómo describimos los sentimientos que nos producen una mirada, una sensación táctil o un olor? Podemos decir que la sensación es un cambio que tiene dos planos (ura y omote), un plano físico y un plano intelectual.

Por otro lado, las emociones que son respuestas a las diferentes percepciones que se generan en nuestro ser interior son muy complejas y, cuando nos disponemos a transmitir estas emociones, solemos utilizar el lenguaje no verbal para reforzar aquello que queremos transmitir. Finalmente, los sentimientos son el resultado final de una emoción y, si ya es difícil describir nuestras emociones, imagínate transmitir sensaciones y sentimientos desde lo más profundo de nuestro ser.

Describir sentimientos y trasladarlos a través de la escritura es arduo y complicado, quizás por mi vulgar vocabulario no encuentro las palabras exactas que definan una o más sensaciones.

Lo vivido este fin de semana de Diciembre no deja de ser un cúmulo de emociones que me han producido tantos sentimientos que necesitaría horas y horas para darle forma y tendría que usar de manera exagerada el lenguaje no verbal, cosa que en escritura no es posible. Si es complicado escribir y darle forma a un texto imagina lo difícil que sería trasladarte a mi terreno y que entiendas mis sentimientos durante el seminario.

Una vez más, Bujinkan Uma Ryu Gijón, acudió a la cita con el Maestro Pedro Zapatero. Nada más llegar a nuestro destino, despues de recorrer el trayecto Gijón-Villalbilla, comenzó el bombardeo de emociones dentro de mi cabeza. Todo eran estímulos, si ya era emocionante reencontrarte con los compañeros de siempre imagina lo que significa entrar y ser recibido por el grupo de Tayko endulzando nuestros oídos. Ya hay suficientes emociones para que pasemos a la siguiente fase, los sentimientos. Empieza el entrenamiento con Shanshin no kata al ritmo de los tambores provocándome que durante todo el tiempo tuviera escalofríos y los pelos de punta en cada movimiento. Debo decir que jamás grité un Shikin Haramitsu Daikomyo con tanta vitalidad. En ese momento todos mis dolores de espalda y mis lesiones crónicas desaparecieron y me sentí como un niño lleno de vitalidad.

“La enseñanza del maestro Pedro Zapatero es fiel a lo que se entrena en Honbu Dojo Japón. No hace falta decir más.”

Ver al Maestro Pedro Zapatero moverse con tanta naturalidad y ver como juega con uke provocando vacíos (koku) era magia para mis ojos. Sinceramente creo que Pedro Zapatero tiene el don de poder generar sentimientos a través de la mirada. Pude observar un Muto Dori avanzado, limpio y puro. Incompresible para un probre mortal como yo, pero lleno de fuerza interior para seguir el camino de la comprensión de lo que va más allá de las técnicas, intentando buscar la esencia y el detalle. El trabajo de Tai Jutsu de la primera parte del seminario simplemente era genial, adaptándose en todo momento a uke, sin forzar nada todo salía fluido. Uke ataca a su objetivo, pero su objetivo no está y provoca en uke la desestabilización de su centro de gravedad (kuzushi) con una simpleza Tori salía victorioso con un simple roce. Por cada movimiento de Pedro pasaba de la percepción a la emoción de forma inmediata.

Hubo tiempo para saborear una exhibición improvisada en las que usaron armas tradicionales de las diferentes escuelas que conforman la Bujinkan con atuendos típicos de la época ante varios atacantes. Ahí se vio la capacidad del cambio y de la adaptación. Henka fluido, sin forzar nada acondicionándose a cada rival y arma.

La segunda parte del seminario, seguíamos con el concepto de Muto Dori con bokken, moviéndonos de la misma forma que si no tuvieramos armas. Me pasó volando el entrenamiento, no estaba cansado, quería seguir ahí y que el tiempo se parase. Estaba en una zona de confort entrenando con los buyus, me sentía vivo y feliz.

El entrenamiento no acababa en el tatami, seguimos con una ponencia sobre la historia del Ninjutsu perfectamente explicada en una línea de tiempo que llegaba hasta el día presente. Evidentemente no se trataba de memorizar todo lo que el ponente nos decía, ya que la información era muy densa, pero sí te daba las pistas necesarias para que, de una forma autodidacta, sepas donde buscar información y puedas profundizar mucho más en la historia del Budo Japonés.

Finalizamos el Tai Kai con una cena donde estaban todos los buyus y como no podía ser de otra manera el maestro Zapatero repartiendo felicidad. Quiero dar la enhorabuena al organizador, a los nuevos graduados, a las parejas que compartieron con nosotros su felicidad y propósitos para el año que viene, a todos les deseo desde mi rincón en Asturias mucha suerte en vuestros proyectos y que los Kami os entreguen toda la felicidad que merecéis todos y cada uno de vosotros.

Finalmente, y aquí sí que de verdad no tengo palabras para expresar lo vivido en el Honbu Dojo de Uma Ryu, ver el Dojo y pasar la noche allí ha sido una experiencia que sólo se puede vivir y no explicar. El trabajo que han realizado es impresionante. La amabilidad del Maestro Pedro Zapatero y de los buyu es infinita. Muchísimas gracias por todo, feliz entrada de año y que todos vuestros deseos se cumplan y sigamos juntos en el camino.

Banpen Fugyo!!

P.D.

Enhorabuena a mi maestro Carlos Vázquez, son muchos los kilómetros recorridos y su reconocimiento es muy merecido. Sigo a tu lado.

Toni García