Necesitamos mas teología

Gabriel Cabrera
Sep 3, 2018 · 5 min read

Escrito realizado para la entrega del trabajo final de la materia “Introducción a la teología” en el Instituto Bíblico FIET.

Consigna:

Si una persona le dice: “”Yo, como cristiano evangélico, no necesito ninguna teología. Simplemente con predicar la Biblia y dejar que el Espíritu obre, no necesito ni hago ninguna teología; la teología no sirve para nada””. ¿Cómo argumentaría a favor de la necesidad de la teología?


Respuesta:

«No hay nada más practico que una buena teoría»[1], Con esta frase resumiría mi argumentación a la afirmación hecha.

Creo que el problema planteado es algo muy común en las iglesias de estos tiempos. Congregantes que argumentan que no es necesaria la teología, quedarían asombradas al saber que ellos están haciendo teología; podemos discutir si buena o mala, pero teología al fin, ya que «a partir del momento que empezamos a reflexionar y hablar acerca de Dios, estamos haciendo teología»[2], dice Alberto Roldán

Definiendo teología como «el estudio de Dios», alguien una vez me dijo «“a Dios no se lo puede estudiar”». Si bien es una verdad, lo que está mal aquí es el planteo de esa verdad. Sabemos que es imposible conocer el todo de Dios, no porque él no se revele, estando esto en su soberana voluntad; sino es nuestra mente finita la que no nos permite poder entender el todo de Dios; como dice Karl Barth «de Dios puede hablar sólo Dios»[3]; pero las escrituras dicen que Dios mismo decidió revelarse y esa revelación es digna de ser examinada y estudiada. «Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;» (Hebreos 1:1–2)

A simple vista las personas que dicen esto no saben o no comprenden en su totalidad el significado de la palabra teología. Inclusos argumentan su postura quitando pasajes de contexto como 1 Juan 2:27; 1 Corintios 8:1; 2 Corintios 3:6. Presentar estos versos como argumentos no son más que la evidencia que la persona necesita urgentemente la teología.

Justamente la «mala teología» llevo a personas dentro de las iglesias a pensar que la teología es mala; el pragmatismo de la sociedad actual junto con la «teología de la prosperidad» y el «simplismo» llevo a la mentalidad de esta generación a pensar de esta manera. La falta de un estudio serio de las escrituras, de una teología ordenada hizo que hoy las iglesias que profesan estas «doctrinas» estén abarrotadas de gente que solo busca algo material y no lo que Dios tiene para sus vidas. Mientras los que asisten a estas reuniones piensan que la teología no sirve para nada y que solo es algo aburrido y teórico. Yo, habiendo antes pensado como ellos, hoy creo que no hay nada más practico que la teología.

Aquellos que piensan que la teología es solo teoría y nada práctico les preguntaría ¿Cómo saben que están haciendo la voluntad de Dios? ¿Qué certeza tienen de que están predicando lo correcto? Antes de hacer la voluntad de Dios debemos conocerla. Aquel que está dispuesto hacer la voluntad de Dios no dudará en hacer teología como lo dijo Jesús “el que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta” (Juan. 7.17).

Algunos argumentan que la teología es solo para los Pastores o Maestros, pero lejos está de solo ser una tarea para estos ministerios. La teología debe ser practicada por toda la iglesia, cada congregante debe ser un «mini-teólogo»; esto hará que el engaño de falsas doctrinas no haga mella en la iglesia de Cristo. Sin teología los muros de la iglesia se debilitan, y no solamente los intelectuales, como dije la teología no es meramente intelectual sino también práctica; la fe de los congregantes se verá debilitada ante cualquier ataque, sea en lo doctrinal como en lo personal y material.

La realidad creada por Dios para la iglesia no solo se centra en cuatro paredes donde se llevan a cabo los servicios de adoración, sino que trasciende las paredes físicas de esta y abarca «los cuatro mandatos» resumidos por Dietrich Bonhoeffer: la familia, la iglesia, el trabajo y el estado, en los cuales Dios nos colocó para dar respuestas. Respuestas que exigen estos cuatro ámbitos que forman la sociedad donde vivimos; las mismas no pueden ser de lo que se nos ocurra o lo primero que aparezca en nuestra mente, creyendo que es el Espíritu Santo hablándonos. Estas respuestas tienen que tener fundamentos en los documentos escriturales que Dios ha dejado.

Otro servicio que aporta la teología por y para el creyente es la apologética la cual es una responsabilidad de todo aquel que se precie ser hijo de Dios, esta tarea no es de ahora, sabemos que la iglesia desde sus comienzos ha sufrido, sufre y seguirá sufriendo ataques de toda índole para desvirtuar la imagen de Dios, y nosotros como portadores de esa imagen, debemos presentar una defensa, pero si el soldado no conoce las armas ¿cómo sabrá cómo usarlas?, no por nada Pablo utiliza la figura de la espada para referirse a la Biblia (Efesios 6:17), en cada una de sus letras, puntos y comas se encuentran todas nuestras armas, ella es la base de toda teología.

También debemos afirmar que la teología sirve y es fundamental para la iglesia de Cristo por la obra reveladora del Espíritu Santo, él es el que nos hace conocer las cosas de Dios «Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios» (1 Corintios. 2.10). El Espíritu Santo es el que hace que la teología deje de ser solo teoría y se convierta en algo totalmente práctico para nuestras vidas y para aquellos con los cuales compartimos lo que Dios hizo y hace en nosotros.

En conclusión: el predicador, como interlocutor entre la palabra de Dios y las personas, debe tener claro los dogmas de las escrituras y eso sin teología es imposible de lograr. Nuestra fe no está distante de la teología, ambas se complementan bajo la operación del Espíritu de Dios. La teología no nos aleja de Dios sino todo lo contrario, la teología no nos vuelve fríos y sin Espíritu, sino que nos hace conocer mejor la obra de Dios a través de su Espíritu Santo en el hombre para poder llegar a la estatura del Hijo de Dios.


Si la teología nos vuelve frio, apático y sin sentimientos, el problema no es la teología el problema somos nosotros.


[1]. Alberto F. Roldan, ¿Para qué sirve la Teología? Una respuesta crítica con horizonte abierto, Buenos Aires:FIET,1999, p.72.

[2]. Ibíd., p. 25.

[3]. Karl Barth, cit. por Alberto F. Roldan, ¿Para qué sirve la Teología? Una respuesta crítica con horizonte abierto, Buenos Aires:FIET,1999, p.29.

Buscadme y Vivireis

Blog personal de Gabriel y Tania Cabrera

Gabriel Cabrera

Written by

Salvo por gracia, esposo de Tania, padre de Elias, amante de la Biblia, el mate, la música y la fotografía

Buscadme y Vivireis

Blog personal de Gabriel y Tania Cabrera

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade