¡Esto es todo… por ahora!

No es por falta de historias, no es por falta de fotos o por falta de ganas; toca finalizar una etapa de actualizaciones semanales, de sentarme a tomar un café conmigo mismo y contarme qué tal estoy, soltar alguna lagrima, mentalizarme de que estoy de vuelta y empezar a traspasar el papel (en este caso, digital) y poder contarlo de viva voz.

Así que hoy (ayer, mañana… aún ando con jet lag) me he sentado a escribir qué os contaría en persona, qué fotos le acompañarían, qué mensajes quiero transmitir… y en 10–15 minutos (la atención dura lo que dura). Y mientras escribía, escuchaba una y otra vez Jing Chakaan (BSO y éxito de la película Tamil: “Veeram”), he decidido que lo mejor era un hasta luego en el blog.

Y la única manera que se me ha ocurrido es haciendo un repaso a los post, dedicándoles unas breves líneas y poniendo el enlace para que podáis leerlos con calma (o volver a verlos). ¿Los repasamos juntos?

Los post publicados, sus vistas y lecturas, un mártes 20 de octubre de 2015.
  1. Empezaba con “Antes de partir”, explicando brevemente qué pasó en Nagapattinam para que haya una ONG allí ayudando a viudas y cómo acabé yendo yo allí. Aún estaba en Euskadi.
  2. Ya en India, hablaba de “El país que va con las luces largas”; eran mis primeras impresiones nada más aterrizar (48 horas), hablaba un poco de un “estado dentro de otro estado” (Puducherry), del loco tráfico indio, sobre el debate abierto sobre el “claxón” como herramienta de conducción,…
  3. En “Mujeres valientes” dedicaba el primer post a la razón por la que había ido allí, conocer a las viudas de Nagapattinam, sus testimonios, sus problemas y sus alegrías, sus bailes, también empezaba a hacerles fotos.
  4. La siguiente semana publicaba “La relatividad de la pobreza y las desigualdades” y empezaba a intentar derribar algunos mitos que tenemos de las sociedad india (siendo muy consciente que sólo veía una pequeña porción de la misma). Trataba de poner en contexto conversaciones que teníamos allí, sobre pobreza, desigualdad,… Tres meses más tarde se confirmaba lo que allí quería expresar, no se trata de una pobreza visible (como ocurre en la R.D. del Congo), es algo más sutil.
  5. En “Una sola ya es demasiado” compartía una serie de investigaciones que había hecho respecto del por qué del trato a las viudas en la India y miraba las estadísticas para viudas, separadas y matrimonios infantiles. Era historia y estadísticas que me servían para acercarme a una realidad muy distinta a la mía.
  6. Le seguía “¿Quiénes son los dalits?” en el cual intentaba aclararme respecto del sistema de castas del que tanto se oye hablar. Un batiburrillo de conceptos, ideas, realidades,… que no tengo claro si terminé de aclararlo o liar más el tema (muy posiblemente, lo segundo). Estoy seguro que si lo lee una persona experta en la materia, le saca mil fallos.
  7. La siguiente semana no hubo más investigaciones, me tocó dar una clase de “Fotografía para Dalits” en donde aprovechaba para contar un poco sobre el St. Joseph Community College (segundo proyecto de Kalangarai), el alumnado,… y la tabarra que les di hablando de cámaras, técnicas, etc. Aprovecho el post para seguir dando la tabarra al que osa leer… y premiando a las lectoras que llegan al final.
  8. La semana siguiente, y tras leer mucho del monzón, grité a los cuatro vientos aquello de “Monsoon is (not) coming!”, donde hablaba de la importancia del monzón para la India (y su economía), así como los distintos tipos de monzón que existen y la complejidad de ese fenómeno.
  9. Por fin dejaba de aburrir con investigaciones, datos y temas que sólo me interesaban a mí y tres personas más, para contar la historia de “Una familia de mujeres”, una historia ficticia basada en hechos reales. La estadísticas dicen que ha sido de lo mejor que he escrito durante mi estancia.
  10. Seguía con historias ficticias basadas en hechos reales y, aprovechando que ya podía contarlo, soltaba un “Reserva espiritual, my ass!”, en la cual aprovechaba muertes, intentos de linchamiento y persecuciones habidas en un pueblo de Tamil Nadu a cuenta de una festividad religiosa, para tratar otro tema: “las turbas descontroladas asesinas”.
  11. Esta semana me había tocado dar una charla, vía skype, de a santo de qué dedico mi tiempo a lo que denominé “De inquietudes y voluntariados”. No está grabada la charla, pero publiqué el guión que usé para ser capaz de contar aquello que sentía, qué hacía allí o cómo había llegado a estar donde estaba.
  12. Aunque aún me quedaban unos días por disfrutar, hice un repaso a lo que había vivido en “Una estancia en fotografías” donde mezclaba fotos y breves explicaciones de lo más importante. Aún quedaba la traca final, pero yo no era consciente de lo que me esperaba.
  13. En esa traca final, la primera parte fue que tuve la oportunidad de asistir a una reunión de la Federación de viudas y mujeres abandonadas de Tamil Nadu, por lo que el último post en la India lo dediqué a volver a hablar de ellas. En “Un faro de luz para las viudas indias” recogía aquello que contaría de viva voz y exponía cuales son los retos a los que ellas dicen que se enfrentan.
  14. Ya de vuelta, físicamente, a casa hablaba de la segunda parte de la traca final, totalmente inesperado para mí; pasé la última semana rodeado de “Los más peques”; una semana de locura infantil, y mientras aprovechaba para hablar de la tercera pata de Kalangarai: la ayuda educativa a las familias más afectadas por el tsunami. Por supuesto, aderezado con fotos (una selección de las muchas que hicimos) y más fotos y más fotos,… y algún vídeo.
  15. Y terminaba las crónicas, propiamente dichas, con la pregunta que más he oído desde mi vuelta (escasas dos semanas) “¿Y ahora, qué?” donde daba una rápida respuesta a la pregunta. Una semana más tarde, seguimos prácticamente igual.

Espero que en un futuro, no muy lejano, pueda cambiarle el nombre a estas publicaciones y, como un Guy Deslile, seguir contando más “Crónicas” a través de la escritura y las fotografías.

No soy la única persona que cuenta sus experiencias, que intenta traer un poquito de “allí” a “aquí” para que podamos aprender, entender y comprender mejor este mundo en el que nos ha tocado vivir (hay otros y otras épocas, pero de momento difícil está vivir en ellos); no desaprovechéis la oportunidad de seguir ampliando vuestras miras…

Yo desde luego que seguiré buscando en esa humanidad que nos une a todos e intentando difundirla, por lo que si aún os apetece seguirme la pista, estoy en redes sociales varias:

Iñigo Icaza | LinkedIn Si no os lleva directamente, me podéis buscar como Iñigo Icaza y soy el que no trabaja en ICAZA

¡Hasta luego y gracias por el pescado!

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