Fotografía para dalits

Alumnado y staff del St. Josephs Community College


En el St. Joseph Community College, una de las tres ramas en las que trabaja Kalangarai, hay sobre todo jóvenes (este año 30 chicos y 10 chicas) dalits y de la comunidad de pescadores, su perfil varía desde quienes no pueden permitirse una educación por falta de recursos, quienes han abandonado los estudios o no han sido capaces de sacar las notas de corte, hijos de viudas y un largo etcétera de historias. La mayoría del alumnado procede de la zona salvo tres chicas y diez chicos, que viven en los hostels (una casa de una planta para los chicos, a 3 kilómetros, y el piso de abajo de un edificio de dos plantas, a 5oo metros, para las chicas) que alquila Kalangarai para dar cobijo a quién vive demasiado lejos para hacer el recorrido 6 días a la semana.

¿6 días a la semana?

Aún no ha comenzado el curso escolar, propiamente dicho, pero dado la clase de alumnado que acude, se están realizando cursos de refuerzo, formación adicional (como relaciones interpersonales, inglés hablado, etc.) para que vayan adquiriendo el nivel que gente accede a un diploma (una especie de F.P.) debe tener.

Y esto significa que de lunes a viernes cada cual asiste a las clases que les corresponda en función del diploma que hayan elegido; mientras que los sábados a la mañana se les intenta dar otro tipo de formación (menos académica, más de habilidades sociales,…). Y desde Kalangarai les pareció buena idea que yo les diera un curso de fotografía (en inglés, con traducción “en vivo” al tamil), cosa que me propusieron a la tamil… es decir, un viernes a las 9 de la mañana para el sábado a las 10.

Así empezaba el curso… en tamil.

Como tengo por costumbre decirles que sí a todo, me puse a la tarea de aburrir al alumnado creando un curso (un copypaste en toda regla) de técnicas de fotografía, el manejo de las complicadas cámaras, las diferentes lentes y sus usos… la cual aderece (en un momento de iluminación e inspiración) con una larga introducción sobre cómo hacer fotos, sin cámara alguna. En total, 120 transparencias en la que se mezclaban el inglés, fotografías y un poco de Tamil.

A última hora de la tarde, tras varios “ensayos” decidí que no hacía falta sabersela de memoria, ni seguir cambiando diapositivas, bastaba con lo que tenía y lo poco que sé de fotografía.

Antes de empezar

quise hacer un pequeño experimento con ellos, distribuí de manera caótica todas las sillas que necesitabamos para ver qué hacían. Según entraron, se pusieron a ordenarlas en rigurosas filas, les paré con un “podéis sentaros cómo queráis, tenéis libertad de movimientos”.

El resultado lo podéis ver en la foto, el curso de “género” pendiente de impartir:

El Director del College y Kalangarai presentando la sesión formativa.

Tras las debidas presentaciones

comenzó el experimento de intentar “atrapar” a una audiencia que no entendía bien mis palabras, ni mis gestos; lo cual fui comprobando con preguntas sencillas “¿Entendéis mis palabras?” “¿Quienes de vosotros tenéis cámaras?” (que me iban traduciendo al Tamil). Salvo unos pocos “afortunados” con smartphone (o algún nokia con cámara), la mayoría no disponía de cámara alguna por lo que a la última pregunta sólo 4 (y tres muy tímidamente) levantaron un dispositivo con objetivo (más tarde descubrí que había más móviles con cámaras y que los usan como tal, constantemente).

Cuando insistí en que todos teníamos cámaras, la mayoría señaló sus propios ojos:

Es importante que no se le vean los ojos.

Y ahí empezamos a jugar con la única lección que, a mi entender, debería estar grabada a fuego en los automatismos de cualquier persona que intente hacer una fotografía:

Focus, Frame & Fire

(Enfocar, Encuadrar, Fotografíar)
Aprendiendo a enfocar
Aprendiendo a encuadrar

En Fire fue fácil: Hacer muchas fotografías, descartar la inmensa mayoría.

A partir de ahí, tocó subir nivel de dificultad intentando explicar que lo más importante es la “mirada” (como miramos cada cual el mundo) y que eso no se lo podía enseñar, pero si les podía enseñar un montón de cosas aburridas llamadas la regla de los tercios, la perspectiva, el uso de líneas y figuras, cómo vestir una fotografía, etc.

Una de las fotos que hice en el curso para mostrarles que es eso de “la mirada del fotógrafo”

Tras tanta técnica, parada técnica, especialmente para el traductor (uno de los profesores del colegio) que si yo decía algo en 10 palabras, él se cascaba minuto y medio de explicación.

El traductor, que también tuvo que hacer de “modelo” cuando les retaba a hacer fotos y ver las diferentes técnicas (esta también es mía).

Si la parte de las técnicas, a pesar de que constantemente les ponía una cámara en su mano para que fueran probando lo que explicábamos y con muchas fotos (de Euskadi, de mis amistades y las que había hecho en Tamil Nadu), era un coñazo… lo que vino a continuación se podía llamar el “infierno en la clase”:

Con especial atención a los diferentes tipos de lentes que existen y fotos de ejemplos de cada una de ellas.

A parte de cada “oooohhh” que salía de la boca de algunos chicos cuando las fotos eran de mis amigas, no creo que les interesase lo más mínimo; por lo que en la diapositiva 69 (de 118) decidí que lo mejor que podíamos hacer era hacer varios equipos y que salieran a hacer fotos con las cámaras que teníamos a mano, que eligieran una foto cada grupo y las comentábamos en clase.

Dentro de su orden tamil (para mi un caos), les obligé (mal hecho) a mezclar chicos y chicas (como dice el anuncio ¡error!), repartimos una cámara a cada grupo, se les pidió que todos hicieran fotos y con un “nos vemos en media hora” les animamos a salir a la calle.

Al de un rato, decidí salir a ver qué estaban haciendo… segundo error, dejaron de hacer las fotos que estaban haciendo, para dedicarse a hacerme fotos o pedirme salir con ellos en fotos (la mayoría pensaba que se trataba de un concurso y debían creer que salir yo en la foto era premio asegurado).

Ya que me seguían, aproveché para sacarles alguna foto.

Las chicas, cuando no les quitaban la cámara, se iban por su lado y se hacían sus fotos. Los chicos a hacerse fotos con el coche, las motos y ellos mismos (Si estáis pensando ¡anda, como los de aquí! Tenéis razón, el ser humano es una sola raza y se nota mucho).

Foto realizada por una de las alumnas, a otras alumnas.

Pasada la media hora, conseguimos (con algún que otro problema técnico) que eligieran varias fotos (echando para atrás todas en las que aparecía yo) para comentar en clase.

Y esto fue lo que eligieron:

Se nota las diferencias entre las que son de cámara y las que son de móvil, pero en líneas generales, tengo acceso a la mayorías de las fotos que hicieron y quizás me pueda un poco el orgullo, había más fotos chulas que estas cinco.

Fotos que no pasaron su corte:

Foto de un alumno, edición del “profe”.
Otra de las fotos que hicieron.
Foto complicada la que intentaron bajo un sol abrasador a las 13:00.
Aquí una foto (mía) de cómo iban practicando.
Quizás sólo tengan los ojos, pero desde luego que tienen mirada.
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