Manifiesto productivo — Principios productivos inspirados en el manifiesto ágil.

“A compass is held in a man's left hand.” by Aron Visuals on Unsplash

De un modo similar a como el sector del desarrollo del software ha ido desplazándose hacia métodos más creativos y flexibles para la creación de productos software, la filosofía sobre productividad personal se ha ido adaptando para adaptarse a los descubrimientos sobre neurociencia y a los nuevos entornos VUCA.

La transformación del desarrollo del software se plasmó en el manifiesto ágil con 4 principios y 12 valores. En este post voy a plasmar los que son, para mi, los 4 principios más importantes de la transformación de la productividad, y que he desarrollado de un modo parecido a como se describen en el manifiesto ágil.

Hábitos personales sobre herramientas o tecnología. Muchas personas cuando se enfrentan al reto de mejorar su productividad lo abordan desde un punto de vista de cambiar herramientas y automatizar. Sin embargo, ganar el control de tu vida y mejorar la productividad, es cuestión de hábitos personales, como demuestran metodologías probadas científicamente como GTD. Establecer los hábitos correctos requiere buenas dosis de fuerza de voluntad, pero los resultados merecen la pena.

Completar tareas sobre mantener tu sistema. Cuando empiezas en el mundo de GTD, y empiezas a utilizar herramientas, la tentación de dedicar tu tiempo a mantener el sistema puede hacer que pierdas el foco de lo importante. Y es que lo importante es completar tareas que te acerquen a tus objetivos. El sistema debe ser mantenido para seguir siendo útil pero no se debe convertir en un fin en si mismo.

Respuesta a los cambios sobre establecer un plan. Este principio se puede trasponer casi literalmente del mundo del desarrollo ágil a la productividad personal. Debido al entorno cambiante en el que nos movemos, el mejor momento para decidir que hacer, es en el mismo momento en el que nos ponemos a trabajar. Por eso hay que evitar planificar qué vamos a hacer cada momento por adelantado y limitarse a agendar en el calendario, sólo aquellas tareas que necesariamente solo se pueden hacer en un día y a una hora (por ejemplo, las reuniones).

Decidir en frío sobre decidir en el momento. Aunque creamos que somos muy buenos decidiendo “a bote pronto”la realidad es muy diferente. La neurociencia ha demostrado que somos mejores decidiendo cuando dejamos pasar un cierto tiempo, desde que se produce el estímulo hasta que tomamos una decisión sobre el mismo (salvo aquellos peligros que pueden poner en peligro nuestra vida, evidentemente). Por eso, metodologías como GTD, separan el paso de Capturar, en el que se registra el estímulo, del paso de Aclarar, en el que se decide qué hacer con ese estímulo. A este principio se le puede añadir un corolario “Parametros objetivos sobre parámetros subjetivos”, el mejor modo de decidir es basarse en parámetros objetivos. Es decir, no basarse en la intuición o en lo que a tí te parece, sino en datos objetivos e irrefutables.

Si quieres entender mejor estos principios te recomiendo que leas sobre productividad personal y GTD, empieces a utilizar esta metodología y experimentes. Después de unos cuantos años en este mundillo, para mí esos 4 son los principios del manifiesto productivo.

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