Qué es la Teoría del Blanco y Negro de la Productividad, por qué es importante y cómo está afectando tu vida profesional y personal

Foto por Niklas Hamann en Unsplash

A finales del año 2015 me encontraba oficialmente quemado.

Llegaba al final de los días con la mente frita, la espalda partida en 10 pedazos y con unos ojos tan rojos como si hubiera hecho una maratón de Game of Thrones toda la madrugada.

El problema es que era justo en la noche cuando necesitaba realizar esa ardua tarea de desconectarme del trabajo y empezar a conectar con mi familia.

A veces lo lograba, pero la mayoría del tiempo era como si mi cuerpo estuviera presente, pero mi mente en otro lugar.

¿Por qué?

Por mi vida de emprendedor non stop.

Me la pasaba revisando correos, respondiendo a comentarios en el blog y redes sociales o porque sencillamente mi mente seguía pensando en mi negocio, en las tareas, en las cosas que dejaba pendiente y pensando en cómo generar más dinero.

Y durante el día era en cierta forma lo opuesto…

Procrastinaba tareas, deambulaba en redes sociales y chequeaba mi correo cada 15 minutos esperando que algo aparentemente mágico apareciera en mi inbox.

En todo el día trabajaba enfocado alrededor de 1 hora, y el resto era puro trabajo superficial donde no sacaba lo mejor de mí mismo para crear algo significativo con mi conocimiento y experiencia.

¿Sabes cómo es eso?

No sé si ves el patrón, pero esto es lo que se conoce como la

Teoría del Blanco y Negro de la Productividad.

Y está afectando tu vida vida personal y profesional…

Posiblemente tenga otros nombres, pero todos se rigen bajo la misma norma de que para rendir al máximo en la vida profesional y la vida personal, debemos balancear nuestras acciones en dos zonas principales:

La Zona Negra: esa zona donde trabajamos de forma enfocada, realizamos trabajo significativo y sacamos lo mejor de nuestras habilidades.
La Zona Blanca: esa zona donde descansamos, recargamos baterías, conectamos con nuestros familiares y hasta nos divertimos un poco.

Seguro sabes cómo es estar en cada una de estas zonas o tiempos del día.

Cuando estás sumergido escribiendo un artículo, reporte o inclusive realizando algo creativo donde te fluyen las ideas y la creatividad, sin necesidad de desviar tu mente en otras cosas no relacionadas… estás en esa Zona Negra.

Y cuando estás con tu familia en el parque, jugando con tus hijos, disfrutando el Sol, el aire libre y lo bonito de pasar tiempo con ellos, estás en esa Zona Blanca.

Y estar metido en cada una de ellas se siente bien ¿no?

Sientes que todo en tu vida encaja y no te cambias por nadie en ese momento.

Sin embargo…

Hay una tercera zona, esa zona donde a finales del 2015 me la pasaba la mayor parte del tiempo y que seguro reconoces mejor que ninguna de las otras dos.

La Zona Gris: esa zona donde no estás trabajando de forma enfocada ni profunda, pero tampoco estás presente con tu familia por tener tu mente en el trabajo.

Es decir, no estás ni de un lado ni en el otro.

Ni aquí ni allá.

Estás atrapado en el medio.

Es ahí en donde residen la procrastinación, la baja motivación, el estrés, la ansiedad y la baja productividad…

Pero además, la desconexión con tus seres queridos, un descanso de mala calidad y oportunidades perdidas de disfrutar la vida un poco más.

Y sí, una se alimenta de la otra. Vaya lío.

Cómo Pasar Menos Tiempo En La Zona Gris de la Productividad

Del 2015 al día de hoy he aprendido afortunadamente a pasar menos tiempo en la zona gris, y a pasar mi tiempo en ya sea zona negra o blanca.

No ha sido una tarea fácil, no es algo que haya solucionado con un chasquido de dedos, ya que como todo, es algo que debes practicar de forma paciente, persistente y perseverante.

Sin embargo, hay algunos pasos claves que me han ayudado a reforzar mi zona negra y mi zona blanca, sin pasar tanto tiempo en esa zona de por medio.

Y aquí te van 2 consejos:

#1. Si no puedes depender de ti mismo, busca soporte externo

Foto por Kai Pilger en Unsplash

Si te distraes fácilmente con sitios de noticias, videos, redes sociales o te atrapas fácilmente revisando tus correos por enésima vez día pero no encuentras la manera de mantenerte alejado de ellos, recurre a algo que te bloquee el acceso a ellos.

Por mucho tiempo yo me decía: “ok por las siguientes 2 horas voy a trabajar en esto y nada más”, pero luego de 40 minutos terminaba en en Youtube viendo algún trailer de alguna película que me vino a la mente, lo cual me llevaba a uno de esos agujero negros de los que no se sale en al menos media hora.

Después de mucho tiempo intentándolo de esta fallida forma, decidí que sólo no podía.

Por eso recurrí a algunas herramientas y extensiones que me bloqueban el acceso a ciertos sitios o aplicaciones, tal que no tenía más remedio que seguir trabajando en lo que debía trabajar.

Una de ellas es la aplicación Freedom, que puedes usar tanto en tu desktop o teléfono para bloquear el acceso ya sea a ciertos sitios, o si lo prefieres, a todo internet por una cantidad de tiempo.

Pero hay que tener cuidado en no perder demasiado tiempo en buscando la aplicación perfecta y que se ajuste a tus gustos.

Yo ya he hecho esa búsqueda (y créeme que perdí mucho tiempo) y he agrupado las 10 mejores en una guía en pdf que puedes descargar gratuitamente aquí.

Y por cierto, esta estrategia inclusive funciona también para sacarle más provecho a tu zona blanca.

Porque si eres del tipo de persona que aunque ya ha terminado su día de trabajo sigue revisando sus correos por la noche, bloquearte ese acceso hasta la mañana siguiente puede serte muy beneficioso (y tu familia lo apreciará).

#2 — Ten horario de “empleado”

Para mi es muy fácil trabajar de 8 a 9pm si así lo quisiera.

Es el tipo de persona que puedo ser.

Tengo mi oficina en casa y ser un emprendedor es algo que me apasiona, porque creo mis propias reglas, no tengo jefe y poseo el poder de ayudar directamente a muchas personas.

Sin embargo, esta “libertad” crea una prisión a la que (hello!) te unes de manera voluntaria.

Y cuando toda tu familia ya ha cenado y tú todavía te encuentras pegado a la laptop haciéndole más cambiecitos a tu Wordpress, hay algo que no está funcionando bien.

Porque no sólo has excedido tu capacidad mental para el día, sino que has “trabajado” tanto que tu mente seguirá en Modo Trabajo cuando te encuentres con tu familia jugando con tus hijos, hablando con tu pareja o hasta viendo la tele.

Por eso, aquí lo mejor que me ha servido es tener un horario de “empleado”, tal y como tenía mi trabajo corporativo hace unos años.

Entraba a las 8 y salía a las 5.

Había días que me quedaba más tiempo, claro, pero vamos que ya al final de la tarde estaba deseando que fueran las 5 para largarme a mi apartamento.

Pero desde que he sido emprendedor a tiempo completo, perdí esa práctica, porque sinceramente quería seguir trabajando en lo mío… ¡porque por primera vez me gustaba!

Aunque ya sabes cómo termina esa historia… cansado, quemado, agota, etc.

Así que lo que he venido implementando con excelentes resultados es el de incorporar un horario de trabajo más estricto.

He pasado de trabajar de 9am a 8pm, a un horario de 9am a 6pm.

Y no sabes lo mucho que lo estoy disfrutando…

Al principio no fue fácil (siendo sincero hay días en que todavía me atrapo pasado de la hora), pero esto me ha permitido duplicar el tiempo que paso en familia, y a la vez, tener más tiempo disponible para desconectarme del trabajo.

Porque si te pones a pensar, de todas formas el trabajo que realizas al final del día no es el mejor. La calidad no es la misma a si lo hicieras al comienzo del día, porque las ideas no te fluyen tan bien como quisieras.

Estás ya posiblemente agotado y tu fuerza de voluntad la tienes por los suelos.

Este artículo por ejemplo lo he venido escribiendo por espacio de una hora desde las 9:30 am, y aunque pensé que sería algo más corto, aquí voy, extendiéndome porque mi capacidad mental a esta hora es la mejor.

Si intentara hacer esto a las 6, 7 u 8pm, posiblemente estaría distraído con el correo, cosas que han surgido durante el día, o pensando en que debería ponerme a buscar tiquetes para ir a ver la película de Han Solo.

Es la verdad y sabes de lo que hablo ;)

Así que resumiendo: establece límites en tu horario de trabajo, di “voy a trabajar de X a Y”, toma la decisión consciente, comunícalo con tu familia y verás que serán las mejores noticias que habrás dado en mucho tiempo.

Te lo digo por experiencia.

Para Terminar

Estas no son, ni de lejos, las únicas formas de sacarle más provecho a tu día ni de gestionar mejor la zona negra y blanca de la productividad, pero es un buen comienzo.

Podrías también asegurarte de alternar bloques de trabajo con bloques de descanso, crear una rutina de “desconexión” al terminar tu día de trabajo, o inclusive crear reglas nocturas, tal que si te atrapas pensando en el trabajo o leyendo tus correos, harás algo para cambiar de estado.

Pero sobre estas y otras técnicas podemos hablar en una siguiente entrega.

Por ahora, no te vayas sin olvidarte de esto:

Eres un ser humano, no una super computadora.

El trabajo y tus proyectos son importantes, pero tu energía física, mental emocional y espiritual son las que regirán qué tan exitoso eres en tu vida profesional y personal.

Es posible llevar una vida donde trabajas duro y al mismo tiempo te diviertes y la pasas rico con tus seres queridos.

Sólo debes poner de ti mismo, organizar tus prioridades y comprometerte al cambio.

Y todo comienza justo ahora.

Déjame preguntarte esto:

¿Cuánto tiempo al día te la pasas en la Zona Gris de la Productividad y qué efectos está teniendo en tu vida personal y profesional?

Piense sobre ello por un par de minutos e identifica una acción que podrás empezar a realizar de una vez para minimizarlo.

Y si gustas, comparte tus ideas en los comentarios.

Te prometo que tendrá un gran beneficio en tu vida personal y profesional.