Rogue One 5. De alérgicos o intolerantes

Cada vez escuchamos más la frase: “soy alérgico a…”. Puede ser debido a que cada vez tomamos más alimentos procesados o que accedemos a alimentos que antes no formaban parte de nuestra dieta habitual. En Rogue One 2 hablábamos sobre los 14 tipos de alérgenos de declaración obligatoria. Pero aún es frecuente la confusión entre alergia e intolerancia. Ni todas las sustancias producen alergia ni los intolerantes son alérgicos (parece que no habláramos de alimentación, ¿verdad?)

Síntomas similares. Mecanismos diferentes.

Verán, la alergia es una respuesta inmunitaria del cuerpo hacia algo que a otras personas no les provoca ningún efecto. En el caso de la alimentación está provocada por las proteínas de un alimento. Puede ocurrir por ingestión o incluso por contacto y se puede obtener respuesta aún con pequeñas cantidades de alimento.

Han leído bien, proteínas, porque en el caso de los azúcares que se encuentran en los alimentos hablaríamos de intolerancia. Un ejemplo que une los dos términos es el queso: puede ser alérgico a las proteínas de la leche pero intolerante a la lactosa. Y no es lo mismo. Si ven en un etiquetado “sin lactosa” y es alérgico a proteínas de leche NO debe probarlo, la lactosa es un azúcar que puede eliminarse con diferentes técnicas, pero ese queso continúa teniendo proteínas a las que usted sigue siendo alérgico.

Es necesario que conozca si es alérgico a proteína o tiene intolerancia a lactosa, por su bien.

Pero vamos al término anterior: ¿qué es la respuesta inmune? es la consecuencia de la pelea de nuestro organismo contra algo que considera peligroso. El sistema inmune es una red de estructuras y procesos biológicos encargados de proteger al cuerpo de diferentes patógenos. Esto nos viene muy bien, por ejemplo, para infecciones. Incluso podemos “entrenarlo” para combatir enfermedades gracias a las vacunas.

El problema viene cuando identifica como “extraña” una sustancia que no debería serlo. Pero, ¿por qué la respuesta es frente a una proteína?. Es una pregunta que llevan haciéndose bastante tiempo, parece que cuanto menos se parecen las proteínas a las nuestras, más posibilidades hay de que el sistema inmune se haga “un lío” y las identifique como “extrañas” e intente atacarlas.

No piensen que las proteínas sólo se encuentran en la carne, en la fruta y frutos secos por ejemplo. Existe un tipo de proteínas defensivas (proteínas transportadoras de lípidos, LTPs) que son responsables de numerosas alergias, se encuentran en más proporción en hojas y piel de la fruta, además son termoresistentes. No crea que por hacer un pastel de melocotón va a eliminar la respuesta del organismo.

La respuesta a estos alérgenos es variada dependiendo de la sensibilidad del individuo y del tipo de mecanismo que provoque el alérgeno en el organismo.

  • Las respuestas más graves son las mediadas por anticuerpos IgE, ya que pueden llevar a la muerte del paciente por anafilaxia. Ocurren de forma casi inmediata y comienzan con los síntomas habituales pero con serio riesgo de complicación.
  • Las no mediadas por anticuerpos IgE tardan un poco más, un par de horas o incluso más, por eso cuesta un poco más identificarlas.

Los síntomas pueden ser

  • leves: picor, inflamación, ojos rojos y lagrimeo, irritación nasal, urticaria, tos, dolor abdominal, diarrea o vómitos.
  • graves: mareo, dificultad para respirar, hipotensión, presión en el pecho… aquí se encuentra la reacción anafiláctica.

Con esto dejamos claro que toda respuesta en la que media el sistema inmune se llama alergia. ¿Entonces qué son las intolerancias?

Es una reacción adversa del propio metabolismo a un alimento que no conlleva respuesta del sistema inmune. Aquí haremos una excepción, el gluten, ahí sí que interviene el sistema inmune pero es una intolerancia.

Suelen ser debidas a alteraciones que impiden tanto la correcta digestión, como la asimilación y aprovechamiento de las sustancias.

La respuesta del organismo es más lenta, tarda algunos días, por eso es más difícil que la persona sepa qué es lo que le provoca esas reacciones, seguiremos incluyendo el alimento en la dieta y cuando es detectado, nos podemos encontrar con un trastorno digestivo algo más serio. Añadiremos para liar más la madeja que si en algunos casos si se toman pequeñas cantidades, no existen síntomas de intolerancia.

La respuesta es menor que en la alergia aunque los síntomas digestivos sean similares: diarrea, dolor intestinal, nauseas… el resto de signos de alergia no aparecen.

Estas intolerancias pueden estar :

  • provocadas por el déficit de una enzima: por ejemplo cuando falta lactasa. Esta enzima rompe en cachitos la lactosa, cuando hay un déficit en esa enzima, la lactosa cae con todo su peso y provocan alteración en la mucosa intestinal, produciendo los síntomas de la intolerancia.
  • provocadas por nuestro propio cuerpo: como en el caso especial del gluten. El propio organismo libera anticuerpos que actúan contra las vellosidades intestinales cuando se ingiere el alimento provocando malabsorción.
  • provocadas por la acción farmacológica de ciertas sustancias derivadas del metabolismo microbiano de algunos alimentos: como la histamina en el atún o en el vino, incluso la cafeína.
  • provocadas por algunos aditivos alimentarios, como a la tartrazina (el colorante de la paella) que a algunas personas puede provocarle urticaria.

¿Cómo sabemos si somos alérgicos o intolerantes? Si aún tiene dudas, la alergia mediada por IgE se suele diagnosticar con pruebas de alergia habituales. Las que no están mediadas por IgE y las intolerancias son más complicadas y se centran en “prueba-error”, tomando el producto y analizando si hay efectos o no.

No existe evidencia de que los test de intolerancias a alimentos que ofrecen algunos centros, sean efectivos para el diagnóstico. Así que si tiene dudas con un alimento, vaya al médico de atención primaria y con un poco de paciencia podrá encontrar si es alérgico o tiene intolerancia a un alimento.

Pero hoy el médico se lo traigo yo. Colaborando en el blog, el gran Pepe Serrano @PepePediatre les deja un buen resumen para que nunca olviden la diferencia entre una alergia y una intolerancia alimentaria, no se puede ser más claro, recite con nosotros:

«Si se pasa el día en el baño
soltando como un caño,
no le de vuelta a la cosa
el problema es la lactosa»
«Pero si después de la leche
tiene ronchas a mogollón, 
dejar la proteína
debe ser la solución»