Networking: ¿por qué relacionarse con otros es fundamental para tu desarrollo profesional?

Hay una palabra que no para de sonar en cada reunión, en cada evento, en cada juntada con amigos: networking. O, lo que en español sería algo así como “generar una red de contactos”. Parece obvio, parece básico, pero es justamente ahí donde reside su magia.

En eventos de todo tipo los organizadores proponen un espacio y un tiempo de networking. Pero, ¿cómo funciona? ¿qué tengo que hacer? Para muchos, en especial para los más tímidos, no es fácil acercarse a los demás espontáneamente, sin una meta en particular.

El error es creer que necesitamos una excusa para hablar. Los eventos de networking son la excusa para hablar con la gente sin necesidad de pedir nada, solo presentarnos y explicar qué es lo que nos interesa del proyecto del otro, y contar qué es lo que hacemos.

El mejor consejo para los introvertidos es estar visibles. Dejar que otro se acerque a nosotros, sacar la cara del celular y establecer contacto visual. Es importante, además, poner metas sin forzar la situación. Conversar con una persona en el primer evento de networking es un gran logro para una persona tímida.

La gran ventaja que ofrece el networking es la de generar contactos. Conocer gente que, muchas veces, estuvo en la misma situación laboral que nosotros y pudo concretar el objetivo siguiente. Escuchar consejos, dar consejos y contar con estos nuevos conocidos para los próximos proyectos.

Además de la alentadora perspectiva laboral que ofrece hablar con gente con intereses similares, el networking es una forma de transformar colegas en consejeros, amigos, alentadores de proyectos, ayuda e inspiración. Al fin al cabo, es tener la experiencia de hablar con otro con quien compartís intereses.

Lo importante es conocer los límites de uno para relacionarse y aprender a potenciarse a través de los otros. Descubrir los intereses y conocimientos de los demás y operar en conjunto para que todos podamos crecer.