Viví el coliving

Compartir con otros es simple. Lo que nosotros te proponemos es que puedas elegir cuando estar solo y cuando estar en compañía. En Casa vivís con gente, pero tenés tu propia habitación. Te damos la posibilidad de hacer actividades grupales, pero podés quedarte leyendo un libro en la biblioteca o en tu cama. Siempre vas a poder elegir cuánto querés compartir con los demás.

Pensamos que para ser un coliver genial hay una sola cláusula: respetar. Conocer los límites de los demás habitantes de tu Casa y poder vivir a la altura de ellos. Impulsamos momentos compartidos para que la comunidad crezca y se vuelva más rica, pero respetamos esos momentos de individualidad necesaria.

Para interactuar, ayudar a los otros es un inicio perfecto, es nuestro punto de partida. Creemos que, en una sociedad ideal, el crecimiento personal se favorece con el crecimiento de la comunidad que nos rodea. Y siendo esta la base de Casa, tratamos de convivir en armonía, tomando a nuestros pares como inspiración.

“Crecemos con cada persona que se suma a nuestra comunidad”

Nuestra comunidad crece con cada persona que viene a vivir con nosotros, pero también con las que cumplen un ciclo en nuestra Casa y le dejan el lugar a alguien más. Nos gusta tener huéspedes nuevos que nos llenan de energía. Disfrutamos integrar gente nueva, recibirlos, y hacer que se sientan en Casa.

Un coliver ideal no necesita ser perfecto. No tiene que estar siempre feliz, ni siempre ver el vaso medio lleno, sabemos que en la vida hay momentos malos. No necesitamos que sepas todo de todos, ni que conozcas la ciudad más que los lugareños. Un buen coliver tiene un solo requerimiento, disfrutar la vida en Casa.

La empantía es una de las cualidades que más valoramos en los demás. Pensar que el otro tiene las mismas inquietudes que uno hace que nos entendamos mejor. Tus actividades, tu tiempo, tu trabajo son igual de valiosas e importantes que las de tus pares. Con esa premisa, apreciamos a todos nuestros habitantes y fomentamos las relaciones interpersonales. Creemos que si nos ponemos en el lugar del otro, somos mejores.