La niña que paga el Netflix a golpes

Por. Ángel Mario Martínez

Alexa es la peleadora de MMA más popular en México, está encaminada a ser una figura del UFC y pertenece a una familia que respira el deporte, pero en su poco tiempo libre también es una consumidora de Netflix y una aficionada a los videojuegos, especialmente a Tomb Raider y su personaje principal: Lara Croft.

Cada golpe que da la coloca en una mejor posición dentro del ranking de la empresa, le emociona el poder estar en el top 5 de los pesos paja y, aunque ella no lo sepa, cada impacto le da 424.4 pesos a su bolsa, que bien le alcanzan para tres meses de suscripción al sistema de películas por internet.

Es verdad que la satisfacción de una victoria no tiene precio, pero en una carrera en la que sólo tienes poco tiempo para disfrutar de los “placeres mortales” es importante disfrutarlos al máximo


SUS GOLPES EN UFC TIENEN VALOR

La carrera de Alexa dentro del UFC apenas comienza, debutó en noviembre del 2016 ante la veterana y norteamericana Heather Jo Clark, consiguiendo una aplastante victoria por decisión unánime en suelo mexicano.

Aunque cada vez es más recurrente el tema del salario en la principal empresa de artes marciales mixtas en el mundo, para los peleadores que comienzan esto pasa a segundo plano, tal es el caso de Grasso.

Según datos de MMAjunkie.com, la mexicana recibió 2,500 dólares por su victoria sobre Jo Clark, que transformándolo a pesos (con el cambio actual) son 50,923.88 pesos, equivalentes a 636.2 salarios mínimos.

Obviamente esto no es resultado solamente de los 15 minutos que pasó sobre la jaula, habría que sumarle el tiempo de preparación para el combate y entrenamientos, pero si lo resumimos a esos tres rounds, ¿cuánto ganó Alexa con cada golpe que dio? y ¿cuánto ganó cada que los recibió?.

Alexa pateando a Jo Clark en la Ciudad de México.

La cadena ESPN, en su sitio norteamericano, ofrece las estadísticas de cada combate dentro del UFC. Para la pelea del UFC Fight Night 98 ante Heather Jo Clark, la tapatía tiró 200 golpes, de los cuales conectó 120 y 65 fueron significativos. Mientras que la norteamericana la impactó 74 ocasiones, 40 de ellos significativos en 127 tirados.

Con esto podemos decir que con cada golpe tirado la mexicana sumó 254.6 pesos a su cuenta de banco, o bien 424.3 pesos cada vez que impactó la humanidad de la norteamericana y en cada ocasión que la cimbraba su bolsa aumentaba en 783.4 pesos.

No todo es felicidad en el octágono, cada golpe que recibió bien tuvo un precio de 688.1 pesos, o bien cada vez que los puños de Heather le dolían con los golpes significativos se embolsó 1,273 pesos.

Nota: Valores en pesos mexicanos

Estas matemáticas es lo último que pasa por la cabeza de Alexa cuando sube a la jaula, en su mente no está el cómo gastar su salario, ella se concentra en la estrategia y en cómo llevar a buen puerto el combate. El descanso y las ganancias pasan a segundo plano cuando llevas el apellido Grasso en el UFC.


UNA JAULA QUE NO LA SUELTA

“Listísima ya, ya quiero pelear”, son las primeras palabras que suelta la tapatía durante la entrevista que brindó a (0–0).

No han pasado ni tres meses desde que debutó en la Ciudad de México para el UFC y las ansias por volver a subir al octágono ya la consumen. ¿Y porqué en esta ocasión sería diferente?, si desde pequeña respira las artes marciales mixtas gracias a la influencia de su tío Francisco y su papá Luis Grasso en el Lobo Gym.

En su corta pero fructífera carrera, la tapatía sólo detuvo su preparación debido a las lesiones y si se mantiene sana sólo se da un respiro de dos semanas entre campamento y campamento.

“Como atleta te puedo decir que es mucho mejor porque así no baja tu rendimiento y tu técnica no se pierde. Cada campamento le aumentas una rayita más al volumen, por eso con poco tiempo de descanso llegas mejor a tu pelea. Como mis campamentos prácticamente se juntan me gusta, está padre”.

Desde 2012, cuando comenzó su carrera como peleadora profesional, la “Niña de Guadalajara” ha tenido campamentos seguidos en más de una ocasión. En 2013 tuvo tres peleas en un lapso de tres meses, dos en una misma noche dentro de Xtreme Kombat.

Ya dentro de Invicta, Grasso subió a la jaula en septiembre y diciembre de 2014, además de febrero de 2015, entre esos compromisos pasaron 174 días, de los cuales sólo descansó 28.

“Tienes que mantenerte activa, pero obviamente haciendo cosas recreativas. Lo que yo hago es regreso (de pelear) y me tomo uno o dos días completamente de descanso porque tu cuerpo lo necesita. Después me meto a clases de yoga y ando en bicicleta. Correr y trotar todavía no porque tu cuerpo estuvo sometido a mucho entrenamiento, los ejercicios de alto impacto no son buenos para la salud”.

Las MMA se convirtieron en un vicio, no pasa una semana para que Alexa vuelva a pisar el tatami de entrenamiento.

“Ya la segunda semana comienzo a entrenar, pero muy ‘light’, por ejemplo sombra. Todavía costales no, técnicas de jiujitsu sí, pero de lucha no. Ya a la tercera semana regreso a mis actividades normales: entrenamiento a las 11, a las 12 y a las 3”.


¿CUÁNDO RESPIRA ALEXA?

Alexa es muy popular en el deporte y sus redes sociales son prueba de ello. En Facebook tiene más de 153 mil seguidores, en Twitter presume 19 mil 500 followers y en Instagram la siguen más de 84 mil personas.

En esta última red social es donde Grasso comparte el día a día de su vida: entrenamientos, compañeros de sparring, alimentación, terapias y más, todos ellos giran alrededor de las artes marciales mixtas.

Para poder ver a Alexa realizar una actividad recreativa, como andar en bicicleta, hay que recorrer 19 semanas o 169 publicaciones dentro de esta red social.

- ¿Tienes hobbies de una persona normal? -

“Claro que veo Netflix, juego videojuegos, salgo a comer (risas), voy al cine, claro que hago esas cosas también”.

Responde extrañada la tapatía y aclarando que su videojuego favorito es Tomb Raider, protagonizado por Lara Croft, que bien podría ser un personaje con el que tenga muchas similitudes. Para ella 14 días (o menos) son suficientes para alejarse del deporte.

“Voy a caminar al parque, estoy con mi familia, aprovecho el tiempo que no pude dedicarle por ejemplo a mi mamá, a mis hermanitos y mis abuelitos, trato de hacer mucho ese tipo de cosas”.

Y aunque es tiempo de descanso y reflexión, la tapatía aprovecha para checar pendientes que de alguna manera están conectados con las MMA. “Sigo yendo al gimnasio a ayudar, a ver qué cosas faltan, qué está limpio. En lo que yo pueda ayudar sigo haciéndolo”.


AL FINAL, LAS MMA MUEVEN SU VIDA

Poco antes de dedicarse 100% a perseguir el sueño de ser una peleadora profesional de MMA, Alexa Grasso estudió la Licenciatura en Cultura Física y Deportes en la Universidad Tecnológica de Guadalajara (UTEG).

“No pude haber encontrado una carrera mejor, todo lo que aprendí lo utilizaba para mi cuerpo, para mi entrenamiento y para mi carrera profesional”, declaró la mexicana.

Aunque no terminó sus estudios superiores, es uno de los propósitos que tiene a mediano plazo, siempre y cuando el deporte le dé la oportunidad.

“Regresando voy a reinscribirme a la escuela a ver si tengo tiempo… Quiero terminar la carrera, me falta como un año. Fue una decisión muy difícil y muy importante de mi vida, porque tenía mis estudios, el UFC y pelear, estar activa como atleta”, comentó Graso, “por ir a la escuela perdía mis entrenamientos de la mañana y pues también los entrenamientos son muy importantes. Lo puse en una balanza y creo que ahorita es tiempo de ser atleta”.

Alexa Grasso, peleadora del UFC.

- ¿Cómo te ves en cinco años? -

“No se, hay tantas cosas que pueden pasar”

- Bueno, ¿cómo te ves en uno? -

“En un año me veo dentro del top 5”

No queda duda que en la mente y objetivos de la de Guadalajara no hay otra cosa que el deporte de combate, claro que con esta profesión puede darse sus “lujitos”.

-¿Qué fue lo último que te compraste y te emocionó?

“Un Polar súper, súper, súper pro, que tiene todas las funciones… eso fue lo que me compré y que más me gustó y más me motivó”.

El dispositivo para medir las pulsaciones y seguir indicaciones para entrenar cuesta alrededor de los 4,800 pesos, si hacemos matemáticas, ese artículo que la emocionó le “costó” conectar 11.3 golpes en la humanidad de Jo Clark. ¿Nada mal, no?.