SHAPE LATAM 2016 y las oportunidades para América Latina desde la innovación abierta.

Entre el 13 y el 15 de junio de este año, como preludio al Foro Económico Mundial, Medellín recibió a más de 160 jóvenes de más de 24 países distintos. El evento, denominado SHAPE LATAM, congrega a los Global Shapers de la región para compartir buenas prácticas y fortalecer la construcción de redes y la colaboración.

Este año, el eje central del evento fue la Resiliencia como motor de innovación y ofreció a los asistentes una experiencia de inmersión y aprendizaje a través de la cual se logró identificar retos y diseñar soluciones para la región. Los retos abordan temas como desarrollo económico y competitividad, medio ambiente, convivencia, gobierno y sociedad.

Para aproximarse a estos temas, se partió de la generación de empatía. Los Shapers tuvieron la oportunidad de conocerse y compartir sus historias, se profundizó en el contexto desde el que se originan los retos y se mostraron casos reales de Medellín en donde se pudo apreciar el efecto negativo de estas situaciones. Bajo la óptica de la innovación abierta este paso es determinante para lograr cohesión en los equipos de trabajo. Esto comienza con la creación de un lenguaje común, las acciones antes mencionadas para generar empatía se convierten en herramientas de aterrizaje y reconocimiento, especialmente importante cuando trabajamos con equipos multidisciplinarios tan diversos como los Global Shapers, quienes son prueba de la abundancia y multiculturalidad de América Latina. En términos prácticos, la creación de un lenguaje común es el primer paso para fomentar culturas de innovación abierta: si todos los miembros de tu equipo tienen el mismo lenguaje, se comunicarán de forma asertiva y habrá más eficiencia en los equipos. Además, el lenguaje común permite también alinear a todos los grupos de interés a nivel estratégico y aumenta el enfoque de cada equipo sin perder de vista los objetivos trazados.

El siguiente paso consistió en la construcción de retos desde la identificación de oportunidades, problemas y necesidades. Fue en este espacio en el que los Shapers priorizaron la información que habían obtenido hasta el momento, la organizaron y descubrieron los ejes sobre los cuales debían enfocar sus acciones para generar cambios positivos.Esto equivale a tomarnos tiempo para mapear nuestros activos y necesidades, lo cual permite desarrollar un marco estratégico de acción. Es es el paso siguiente al fortalecimiento de la cultura pues, sin una cultura adecuada, hasta la mejor estrategia falla cuando se ejecuta. Las necesidades se ven representadas en los retos construidos y me permiten identificar a los aliados estratégicos que necesitaré para diseñar las soluciones, mientras los activos, dan claridad sobre los los recursos y habilidades que tenemos para abordar estos retos.

Los retos en América Latina no difieren mucho de país a país, sin embargo, basta con escuchar a Shapers de diferentes partes del mundo para entender que todos nos hemos acercado a los retos con soluciones distintas: unas han fracasado y otras tantas han sido exitosas. El proceso de construcción de retos propio de la innovación abierta invita a todos los involucrados a contar sus historias, a compartir sus buenas prácticas y a evaluar si pueden ser implementadas o adaptadas a otras realidades, cosa que hasta ahora en Latinoamérica ha sido secundaria debido a la coyuntura interna y escenarios tan dinámicos en cada país.

La innovación abierta tiene como principio fundamental aceptar el hecho de queninguno de nosotros es tan fuerte como la suma de todos. Por esto resulta clave consolidar los grupos de interés con los perfiles que necesitamos para diseñar las mejores soluciones. Esta actividad permite identificar aliados estratégicos externos que complementen nuestras habilidades y capacidades para innovar. Algunas de las preguntas que nos permiten evaluar si nuestros grupos de interés están completos son: ¿Qué grupos de interés podemos aprovechar para crear valor en nuestras iniciativas de innovación? ¿Son estas relaciones sólidas o necesitamos hacer trabajo adicional para construir buenas relaciones de trabajo, de beneficio mutuo? ¿Hay posibles grupos de interés externo que aún no se han aprovechado en absoluto? Si es así, ¿cuál es el plan para llegar a ellos? ¿Son nuestros canales de comunicación con los grupos de interés fuertes o necesitan más trabajo?

Mapear nuestros grupos de interés también permite identificar soluciones ya existentes, fortalecer equipos de trabajo y crear redes de valor entre comunidades, actores privados, actores públicos e instituciones académicas. es por esto que durante SHAPE LATAM se contó con la presencia de aliados como Bancolombia, Universidad EAFIT, programas de la Presidencia de la República, COMFAMA y otras organizaciones claves para el escalamiento de las soluciones diseñadas.

Cuando se comienza a pensar en soluciones, se pone a prueba la preparación previa. El uso de técnicas creativas para facilitar sesiones de ideación y co-creación permite fortalecer los procesos culturales y estratégicos. Se fomenta la creación de inteligencias colectivas y se desarrollan nuevas habilidades y formas de pensar. Es en esta etapa donde la confianza en los procesos de innovación abierta se refuerza: al observar el tracción que se logra en tan poco tiempo de haber tomado la decisión de abrir los procesos e incluir a los grupos de interés.

Durante SHAPE LATAM, se generó un espacio en donde se reconoce a cada persona como única debido a su historia, su contexto y sus habilidades. Esto da pie para que todos tengan algo que aportar y cada idea que se comparta enriquezca el proceso. Generar esta sensación es clave para desatar el poder de la innovación abierta, es su componente humano y por consiguiente lo que determina el éxito y el impacto de las soluciones diseñadas.

Al ser en su mayoría jóvenes menores de 30 años, los Shapers han crecido en ambientes similares en donde a menudo se les juzga por su edad en vez de reconocer sus habilidades. Los resultados al cambiar de enfoque saltaron a la vista durante SHAPE: la articulación entre los jóvenes se dio de forma fluida y las soluciones se diseñaron buscando la inclusión de cada grupo de interés. El 50% de la población mundial es menor de 27 años*(estadística WEF). Los jóvenes no son únicamente el grupo demográfico más grande del mundo sino también la base de consumidores con más poder en el planeta. Entender por qué es tan fácil para los jóvenes conectarse y co-crear en vez de competir y destruir valor es preciso para cualquier organización que pretenda seguir siendo relevante en los próximos 5 años ya que deberá trabajar con los jóvenes para lograrlo. Aprender a diseñar propuestas de valor para los jóvenes marcará la diferencia entre organizaciones con productos/servicios exitosos. La innovación abierta se adapta perfectamente a la forma de pensar y actuar de los jóvenes: genera empatía para identificar retos, conecta talento, ideas y tecnología y finalmente diseña soluciones colectivas poderosas, de ahí que esta forma de hacer las cosas cobre tanta importancia.

El reto de América Latina para asegurar el desarrollo económico sostenible y la competitividad de la región es enorme. Pero la oportunidad de hacerlo también es gigantesca: no sólo existen las herramientas sino también el talento para alcanzar estos objetivos. La articulación entre Sector Público, Sector Privado y Academia debe darse y deben ser los gobiernos los que la faciliten, pues esta ya se da en cierto nivel entre grandes corporaciones y empezará a acelerarse más por la interconexión de jóvenes emprendedores. El segundo gran reto consistirá en crear un lenguaje y un propósito comunes para alinear los esfuerzos de todos los grupos de interés. El tercer reto será asegurar el acceso a información y empoderar a los ciudadanos para actuar: es aquí donde será vital para la región el entendimiento de prácticas como la innovación abierta y de fenómenos como open data.

El futuro nunca había estado tan cerca, incluso ahora lo que decimos es que los jóvenes somos el presente, y casos de éxito en ciudades como Medellín, inspiran hoy a miles de jóvenes para innovar y seguir construyendo juntos. Vale la pena recordar que ninguno de nosotros es tan fuerte como la suma de todos y hacernos la pregunta ¿De qué lado de la historia quiero estar?