Deberías Estar Viendo: Big Little Lies

[Esta nota fue publicada por primera vez en 2017]

Todo lo que no se dice

Big Little Lies, la mini serie de HBO, quiere conquistarte. Es corta, atrapante, misteriosa y además se ve hermosa. Reese Witherspoon y Nicole Kidman encarnan mujeres de mirada profunda y secretos indecibles, que se encuentran con Shailene Woodley, quien personifica la inocencia forzada, la mirada fresca del que no es parte. Con un gran elenco secundario, que incluye a Laura Dern y a Zoë Kravitz, en esta serie hablamos sobre mujeres, a través de mujeres.

El océano protagonista

Una ciudad de casas enormes, construidas con vidrio, madera y metal, donde todas las ventanas miran el océano. Acá nos transporta Big Little Lies, a Monterey, donde las familias deciden instalarse por la alta calidad de la educación pública. Allí viven Madeline (Reese Witherspoon) y Celeste (Nicole Kidman) dos mujeres adultas, bien posicionadas en esa pequeña sociedad, que llevan a sus hijos al mismo colegio. Así conocen a Jane (Shailene Woodley) una madre soltera y joven que llega a este mundillo junto a su hijo, Ziggy. La presencia de esta ciudad costera en la serie es continua, el océano nos cuenta cosas y aparece en los momentos indicados, es un personaje más.

Un secreto, todos los secretos

Big Little Lies es la suma perfecta de muchos secretos que desencadenan un secreto mayor, el que moviliza la acción de la serie: un asesinato. Transitamos esta historia con un aire enrarecido, frente a la inminencia permanente de que algo malo va a pasar. Este asesinato que comienza a ser investigado en el primer episodio, enmarca todas las historias que se van a ir desarrollando, manteniéndonos atentos e incómodos, sabiendo que algo va a terminar mal.

La potencialidad

Son muchos los temas que atraviesa la serie, ya sea de manera explícita o más encubierta, todos son potenciales generadores de debate y reflexión. Hablemos de mujeres diversas: profesionales, amas de casa, de clase alta, de clase media, solteras, casadas, divorciadas. El espectro de personajes es profundo y bien construido, todas están ahí porque ocupan un lugar único. Big Little Lies genera conversaciones fuera de la serie, nos hace reflexionar no sólo acerca de problemáticas de género, sino también acerca de los divorcios, las madres jóvenes, las madres adultas, sobre maternidad y profesionalismo, sobre clases sociales. Todos estos temas se tratan con responsabilidad y, sobre todo, con pragmatismo.