La transparencia es lo que diferencia a los créditos por Internet

La revolución fintech en el mundo viene cambiando la manera como los consumidores usan los productos financieros. En Colombia ya existen más de 100 empresas Fintech que vienen innovando y buscando hacerse un espacio dentro de la economía nacional. Como empresarios buscamos revolucionar los productos financieros, llevando transparencia, desintermediando actores y reduciendo ineficiencias. A través de la innovación y mejorando la experiencia de los usuarios, las fintech vienen introduciendo cambios a una industria con poca competencia, históricamente muy conservadora y muy regulada.

Países como EEUU, Reino Unido, México, Suiza entre otros, han implementado regulaciones ligeras que han permitido la creación de cientos de empresas fintechs que vienen revolucionando cada uno de sus nichos, desde créditos online, crowdfunding, seguros, efactoring, monedas virtuales y administración de inversiones. Introduciendo modelos nuevos, tecnologías de punta y rompiendo paradigmas, las empresas fintechs vienen “uberizando[1]cada uno de sus mercados.

Colombia ha sido recientemente calificada junto con Perú, como el país con las mejores políticas y prácticas que llevan a la inclusión financiera dentro de los países en desarrollo, por la unidad de investigación de The Economist[2]. Pero si bien en Colombia tiene una bancarización por encima del 72%, con más de 23 millones de colombianos con una cuenta de ahorros, la realidad es que el 40% no la usa! El número de personas con acceso a crédito de consumo apenas sobrepasa los 7 millones de personas y con tarjeta de crédito no son más de 8 millones de personas[3].

La clase media colombiana se ha duplicado en la última década llegando a casi 15 millones de colombianos que es ya más del 50% de los 22 millones de trabajadores según el Ministerio del Trabajo; todos con acceso limitado al crédito y que recurren regularmente al gota-gota o pagadiario para sus imprevistos (pagando entre $4.000 y $10.000 pesos diarios por cada $100.000!). Diferentes estudios y fuentes de información demuestran un uso importante del crédito informal en Colombia.

Diferentes emprendimientos fintech[4] existentes en el país, buscamos llevar soluciones de créditos rápidos 100% por internet a esta clase media desatendida, apoyados en la tecnología. Usando modelos estadísticos y aplicaciones web, están revolucionando la manera como se originan y administran créditos rotativos, en consonancia con lo que busca el gobierno con la reciente reglamentación de los “créditos de bajo monto”[5] (aunque la mayoría de estos operadores fintech operamos bajo la reglamentación existente de crédito ordinario y de consumo).

Utilizando big data y apoyados en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), las nuevas plataformas de “e-lending” o créditos “online”, permiten que los usuarios diseñen los productos a su medida, controlen su información, tengan flexibilidad en montos y fechas de pago, no estén amarrados a contratos indefinidos y obtengan transparencia en costos y condiciones.

En el mundo este tipo de créditos se conoce como minicréditos, y en países como Inglaterra (más de 6 millones de créditos al año), España, Polonia, Canadá, Sudáfrica y USA, la mayoría de las operaciones son llevadas a cabo por empresas no Bancarias. Son una solución para los imprevistos del día a día para aquellas personas que no cuentan con un “sobregiro”, o que su cupo de la tarjeta de crédito ya se copó. Su uso más común es para reparaciones de vehículo, multas, gastos médicos, compras escolares o un gasto inesperado. Compañías como Kueski.mx en México, Vivus.es en España, Wonga.com en Sudáfrica y Finabay.com en Rusia, muchas de ellas con operaciones en varios continentes y algunas incluso superando los 4 millones de créditos al año, han logrado convertirse en líderes en sus mercados y ayudar a millones de personas excluidas por la banca tradicional.

Nuestras plataformas de préstamos online permiten obtener créditos rápidos de libre destinación y corto plazo. Las principales características del servicio son su transparencia, flexibilidad, rapidez y la ausencia de trámites físicos (aunque los clientes pueden optar por procesos manuales — no electrónicos para el proceso del crédito). Son créditos personalizados a la medida de las necesidades del cliente y 100% en Internet.

A través de formularios en línea, sus clientes reciben una respuesta en menos de 5 minutos y el dinero en su cuenta bancaria en menos de 24 horas. A través de algoritmos propios, sus plataformas logran niveles de aprobación del 30% de las solicitudes. Sin necesidad de firmar pagarés, ni codeudor o imprimir y notarizar documentos, salir de sus casas o lugares de trabajo, los clientes tienen importantes ahorros al usar sus servicios y no recurrir al “pagadiario”.

Compitiendo directamente con el gota a gota, de una manera formal, transparente y abierta en Internet, las fintechs tienen una estructura de costos muy diferente. Son importantes clientes de los burós de crédito, reportando a las centrales de riesgo y así permitiendo que sus clientes creen una historia de crédito. Desembolsan a través del sistema ACH en cuentas bancarias, buscando reducir el uso de efectivo; recaudan a través de la red bancaria y botones PSE; sus tasas de impagos son inferiores al 10%; invierten un porcentaje muy importante de sus ingresos en tecnología y contratan empresas de cobranza profesionales usadas por el sector bancario. Su estrategia de atención a clientes las ha llevado a niveles de satisfacción superiores al 85% y una recomendación por encima del 95%! Cumplen con la formalidad de pagar impuestos (IVA y Renta) y afiliar a sus empleados a la seguridad social. Esta estructura de costos hace necesario cobrar rubros adicionales al interés y no asociados al crédito, específicamente alrededor de cuotas de disposición de un cupo de crédito rotativo y uso de servicios tecnológicos. Costos que se informan al cliente de manera transparente antes de contratar los créditos y que son usados regularmente por la banca en productos como las cuentas corrientes, los créditos de consumo, las tarjetas de crédito y los avances.

Muchos hemos sido invitados a participar de la Subcomisión Técnica de Fintech, donde tanto el Ministerios de Hacienda y Crédito Público, como MinCIT y MinTIC, podemos discutir espacios de colaboración, buen gobierno y regulación. Hemos creado la asociación ColombiaFintech.co para que detrás del gremio podamos defender la libre empresa, la sana competencia y el cumplimiento igualitario de normas y leyes.

Colombia presenta una de las economías con mayor concentración bancaria y menor grado de competencia. El Banco Mundial, la OECD y otros entes multilaterales, siguen presionando para que Colombia busque fomentar las fintechs, los modelos de crowdfunding, online lending y “uberización” del crédito. La URF viene trabajando abiertamente con nosotros buscando crear un “sandbox regulatorio” que ayude al desarrollo del ecosistema fintech, algo que aparentemente la Superintendencia Financiera y los bancos no comparten.

[1] Uberización entendido como cambiar la manera como los usuarios usan e interactuan con un producto o servicio. Esta expresión se usa para definir los nuevos modelos de negocios en los cuales particulares pueden efectuar transacciones económicas vía plataformas accesibles desde aplicaciones que se encuentran en sus celulares inteligentes o en sus computadores.

[2] http://www.eiu.com/public/topical_report.aspx?campaignid=Microscope2016

[3] Fuente Informe Banca de Oportunidades 1641_REPORTE_TRIMESTRAL_JUNIO_2016_COMPRIMIDO.pdf.

[4] Fintech viene de la contracción de las palabras inglesas finance y technology. Engloba a los servicios o empresas del sector financiero que aprovechan las tecnologías más modernas para crear productos innovadores.

[5] El créditos promedio es de alrededor de $270.000 pesos pagados en promedio antes de 30 días.