
Agilizando a la sobrina
Experimentos ágiles con una niña de seis años
En los últimos días he estado en Guadalajara y coincidió con la salida a vacaciones de Gaby, mi sobrina de seis años. Vanessa me había contado cómo su hijo de 4 años ya usa sus post-its y prioriza, así que decidí experimentar con mi sobrina.
Lo que quise averiguar fue: ¿Qué pasa cuándo se organizan los juegos de una niña usando ágil? ¿Cómo responde a estas dinámicas ágiles?
Lo primero que hicimos JUNTAS fue ir a una esas tiendas que son la perdición de la quincena de muchos agilistas. Compramos post-its, acuarelas, cartulinas, cuadernos, maskin de colores, brillitos y stickers variados. Por su puesto, ella escogió mucho de lo que compramos.
Ya en casa, comenzamos a hacer el tablero. Le conté que era el “curso de verano” y que necesitábamos un nombre de equipo. ¡Equipo Delfín! gritó Gaby. Desde hace unos meses, tenemos ese nombre al jugar carreras en la pista de patinaje.

Después hicimos los acuerdos. Le expliqué que era importante para que ambas jugáramos bien. Ella puso el primer acuerdo “no empujar”. Hicimos dibujitos y explicábamos porqué era importante cumplirlo. Así que tenemos dos acuerdos que han resultados muy importantes: 1) recoger todo antes de un nuevo juego y 2) Si hay enojo, hacer una cartita y contentarse.
Después le dije que en post-its pusiéramos todo lo que queríamos jugar, sin importar que hoy no fuéramos a jugarlo inmediatamente, “solo para no olvidarlo”. Anotamos muchos juegos, propuestos por las dos. Aunque Gaby ya lee, casi todos tienen dibujitos, para que nos quede claro. Así comenzamos con nuestro backlog.



¿Y para qué son esas rayas, tía? me preguntó cuando hice los espacios para el WIP (un sólo postit) y el DONE. Le expliqué y lo hice una sola vez. Desde entonces, ella sola se para frente al tablero y mueve los post-its. Como nos turnamos el rol de “maestra”, elegimos juntas qué jugar y tratamos de convencernos porqué sigue un juego o el otro. Aunque cuando ella no quiere jugar algo que propongo, no hay modo de hacerle cambiar de opinión. Por ejemplo, no ha querido hacer la expo de todos los trabajos; sigue en el backlog.
WOW Moments
- Realmente ve el tablero y lo utiliza. Tíaaa vamos a ver que hay en el tableroooo, me dice cuando quiere jugar. Una vez que se llenó el área de DONE le pregunté y ¿estos qué, los tiramos? Entonces los regresó al backlog “por si queríamos jugar eso otra vez”
- Autorregulación. Cumplir las reglas tiene un premio: poner un sticker. Le dije que cada quien pone el sticker que quiere, si considera que lo cumplió bien. Así que siempre recogemos al terminar cada juego. Gaby es un poco controladora y no le gusta como ordeno los colores, las pinturas y demás. Así que sólo me deja alzar la basura. Una vez no quiso alzar y aún así se puso un sticker. Después lo tachó porque no se lo merecía.
- Apropiación. Tenemos otro acuerdo: “cuando hay enojo, escribir una cartita para contentarse”. Sólo nos hemos enojado una vez. Cuando Gaby se dio cuenta que estaba enojada, se fue y me hizo una cartita. Y claro, yo le hice otra. Lo que aquí me sorprendió es que ella ¡tomó un sticker y lo puso en el acuerdo como premio! A mí ni se me había ocurrido. El reforzamiento visual con stickers es muy poderoso en Gaby.
- Cuando alguien hace algo lindo, también hacemos un kudo. Y son los kudos más bonitos que hay ❤
Conclusión
Estos días me he divertido un montón. No he vivido en Guadalajara desde antes que Gaby naciera. Venía cada dos o tres meses y al principio notaba los brincos en el aprendizaje: desde los primeros avances motrices, hasta cuando habló, el desarrollo de su sentido del humor y personalidad. Pienso que ya no apreciamos esos brincos en el aprendizaje; pero en estos días he visto cómo su cerebro sigue aprendiendo a toda velocidad. Cuestiona y entiende. Para ella, todo esto ha sido pura diversión.
Ojalá que aprender y divertirse siempre vayan juntos, durante toda su vida.
PD. Si quieren ver algo más de Agile en la familia, les recomiendo este video

