Long Live The Team

Esta es la historia de grupo de newbies que convirtieron en un Gran Equipo

Había una vez, una decisión que se tenía que tomar: ¿armamos un nuevo equipo de newbies o los integramos a los que ya existen? Ya saben, que tengan alguien que los guíe, de quienes puedan que aprender.

En Desarrollo de Software, no hay recetas. Google hizo un estudio tratando de encontrar la clave de un equipo exitoso. ¿El resultado? no hay una fórmula.

Quienes conforman un equipo importa menos que la manera en la que los integrantes interactúan, la estructura de sus interacciones y la visibilidad de sus contribuciones

Los grandes equipos se construyen a sí mismos. En nuestro caso sprint tras sprint. Lo más que podemos hacer los Managers y Scrum Masters es propiciar algunos factores para que ellos crezcan: seguridad psicológica, dueños y objetivos en común, trabajo significativo y de impacto, entre otros.

Desde ayer, trataba de acordarme porqué sugerí que ellos fueran un nuevo equipo y poco a poco, irles dando más responsabilidad. Pero lo único que se me ocurre es que en las mesas que cada equipo ocupa no cabía nadie más. Tenemos Table-Boxing Team. No estarían completos: el Product Owner ya tenía otros dos equipos, el QA era el líder de todos los QA. La Scrum Master tendría otro más para guiar.

Los 3 newbies decidieron llamarse llamarse Acquillers después de una actividad de integración que les puse con legos.

Poco a poco, los Acquillers fueron creciendo en personas pero sobre todo, en responsabilidades e impacto. Nunca olvidaré cuando sacaron un feature en 24 horas, desde la concepción con su UX Girl + Product Owner + FrontEnd hasta la entrega en productivo. O cuando en la retro dijeron: a ver antes no nos valía madres, nos dolía no terminar todo lo que comprometimos en el sprint ¿Qué nos está pasando?. O cuando desayunaron tamales norteños (como los que hacía mi abuelita) y no me invitaron.

Ayer fue la última Retrospectiva de ese equipo. Les compré cervezas y papas y hablamos de los éxitos del equipo, las fortalezas y los problemas que superaron juntos. Hicimos un Timeline de su evolución. Se dieron un aplauso, tocamos las golondrinas en el celular y se tomaron la foto juntos. Yo había planeado una Retrospectiva de apreciación y reflexión, mañosamente orientada a los logros. Pero ellos reflexionaron: también hay cosas que podíamos haber hecho mejor. Y con la sinceridad y confianza que sólo tienen esos grandes equipos, las dijeron.

Al final, en un post-it se llevaron lo mejor de Acquillers a sus futuros equipos.

En Agile, ocurren WOW moments en los que sabes que lo que estás escuchando será un hito en tu vida. No se cómo, pero lo sabes. Y yo recuerdo, como si estuviera en esa sala alfombrada de un hotel de Zona Rosa, a Alan Cyment sin zapatos y simulando una cojera. Y mientras la mano derecha tomaba su hombro izquierdo decía: Scrum (o Agile) es como caminar siempre con un dolor, nunca será fácil. Pero podemos seguir caminando.

Mi interacción con la vida con Acquillers se siente un poco así, con cojera. Terminaron manejando 3 stacks completos. Se llevaron los aplausos del corporativo en Europa. Sacaron la chamba a pesar de los impedimentos que no les pudimos resolver. Fueron la cara de Segundamano.mx y aprendieron, Sprint tras Sprint, a ser un poquito mejor. Y se siente esa cojera porque veo que la materia prima estaba ahí. ¿Hasta dónde hubieran llegado de haberles quitado más impedimentos?

Esta es la historia de grupo de newbies que convirtieron en un Gran Equipo. Son el vivo ejemplo de cómo el resultado es mayor que la suma de sus partes.

Lo mejor de ser un Agile Coach es verlos crecer como equipo y como personas. De ellos, me llevo dos tareas:

  1. Con su ejemplo, explicar con más fuerza el Mythical Man-Month
  2. Nunca olvidar la importancia de formar equipo, de darles tiempo a que definan sus reglas y su dinámica. Darles un objetivo en común y sobre todo, confiar en ellos.
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.