Maestría, Autonomía y Propósito

Sobre la motivación de un Agile Coach (yo) y agradecimientos varios

He leído mucho sobre cómo ser coach y agente de cambio; sobre cómo dejar el command & control e infectar el agilismo; de entender la cultura organizacional y ejecutar un cambio; del estado mental y la actitud para ser coach. Sobre entregarse y confiar.

Pero nunca, ningún autor, me dijo que hacer todo esto iba a hacer que desarrollaría un apego muy fuerte a mi equipo. Lo más cercano al respecto fue Lyssa Adkins, con aquello de “sentirse enamorado”.

Es mucho más que una responsabilidad combinada con un chingo de pasión. Era una motivación que me impulsaba levantarme todos los días con energía. Un motor personal en el que, como pasa en los alternadores, se encendía más y más con el trabajo diario con todos.

Entonces pasaron algunas cosas en la empresa y en mi vida y decidí que era momento de irme. Renuncié y comenzaron a acosarme las dudas por la noches: ¿era el momento adecuado para ellos y para mí? ¿Y las cosas que faltan por hacer? Y yo, ¿qué es lo que sigue para mí? Pero de nada servía especular; los días comenzaron a pasar muy rápido.

Era mi último día y ya había cerrado todos mis compromisos con RH. A las -casi- las siete de un viernes estaba en la oficina de Darío (mi jefe) platicando con él y con Alberto. Esa ha sido una de las conversaciones más importantes y chingonas de mi vida. Con ellos dejé de llorar (había llorado varias veces ese día) y hablamos de los retos que aún existen y de cómo empezar a resolverlos. Del pasado y de los pequeños y grandes triunfos que tuvimos juntos. Reímos de los problemas y las regadas que tuvimos. Agradecimos lo que crecimos.

A tres semanas de ese viernes, ahora entiendo que viví esa combinación de maestría, autonomía y propósito de la que habla Daniel Pink como parte del rompecabezas de la motivación.

Maestría: Al hacer Pair Management con Alberto nos hizo ser mejores gerentes/coach día con día. Aprendimos a comunicarnos y lograr acuerdos no por votación o imposición, sino escuchando y entendiendo las razones del otro. Crecimos intentando diferentes estrategias para lograr los retos que teníamos. Me hizo más techie, ¡hasta volví a programar! Ahora sabemos que colaborar es una manera más satisfactoria y emocionante de ser mejores cada vez.

Autonomía. Darío, mi jefe, me dio libertad de acción y confianza para acudir a él cuando me perdía o de plano, la regaba. Sus habilidades JediKenduezcas nos guiaban y protegían. Él nos puso el objetivo. Me dió reto más grande que ha tenido porque más allá de resultados se trataba de la gente: los chavos de mi equipo.

Propósito. Al principio, no lo puedo negar, sí era tener resultados extraordinarios como área. Lo cual está perfecto, es lo que se espera de un área. Sin embargo, día a día fuí entendiendo que esos resultados sólo eran consecuencia de gente extraordinaria. Entonces me convertí en coach y ellos, el equipo, en mi propósito. Con ellos me atrevía a implementar nuevas técnicas, dinámicas o incluso, contarles un cuento que nos hiciera colaborar mejor. Por ellos devoraba libros y blogs a todas horas.

Terminamos de platicar, los abracé y agradecí. Salí sola de la oficina de Darío; Alberto y él se quedaron platicando de lo que seguía. Entonces escuché mientras cerraba la puerta: Pues tenemos un gran reto enfrente. Y sonreí pensando ¡Ese es mi equipo! Van a estar bien. Regresé al gallinero (nuestra área de trabajo) y, a pesar de que ya no eran horas laborables, había 3 chavos platicando de problemas habitacionales. Dándose consejos, compartiendo experiencias. Van a estar bien, volví a pensar. Y van a estar bien porque se tienen unos a los otros, no porque vaya a estar sencillo lo que sigue.

Aún no sé si era el momento correcto de irme (o si tal cosa existe). Lo que sí es que eso años con ellos en Tralix me transformaron y me ayudaron a encontrar lo que quiero seguir siendo: un Agile Coach y agente de cambio de equipos. Y a ellos, mi primer gran equipo, siempre los recordaré con un chingo de cariño y agradecimiento.

2015-06-09 19.18.52
Mi primer y verdadero Agile TeamR