Mala gente


Hay gente que es buena y hay gente que no es tan buena. Esto es un hecho.

Hay gente que no entiende que la cosa no va con ellos y decide emplear su vida en hacer el mal al prójimo. Hay gente que utiliza a sus hijos para hacer el mal a ese prójimo. ¿Se puede ser más ruin? Yo creo que no…

Hay gente que es tan imbécil que trata a las novias de sus hijos como basura.

Hay gente que se pasa años sin dirigirles la palabra.

Hay gente que piensa que es superior a los demás y, sin embargo, no saben hacer la O con un canuto.

Hay gente que cree que debe vengarse de un desamor.

Hay gente que cree que esta venganza debe ser eterna, aunque ellos ya lo hayan superado (o eso dicen, o eso parece…)

Hay gente que se aburre y que no tiene vida.

Hay gente que, si tiene vida, lo demuestra fatal.

Es gente que, curiosamente, luego aparentan estupendamente con terceros, pero son incapaces de tratar dignamente a quien más cerca tienen. Son gente que cada domingo va a misa. No se sabe si lo que escuchan les entra por un oído y les sale por el otro porque poner en práctica lo de hacer el bien al prójimo, lo ponen bien poco… ¿Serán conscientes? No, claro… ni para eso les da…

Son gente que miente de forma compulsiva… a sí mismos, a sus mismas madres… sobre chorradas cotidianas… Son gente que, aunque ya no esté en tu vida, te siguen dedicando pensamientos… “que no se entere…” como si nos importara algo…

Dedicado con todo mi desprecio a quienes se dedican a amargarle la vida a los que una vez quisieron.


Publicado originalmente en www.maripuchi.es el 7 de octubre de 2014.

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